sábado, 22 de agosto de 2009

Probabilidades

¿Cual es el sentido de la vida, el universo y todo lo demás?

Después de siete millones y medio de años meditando la pregunta, Deep Thought revela la respuesta: «Cuarenta y dos.»

—¡Cuarenta y dos! —Exclamó Loonquawl—. ¿Es eso todo lo que tienes que mostrar tras siete millones y medio de años de trabajo?

—Lo he comprobado muy minuciosamente —dijo el ordenador—, y ésa es casi definitivamente la respuesta. Creo que el problema, para ser honestos, es que no habéis sabido nunca cuál es la pregunta.

Guía del autoestopista galáctico, en una de sus páginas.

Por cosas como ésta, si existe un más allá y resulta ser un local de jazz quiero estar en una mesa cerca de Douglas Adams.


Este tipo es Douglas Adams, y esto


no es una tetera.

viernes, 21 de agosto de 2009

Corte de pelo en Codi

Ayer fui a cortarme el pelo. Hacía días que lo pensaba, pero al salir de la librería pasé por delante de una peluquería recién acabada de abrir y me dio el punto. Pues entro. Y entré.

- ¿Tienes hora? - me dijo una muchacha rubia.
- No, vengo a pedir.
- Aja... espera.

Y espero. Nada, unos pocos segundos. Un tipo me atiende y me dice que vuelva en dos horas. Entonces hay un pequeño hueco.

Llego a casa y le dijo a A. que me voy a cortar el pelo.

- Vale - dice ella.

Y a las tres y media vuelvo a la peluquería. Entro.

- Hola - me dice la misma muchacha rubia -. ¿Tienes hora?
- Sí, a las tres y media.
- ¿Te esperas un momento? Enseguida te atiende Loli.
- Vale.
- Puedes sentarte en el sofá.
¿Sofá? Pues sí, hay un sofá. Me siento. Sacó la novela que estoy leyendo. De punto de libro, un sobre de azúcar de Plantaciones de origen. No tenía nada mejor a mano. Leo. Mahnmut y Orphu tienen muchos problemas para entrar en la atmósfera de Marte.


Y empieza.

El sueño. Empieza el sueño. Porque las peluquerías me dan sueño. Es así. Puedo esta completamente despejado y con litros de café en el cuerpo que es poner el pie en uno de estos centros capilares que me entran unas inaguantables ganas de dormir. Los ojos me pesan, disimulo un bostezo y observo como la peluquera seca de forma casi erótica el cabello a una chica. Suave, tranquila, acariciando con las manos el cuero cabelludo, extendiendo los rizos. Los ojos me pesan, la baba empieza a deslizarse por la comisura del labio, el sonido ronroneante del secador...

- Ya puedes pasar.

La muchacha rubia (que luego descubrí que se llama Miriam o Miryam o Myryam o Myriam dependiendo de muchas cosas) hace un movimiento con el brazo y me señala en dirección a las sillas. Me quedo en mitad de la peluquería con los ojos cargados de sueño y los brazos con mi bolsa.

- Puedes dejar la bolsa allí.
- ¿Dónde? - pregunto ahogando un bostezo. ¿Cómo puedo tener tanto sueño?
- Ya la pongo yo - y sonrie.

Veo cuál es mi silla y aposento el culo en ella. Me fijo en la peluquería intentando mantener los ojos abiertos. Está chula. Es tope lounge (no sé que significa esta palabra, pero hacía tiempo que quería utilizarla). Así como minimalista, de espacios amplios, de pocos objetos, de música guay, con las típicas lámparas de papel de Ikea. Todo parece muy limpio y muy alejado de las peluquerías de mi infancia con el pelo en el suelo, los gritos de las amas de casa compitiendo por el hijo más guapo, la Hola o la Lecturas de quince meses atrás encima de una mesa de café, etc.

Aparece mi peluquera. Se llama Loli. Se la ve simpática y sabe de qué estamos tratando. De pelo. Reconozco que me dan un poco de mal rollo los peluqueros. Personas que no conozco de nada que se colocan detrás de mí con objetos punzantes en las manos. ¿Y si a uno se le va la pinza de repente o estornuda con fuerza y me clava unas tijeras en el ojo? ¿Y si le recuerdo a alguien que odia y no puede retenerse y me secciona la garganta así a lo bruto sin importarle si luego hay que limpiar o no? Que hay mucha gente que está muy pallá.

Y el sueño que no me abandona.


