martes, 7 de diciembre de 2010

Portadas nada míticas


Quizá no sea la peor portada de este año, pero seguro que es una de las menos estimulantes.
¿O alguien se atreve a jugar?

lunes, 6 de diciembre de 2010

Sobre una de mis series favoritas y mi mentor en esto de conquistar el mundo

Existe un tópico acuñado hará un par de años que dice que en la actualidad, la mejor producción cinematográfica se realiza en la televisión. Supongo que se refiere a las producción norteamericana porque la calidad de la producción española de ficción televisiva tiene la misca calidad que la cinematográfica, o sea una m****a. Como todos los tópicos es exagerado, pero se debe reconocer la inmensa calidad de series como Los Soprano, The Wire, Breaking Bad, Stargate Universe, Fringe, Mad Men, Carnivale, etc. que consiguen cotas de calidad visual y conceptual que cuesta encontrar en una sala de cine (y más en el cine de Igualada al que sólo llega lo más comercial de lo comercial y desde hace unos meses lo más malo de lo comercial de lo comercial... ese cine que ni Jordi ni yo, acostumbrados a tragar la mayor mierda, nos podemos zampar).

Reconozco que soy un mal visionador de series de televisión por un motivo muy sencillo: no me gusta estar "enganchado" (odio esa palabra, la odio, la odio, la odio... dame un libro que enganche, solo me gusta la literatura que engancha, es que he visto cinco segundos de la película y no me ha enganchado... joder, joder, joder... como si la calidad de un producto dependiera de ese "enganche"... bueno, calma, habla otro día de eso...). No me gusta la dependencia del siguiente capítulo, la espera y todo eso. Quizá por eso siempre he preferido series mas autoconclusivas en sus propios cuarenta minutos o series cómicas con sus maravilloso veinte minutos de concentración narrativa (hablo, naturalmente, de ficción americana. Todos sabemos que las telecomedias españolas si no pasan de hora y media no son telecomedias). Seinfeld, Frasier, My name is Earl, The big bang theory o The Office tanto versión inglesa como americana y un montón más. Últimamente A. y yo nos estamos poniendo al día en tema de series y entre las que he visto he encontrado una que se ha convertido desde el primer minuto de visionado en fetiche y en imprescindible para seguir vivo. ¿Cuál? Pues ésta:


Sí, Phineas y Ferb, una serie de dibujos animados y de Diseny Channel. Toma ya. ¿Y por qué me gusta tanto y está entre mis imprescindibles? Vayamos por partes.

Phineas y Ferb narra las aventuras de dos hermanastros en sus vacaciones de verano, de la constante vigilancia a la que les somete su hermana Candace para chivarse a sus padres y a las aventuras de la mascota de ambos hermanos, Perry un ornitorrinco que en verdad es una agente secreto encargado de fastidiar todos los planes al Dr. Heinz Doofenshmirtz, un científico malvado con absurdos planes para hacer cosas (a veces tiene el plan, pero no el por qué o para qué hacerlo).

Los títulos de credito son toda una declaración de principios y sientan las bases de lo que encontraremos después:


Una apuesta por la acción, por la fantasía, por el humor, por la ciencia ficción, por el homenaje y la autoreferencialidad. Cada capítulo parte de la misma premisa que verbaliza Phineas, ¿qué hacemos hoy? La angustia de los niños a no aburrirse y a ocupar los días de verano. Hay que hacer algo. Tenemos que pasarlo bien. Y para los niños, no existen los límites. Ya sea con la imaginación en la realidad, ya sea con todos los recursos al alcance en la realidad alternativa de los dibujos animados (y que son realidad en algún universo paralelo donde nosotros no somos más que una serie de televisión de Diseny Channel). 

Phineas es el líder. Resolutivo, animoso e imaginativo. Habla mucho y sabe ganarse a la gente. Ferb es el músculo, el cerebro y el silencio. Habla poco y cuando habla el mundo se detiene. Cada día es una aventura y estos dos hermanastros junto con un grupo de amigos (Isabella, una encantadora niña secreta y platónicamente enamorada de Phineas en una vuelta al tópico de chico enamorado de animadora/exploradora, un matón de colegio perfectamente integrado con los empollones - el verano da una tregua en la lucha en el colegio -, un ejercito de exploradoras con infinitos recursos, un grupo de empollones como perfectors personajes secundarios) deciden aprovechar y exprimir cada día de su vida. Y para ello la serie se convierte en un continuo festival de referencias a la serie b americana y a la ciencia ficción: clones, extraterrestres, inventos, momias (en homenaje directo a las películas de Abbot y Costello), robots gigantes, viajes en el tiempo en una máquina muy parecida a la que utilizó Rod Taylor y experimentos que salen mal. Todo con un único objetivo: pasar un verano genial y no aburrirse.

