viernes, 3 de diciembre de 2010

Lecturas

Ilustración de Glen Orbik

jueves, 2 de diciembre de 2010

Sobre visitas y Sasha Grey

Empieza diciembre y era corta tradición de este blog hacer un corto repaso de lo mejor del año (lecturas, películas, música, etc.), pero me parece que paso. Aunque cada vez me gustan más las listas absurdas (el pez más feo del mundo, el rascacielos más bajo,  el cerdo más incontinente), cada vez odio más las listas de los mejores o los más vendidos o lo más destacado. ¿Símbolo de madurez? Espero que no.

Así que hoy no hablaremos de si tal película fue genial o tal otra un rollo o este libro es puaf... hoy hablaremos de visitas y de coños. Y no, no os explicaré aquel extraño viaje que hice a Tijuana ni esta entrada ha sido patrocinada por el bar de trae tu manta, carretera y compañía Loli's, todo lo que pueda tragar y un poco más. No. Esta entrada girará sobre las visitas a este propio blog y como éstas han aumentado de forma exponencial debido no a un aumento de la calidad de las entradas que ya todos sabemos que... bueno... este blog es el que es, sino por la aparición estelar de la fotografía de un coño.

 El clásico sofa vágina o sofá coño que no falta en todas las casas.

¿Qué a qué me estoy refiriendo? Bueno, hagamos un poco de historia.

El día 13 de noviembre de 2010 hice una entrada llamada El origen del mundo, donde realicé una comparación entre un cuadro de Courbet y una fotografía de Terry Richardson en las que se ven las piernas abiertas de una mujer y se asiste a un casi primer plano de su coño. En esta entrada proponía una sutil (e ingenua) reflexión sobre el arte y la pornografía, sobre dónde empieza uno y acaba otro y si hay diferencias o si la única diferencia es el nombre y el paso del tiempo (el cuadro de Courbet fue considerado pornográfico durante mucho tiempo y la fotografía se publicó en la revista Penthouse - de inncesaria presentación -, pero realizada por el muy prestigioso Terry Richardson). También me hacia gracia la referencia en una revista considerada pornográfica y de mal gusto a un cuadro de Courbet y entraba de lleno en ese juego de versiones y remakes al que soy tan aficionado. Esta era la intención. Poco me imaginaba que esta entrada en concreto se convertiría en unos pocos días en la más visitada del mes y en la segunda más visitada de la historia de este blog. Vamos, que esta entrada en concreto ha recibido cerca de tres mil visitas en unas tres semanas. Y para este blog es todo un record. Según parece hay mucho amante del arte de finales del siglo XIX suelto por el mundo.

¿Y quién es el culpable de todo esto? Bueno, pues resulta que el culpable es lo que la encantadora señorita Sasha Grey tiene entre las piernas.

Sasha Grey, actriz. 

Para quien no la conozca, Sasha Grey es actriz, modelo y ocasional cantante. Es una de las actrices más conocidas y prestigiosas del circuito del cine porno y está especializada en los que se conoce como sexo muy duro (bondage, dilatadores anales extremos, algunas tortas, mucha gente, etc.), aunque también se la ha visto en escenas más convencionales (y agradables). Compagina esta exitosa carrera con incursiones en el cine comercial (película pseudointelectual de Sodenbergh incluída) y se declara fan de Goddard, de Dostoievski, de Herzog y tiene algún título universitario de esos con muchas esdrújulas. Vamos, que es el sueño hecho carne de muchos gafapastas e intelectualillos de bar. Lo que tiene entre las piernas ya lo vieron en la entrada del día trece de noviembre, no lo vamos a repetir que sería gratuito aunque haya sido él lo que me esté proporcionando tanta visita. 

Porque resulta que por esos grandes misterios de Internet y de los señores de trajes oscuros y que no hablan nunca cuando descuelgan su teléfono y que aparecen siempre cuando hay desgracias y dicen eso de no, no ha sido un extraterrestre o un experimento fuera de control, sino una explosión de gas, al haber puesto en la entrada del día 13 el nombre de Sasha Grey, de Penthouse y de Terry Richardson inmediatamente han colocado mi blog en no sé que buscadores y en no sé que páginas de erotismo y pornografía. Y de repente un montón de personas (imagino que en su mayoría hombres y que están solos en sus casas o lugares de trabajo) han entrado en masa en mi blog esperando encontrar el coño de Sasha Grey y sí, se lo han encontrado, pero junto con un montón de tontás más.