- ¿Cómo lo quieres?
- Corto.
- ¿Máquina y tijera?
- Eeee... sí, vale.
- ¿Al tres? ¿Va bien al tres? Porque el dos a lo mejor es mucho y mejor el tres. Hacemos el tres y luego para cortar siempre estamos a tiempo. ¿Cómo te lo hacían?

No lo sé. Donde iba antes ni siquiera decía las buenas tardes. Me sentaba, lo cortaban, pagaba y me iba. Aquí hacen eso tan temible de... de... preguntar.

- No sé, cortaban. Tú eres la experta.
- Vale, pues al tres y luego tijera para que quede varias palabras de jerga perruquil que no entiendo.

Y empieza su trabajo. Y lo hace bien. Tranquila, mimosa, con gusto y elegancia. Pero hay algo que me inquieta. Algo que no acaba de ir bien... ¿Por qué de repente esta sensación de mal rollo? Atiendo a lo que me dice por encima de las ganas de cerrar los ojos e irme a un país de piruletas a dormir un rato. ¡Dios mío! ¡Ahora lo pillo! Está anunciando todo lo que va a hacer. "Ahora cortaré por acá", "Utilizaré lo esto y lo otro", "Voy a mojar el pelo". Es lo que hacen los médicos en las películas. "Tienes una bala en el colón y hay que extraerla con este cascanueces. Voy a abrirte el pecho con un boli sin tinta". ¿Por qué anuncia los pasos? Tiene mi consentimiento. ¿Por qué no me deja dormir?

Y sí, los asesinos a sueldo en las pelis hacen lo mismo, "te voy a arrancar uno a uno los dientes con estas tenazas y te los haré tragar con mermelada. Luego te obligaré a cagarlos. Luego te arrancaré las orejas con este palillo mientras mi sobrino te secciona tendón por tendón y luego los dos nos mearemos en las heridas y diremos cosas soeces de tu madre. Y si te portas bien y no protestas, no te haremos sufrir mucho". Pero mejor pienso en médicos que en asesinos a sueldo cuando tengo una tijera a dos centímetros de mi cuello.

- ¿Te gusta así?
No llevo gafas por lo que solo veo un borrón óscuro, pero muy atractivo, que entorna los ojos.
- Sí.
- Pues levántate que Miriam te lavará el pelo.

Y Miriam me espera vestida de negro al lado de una de esas sillas que no son sillas bien bien porque tienen como una cosa blanca detrás, como lo que hay en las cocinas que hay un grifo y cae agua, pues eso, pero en la peluquería. Me hace gestos con las manos para que tome asiento. Aunque no tienen nada que ver físicamente, Miriam es una muchacha muy mona, ese gesto me recuerda a Bela Lugosi.

Me siento. Lo que faltaba. Con el sueño que tengo.
- Hay una palanca en el lado derecho. Súbela toda.
Lo hago. Pam, los pies se me levantan del suelo. Lo que faltaba. Con las ganas que tengo de echarme una siesta y me ponen en posición... posición... ¿horizontal es tumbado? Y, claro, en cuento empieza a lavarme el pelo, pues nada, fantasías. Es lo que suele ocurrir, ¿no? Es que resulta muy erótico que te laven el pelo (Advertencia a Jordi: Ni una puta referencia a Memorias de África o cuento a todo el mundo lo que tú ya sabes). Ya sabéis, lavan el pelo, se detienen y con voz sexi dicen: Háblame un poco de La Odisea. Uuuuuuuu... qué fuerte, ¿eh? Entre el sueño, la posición, el lavado, la fantasía que me voy relajando... pero, como siempre, un punto malrrollero por lo mismo que antes. ¿Y si Miriam tiene guardado bajo las toallas limpias un cuchillo de carnicero y con dos simples gestos me convierto en material de peluquería como los beduínos o los rulos?


Pero según parece Miriam no es una psicópata asesina (o la luna no estaba bien alineada) porque no me corta el cuello y acaba el lavado.

- Pasa a la silla para que Loli te peine.

¿Peinar? ¿Eso se puede hacer? Pero no me peina porque dice que mi pelo ya lo hace solo y se colocan las cosas en su sitio. Y que los rizos me crecerán en no sé qué dirección, pero que quedarán guays. Me ponen un espejo detrás de la cabeza para que me mire el cogote. No sé por qué lo hacen, pero tengo un cogote bonito.

Pago, me devuelven la bolsa y me voy. Ha sido media hora muy intensa. Me enciendo un cigarrillo.