El día que me entretuve a ver las estadísticas del blog y vi esto me hizo una gracia tremenda. Mejor dicho, lancé una carcajada enorme y decidí que un día comentaría esto. Me sorprende y me divierte y me confirma lo que siempre he sospechado. Para que lo que hagas tenga cierta repercusión lo que tienes que hacer es meter desnudos. Y ya está. Si sin desnudos lo mira una persona, con desnudo lo mirará seis. Aunque sea para criticarlo y decir, mira un desnudo qué vergüenza. Y si a esto le añades la expresión "barra libre", éxito seguro. Así que para que visiten vuestros blogs poned una foto del desnudo de alguien conocido aunque no venga a cuento con la temática de vuestra bitácora y olvidad concursos, sorteos, coacciones o dibujitos de esos que mendigan un comentario.

Pero me queda una duda... si en vez de una foto de la entrepierna de Sasha Grey hubiese puesto una foto de la entrepierna de Carmen de Mairena, ¿el éxito hubiese sido el mismo? ¿Recibiría tal cantidad de visitas? Sólo hay una forma de saberlo... Sí, voy a poner una foto del coño de Carmen de Mairena... aquí, va.

Imagen del secretum de Carmen de Mairena. 
Una escena de su película Soy puta pero mi coño lo disfruta.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Leslie Nielsen

La intención de la entrada de hoy era hacer un análisis concienzudo y crítico de las elecciones al Parlament de Catalunya. Iba a empezar con una cita de Chesterton, un sesudo análisis sobre la obra política de Séneca y su comparación con el llamado "oasis catalán", una mordaz crítica a ese discurso de "yo no me he equivocado, sino que el pueblo es tonto que no me ha entendido" que utilizan algunos políticos, un análisis crítico e irónico sobre el aumento de votos de la derecha y una profunda reflexión sobre la abstención que ya me estaba haciendo ganar el Premio Pulitzer sin haberme presentado ni ná. Pero esta mañana revisando mis blogs habituales y de lectura obligada me he encontrado con una noticia que empaña las elecciones catalanas, los concursos de Miss Camiseta Mojada Descamisada y la aparición de un quinto pezón con el perfil de Bing Crosby que me ha salido en la espalda.

Leslie Nielsen ha muerto.


Y como siempre pasa cuando muere un comediante, el mundo es un poco menos mundo. Da igual si te hacia más o menos gracia, lo importante es que era una persona que decidió en un momento de su vida consagrarse a hacer reír a los demás. A mí personalmente, a veces lo consiguió, otras no. Naturalmente, me quedo con los momentos de la risa: la trilogía de Agarralo como puedas (Naked Gun Trilogy) y, sobre todo, su aparición estelar y magistral en esa rotunda e incuestionable obra maestra que es Aterriza como puedas, una de las películas más divertidas de toda la historia junto con Sopa de ganso, Zoolander y Con faldas y a lo loco (entre otras, claro).


Pero no hay que olvidar que Leslie Nielsen no solo era un buen comediante, sino que además participó en los inicios de su carrera en una de las películas fundamentales de la ciencia ficción de aquella gloriosa década que fueron los cincuenta, Planeta Prohibido (Forbidden Planet, Fred M. Wilcox, 1956), una deliciosa obra maestra de robots y viajes y ciencia y una de las mejores adaptaciones que se han hecho a la gran pantalla del universo de Shakespeare. Planeta prohibido no deja de ser la mejor adaptación que se ha hecho de La tempestad superando de largo el coñazo aquel que hizo Peter Grennaway en 1991.


Aunque es normal que no se recuerde la participación de Leslie Nielsen en esta película porque su papel queda ensombrecido por dos elementos ya míticos para cualquier aficionado a la ciencia ficción americana de los cincuenta: Robbie el robot y las infinitamente cortas faldas (y, por ende, las omnipresentes piernas) que llevaba Ann Francis.


Paro hoy lo que toca es un sencillo homenaje al capitán de aquella expedición espacial y no mis obsesiones por los robots y las piernas. Así que para honrar a un comediante, nada mejor que darse un baño de youtube y reírse un buen rato a la espera del fin de semana y la visita a un aeropuerto.


- Hay que llevar a esa mujer a un hospital.
- ¿Un hospital? ¿Qué es doctor?
- Un edificio lleno de enfermos y, a veces, no hay camas. 

Seguramente una de las mejores frases de Aterriza como puedas.

domingo, 28 de noviembre de 2010

sábado, 27 de noviembre de 2010

Fotógrafos - Juan Rulfo

Juan Rulfo, Apulco 1917 - Ciudad de México 1986
Fotógrafo, guionista y escritor. Autor de Pedro Páramo, una de las mejores y más importantes novelas de la historia de la litertura y del arte en general. Una sola de sus páginas da sentido al ser humano.