Hasta dentro de tres meses.

martes, 18 de agosto de 2009

Una cosa, sobre la Festa Major y otra cosa

Una cosa:

Reponiendo guía de viaje. Este año ganan los viajes a Francia y Bélgica.
"París... París... ¡París!"
- Eh, eh, niño, eh, tú.
Ladeo de cabeza. Voz que llega desde la puerta de entrada. Un tipo.
- Ven, oye, ven.
Voy. Camino largo (guías de viaje en la otra punta de la puerta). A medio camino.
- ¿Sí?
- Búscame El hombre y su

OPCIÓN A: wapa wapa
OPCIÓN B: wap wap
OPCIÓN C: guamap guamap
OPCIÓN D: no tengo ni puta idea de lo que está diciendo.

- ¿Qué? - digo.
- El hombre y su (ver opciones) - Gesto de tranquilizar a los conductores que tiene detrás. Por cierto, toda la conversación él en la puerta, el coche en mitad de la calle y yo con cara de idiota -. Doy un par de vueltas con el coche y me lo dejas preparado.
Y sale.
"Qué huevos" - pienso.
Y aunque busco, no encuentro el libro y empiezo a dudar de que exista. Si alguien puede ayudarme estaría muy agradecido.

Sobre la Festa Major

Ha empezado la Fiesta Mayor de Igualada. Naturalmente, estáis invitados a venir y confraternizar con los aborígenes y pagarme una cerveza. No es una fiesta mayor de las originales. Se hace lo que se hace en todas.

1. Cercaviles, gigantes, ruido, bailes, fiestas...
2. Conciertos de gente que no suele gustar a nadie, conciertos de grupos que gustan, orquestas de pachanga, algo más alternativo (pero no demaisado)...
3. Caballitos, coches de choque, norias, saltamontes... resumiendo "saca dineros a papás" que suelen venir acompañados de la frase "sólo una vuelta más".
4. Diables, castells, teatro, petardos,
5. Algún que otro famosete con todos los gastos pagados, alguno que se cree famosete.
6. Barracas donde se va a comer poco, beber mucho, gritar más.
7. Los mismos grupos de tipos patéticos intentando ligar con las mismas chicas año tras año siempre con el mismo resultado: ellas acaban hiéndose con el tipo de las rastas.
8. La pareja de abuelos ocupando las mismas sillas durante horas con cara de me estoy agobiando, qué juventud más desastrá, antes muerto que andar, ¿seguro que esto es gratis?


9. El coñazo (y que me disculpen los coños) del pregón.
10. Los lloros de los niños con los trabucaires (pa los que no sabe que son: gente que dispara al cielo haciendo un ruido de cojones).
11. Chavales buscando a las borrachas esperando tocar ese año su primera teta (no lo conseguirán, claro).
12. Fiesta de la espuma para niños.
13. Espectáculo erótico para los no tan niños.
14. Trabajo extra para barrenderos, oro para las zonas azules y dividendos para los bares.
15. Alcohol que corre, costo que humea y tanta puta y yo tan viejo.
16. La frase, "es fiesta mayor"
17. La resaca del día siguiente en el trabajo.
18. Entrar en un baile, fiesta, discoteca o concierto sentirse como el padre que va buscar a una hija adolescente.
19. Y otras cosas que podéis ir completando.

Como véis, es lo de todas partes. Aquí no tenemos esos entretenimientos tan divertidos que se hacen en otros lugares como tirar al tonto del pueblo desde un campanario a una jaula repleta de leones con dieta estricta de yogures desnatados, concurso de encendido de pedos o como se hace en lugares con más estudios disertaciones sobre el origen eufrástico de la placa del ayuntamiento. Es una fiesta mayor normalita tirando algunos años a palo.

Gegants y capgrossos de la Festa Mayor d'Igualada. No me busquéis, no salgo en la foto.

Lo que hace especial esta fiesta mayor es que el viernes se podrá asitir a la esperada ingesta alcóholica masiva del Capitán Chistorra, un acontecimiento que sucede una vez al año como la floración de la amatensis capultucna o mi cepillado de dientes. Una borrachera de antología que dura un año exactamente. Si a la mañana siguiente os despertías y leéis en el periódico que la policia de Igualada (o los mossos d'esquadra) han detenido a un superhéroe en calzoncillos haciendo el conejito en un árbol y diciendo frases del tipo:

"Es que eres mi mejor amigo"
"Yo controlo, que en serio, que yo controlo"
"Tio, que te quiero"
"¿Te puedo tocar una teta? Pero así, de buen rollo"
"Me apetece sacarme la chorra"
etc.

no lo dudéis, el Capitán Chistorra ha cumplido su objetivo.

Nota histórica: el patrón de Igualada es Sant Bartomeu. Según la tradición cristiana (¡me abuuuuuurro!) era uno de los amigotes de Jesús. Murió desollado (le arrancaron la piel, vamos). Eso creo que debe doler.

Y otra cosa

He encontrado estas sillas por ahí. Creo en el piso quedarían de puta madre, ¿no?

sábado, 15 de agosto de 2009

Tres cosas que he descubierto en estos tres meses

1. Que se puede barrer detrás de las puertas. En serio, es muy fuerte. Porque cuando uno barre, pues abre la puerta y entonces piensa que se barre todo, pero no. Resulta que se queda un pequeño rincón así como escondido y con vergüenza. Y hoy que estaba barriendo me he dado cuenta al cerrar la puerta que había una cantidad de borra (también llamada pelusilla o, como la llamaba mi padre cuando vivía con ellos, "la mierda que tienes debajo de la cama"). Me he quedado parado y sorprendido. ¿Es posible? Pero si he abierto la puerta hasta el máximo... ¿Se podrá barrer? Y sí. Increible. Lo que hace la ciencia...

Ésta es la borra que había debajo de mi antigua cama en casa de mis padres. Se llamaba Rosa. Quería comerme y le gustaba Mozart, la mortadela y la música folk.

2. Acumular 88 libros en tres meses puede ser síntoma de algo muy peligroso. Por el espacio, digo.

3. Que los últimas semanas no estoy conviviendo con un niño de tres años sino con:



Además de ser El principe Eric de La Sirenita, el detective Conan, la Aspiradora de los Teletubbies, la Tigresa de Kung-fu Panda, Piratas, Tarzán y Caballeros varios, Harry Potter y muchos muchos más personajes de acción (sí, increiblemente un niño de tres años no aspira a ser Buda meditanto, Kant o la tortuga que compite con la liebre o la oruga de Alicia todo el día fumao, hablando lento y sin moverse del mismo sitio). Vamos, personajes fuertes, movidos, que saltan, que luchan, que gritan, que son valientes y los primeros.

¿Esto qué significa? Pues que yo me convierto en monstruo panzudo, malo, pirata malo, mago malvado, el enemigo de todos, saco de bóxeo, montaña para escalar, etc.

Resulta agotador convivir con tantos héroes...

Aunque con el tiempo espero dejar mi semillita en tanto juego de rol (ya empieza con la aparición de Godzilla) y espero que un día de estos me sorprenda en casa diciendo:

- Soy Joey Ramone, soy Conán el Barbaro, soy Leslie Nielsen, soy El Nota, soy Lawrence Sterne, soy Green Arrow, soy Tom Waits, soy el Quijote, soy quien quiero ser que para eso soy libre.

Y punto pelota.

P.S. La niña de dos años es Chihiro y punto y no hay discusión. Incluso cuando se le dice "eres muy guapa", contesta "No, soy Chihiro".
P.S.2. A. comenta que parir todo esto en un mismo parto fue duro. Está orgullosa, pero tanto héroe de acción a la vez, pues agota.

jueves, 13 de agosto de 2009

Sobre religiones varias y la religión verdadera

Hoy toca tema polémico. Hoy toca hablar de religión. Sí, después de unos días de silencio he vuelto para hablar de un tema importante y supertrascedente; de esos temas de "Uauh... qué profundo, ¿no?". Tengo que subir el nivel de este blog. Y por tanto hablaré de mis creencias religiosas y de la que considero que es la única y verdadera religión del mundo mundial y parte de la galaxia: el belluccismo.

Pero antes de entrar en materia un par de temas.

1. La autoria de esta entrada es compartida. Aunque todo el trabajo lo estoy haciendo yo (pensar con lo que cuesta, escribir, buscar las fotos, etc.), esta entrada también es un poquito de mi buen amigo Jordi ya que es gracias a largas conversaciones nocturnas que todo esto se puede escribir.
2. Como considero que el belluccismo es la única religión verdadera que existe, seguramente utilizaré los mismos argumentos que las otras religiones utilizan para atacarse entre sí: la burla, el maniqueismo, la intolerancia y otras cosas que hacen de las discusiones algo mucho más divertido que cuando se utiliza el respeto a las ideas ajenas.
3. Odio las religiones organizadas, no tengo ningún tipo de creencia y no quiero que nadie me intente convencer de lo contrario. Como dijo alguien muy listo, si dios (el que sea) quiere convencerme de su existencia, que lo haga mejor.

a) ¿Qué es el belluccismo?

El belluccismo es la única religión verdadera que existe.

b) ¿Pero qué es?

El belluccismo es adorar a Monica Bellucci por encima de casi todas las cosas no por lo que ella es, sino por lo que ella representa.

c) ¿Quién es Mónica Bellucci?

Ella.


"Actriz" italiana que ha adornado películas españolas, americana, italianas, francesas y algún que otro etcétera. Seguramente se trata de una de las presencias cinematográficas más frías, inexpresivas y poco talentosas de la creación, pero que en pantalla queda divina. Maravillosa. La cámara adora su rostro y su cuerpo y sabe capturarla y eternizarla. Con seguridad pasará a la historia como uno de los floreros más hermosos que ha dado el séptimo arte.

d) ¿Qué representa Mónica Bellucci?

Todo lo bueno y hermoso de la creación. El amor, la belleza, la amistad, el respeto, el café, el sexo, las pastillas de menta, las novelas de Jane Austen, el silencio en una sala de cine, la música, el sexo, la poesia, las llamadas inesperadas de antiguos amigos, el sexo, las novelas de aventuras, los domingos de no hacer nada, el sexo, etc.

e) ¿Qué tiene de bueno el belluccismo por encima de el cristianismo, por ejemplo?

El cristianismo y las otras religiones se fundamentan en dos pilares básicos

1. La obligación porque sí.
2. La prohibición porque lo digo yo.

El belluccismo se fundamenta en disfrutar de todo lo que te gusta sin coartadas morales, sin hipocresias, sin prohibir ni imponer nada a la otra persona. Y, además, puestos a adorar y seguir a algo que te esperará en la otra vida mejor esto:

que esto:


f) ¿Cómo nació el belluccismo?

En una larga velada de conversación por la zona alta de Igualada entre Jordi y un servidor donde mostramos nuestra repulsa y repugnancia ante cualquier religión organizada (también conocidas como sectas con presupuesto) y a la necesidad de dar nombre a nuestra forma de ver el mundo.

g) Pero a mí no me gusta Mónica Bellucci, ¿puedo ser belluccista de todas formas?

En otro tipo de religión, la persona que plantea una pregunta de estas característica acaba excomulgado, lapidado, quemado en la hóguera, asesinado, torturado y otras cosas con las que a lo largo de los siglos se han entretenido las diferentes religiones. Pero el belluccismo es diferente, el belluccismo respeta y ama así que si la figura de Mónica Bellucci no te convece, toma otra. A Clive Owen, por ejemplo. A Ben Stiller, a Rachel Weisz, a Lawrence Sterne, a Leslie Nielsen, a Jimmi Hendrix... da igual. Lo importante del belluccismo no es la imagen, es lo que representa esa imagen.

h) ¿Cómo se organiza el belluccismo?

Jordi es el cabeza de la religión. El jefe, vamos. Poder real, cero. Pero le hacía ilusión. Yo soy uno de los encargados de informar de la existencia de esta nueva religión. Informar, no convencer ni adoctrinar ni evangelizar. Los belluccistas no somos pesados dando la vara puerta por puerta anunciando el fin del mundo para aquellos que no donen sus bienes, cerrando el paso en las calles armados con un panfleto pesimamente redactado, que permiten abusos de poder y sexuales entre sus trabajadores, la muerte de inocentes a la prevención de esa muerte, la voluntad de gobernar y dirigir las vidas incluso de aquellos que no se sienten dentro de sus filas, e insultando o condenando a quienes no cumplen con sus normas (que nadie dijo que eran las buenas, por cierto porque de momento nadie a demostrado nada). Nosotros informamos. Vosotros decidís. Y ya está.

i) ¿Por qué es tan maravillosa esta nueva religión y por qué vosotros dos sois personas tan especiales y geniales?

No es gracias a nuestros méritos (que sí). Dale las gracias a Mónica Bellucci que nos hizo mejores personas.

j) ¿Qué pensáis sacar de esta religión?

Hacer feliz a la gente. Y si de paso nos forramos, pues nada... no diremos que no.

Y ya está por hoy que no quiero daros la tabarra con tanta densidad argumental. Una última foto de la Bellucci



y si alguien tiene alguna pregunta o recibir más información que me mande un mail a la dirección que ya conocéis (aparace en la entrada anterior y en mi perfil). Y si alguien quiere mandarme un mail por cualquier otra cosa, pues también.