Todo esto con el contrapunto del personaje de Candace, la histérica hermana que solo sueña con pillar a sus hermanos en alguna de sus aventuras y chivarse a su madre (genial personaje en su tranquilidad y en su fantasma relación con esa figura del padre casi eternamente austente). Aunque éste es el personaje que recibe todos los palos y el que está dedicado a fastidiar las aventuras de sus hermanos, emana una ternura infinita. Sobre todo en su relación con Jeremy; una relación que es resumen y parodia del romance adolescente. Candace deja de ser la histérica acusica, para pasar a ser un manojo de nervios que solo desea gustar a un encanto de chico (porque hay que reconocer que Jeremy es un encanto). El personaje de Candace siempre acaba arrastrada a las aventuras de sus hermanos y suele acabar en evidencia. El histerismo de la adolescente que ya quiere ser adulta en contra de la fantasía de los niños que le despiertan esa parte infantil que no debería abandonar.

Pero claro, con sólo estos elementos y personajes la serie sería simpática, pero no sería la genialidad que es. Porque la puntilla de la obra de arte la ponen dos personajes y su relación. Y, reconozco, que es la parte de la serie que me enamoró y me tiene alelado y adicto. Perry el Ornitorrinco y el Dr. Heinz Doofenshmirtz.


Estos dos personajes construyen la parodia definitiva de las películas y series de superagentes secretos. Allí donde Austin Powers no llegó, llegan Perry y Heinz arrasando. Los científicos locos con absurdos planes tienen un antes y un después en Heinz Doofenshmirtz. Desde el primer segundo al último las apariciones del agente Perry el Ornitorrinco y de Heinz Doofenshmirtz se mueve en la parodia y refleja a la perfección la relación de dependencia que se establece entre héroe y villano. El uno sin el otro no serían nada (como se ve en el capítulo en el que Heinz Doofenshmirtz traiciona a Perry el Ornitorrinco con el agente Peter el Panda) y son el motivo de la existencia de su antagonista. Los planes son absurdos y geniales a la vez (cambiar la poralidad de la tierra sin un motivo claro, construir una máquina que lo disminuye todo y quien quiera algo no disminuido pues tendrá que comprarlo, etc.) y son largamente explicados en los momentos en los que Hans capturaa Perry. Cada plan tiene su máquina absurda con nombre acabado en sufijo "-eitor" y, naturalmente cada plan fracasa (algunos por la intervención del Ornitorrinco, otros porque Heinz se niega a vender su creatividad artística) y siempre acaba con la recurrente frase de "Maldito seas, Perry el Ornitorrinco".

Pero, claro, no es solo parodia genial. Heinz Doofenshmirtz es un personaje lleno de sorpresas y de una inusitada profundidad para un villano malvado, loco, patético y entrañable: una infancia infernal, una madre que lo ignoraba a favor de un hermano más guapo, más listo y más bueno, una relaciones con las mujeres complicadas (con un divorcio a cuestas), una hija adolescente (la muy atractiva Vanessa Doofenshmirtz; una chica que entra de ello en ese club selecto de "¿Cómo puede ser tan guapa con un padre tan feo?" donde estan personas como Liv Tyler, Asia Argento o Natasha Kinsky) y la necesidad de que lo tomen en serio como villano. Y lo genial de todo es que en otra vuelta de tuerca, Heinz Doofenshmirtz es consciente de su papel como científico malvado que fracasa en todos sus planes (como el capítulo en el que por una resaca le pide a Perry el Ornitorrinco que acaben cuanto antes para poderse acostar) y si algo rompe con eso, se le rompe su papel y su sentido. Es el científico loco definitivo y sí, lo que yo quiero ser de mayor. Cuando vi por primera vez un capítulo de esta serie y vi en acción a Heinz Doofenshmirtz encontré mi modelo en esta vida. Todos mis sueños de dominación del mundo, mis malvados y absurdos planes cobraban sentido porque tenía al fin un maestro. Heinz Doofenshmirtz es uno de los mejores personajes cómicos que la televisión ha parido en este siglo XXI.

Resumiendo, Phineas y Ferb es una de las mejores series que actualmente se pueden ver en televisión y una de las mejores series cómicas. Y su comicidad funciona en todos los niveles: la aventura y la acción pura para los crios, las referencias a la cultura popular, la parodía definitiva a las películas de superagentes (con el ojo más puesto en Flint que en James Bond), a la serie B de los cincuenta y a las historias de amores adolescentes (repito, la historia de amor de Candace y Jeremy es lo mejor que he visto en este sentido). Y, sin dudarlo, se ha convertido en una de mis series favoritas y en una de las que más ha influido en mí como persona, como escritor de comedia y como ser que sueña con conquistar el mundo.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Fiesta y castigo

Hoy Niño Lobo celebraba su fiesta de cumpleaños. Desde hacía dos semanas que solo hablaba y hablaba de este día y de lo que haría, quién vendría, qué le regalarían y a qué se disfrazarían. Hablando con A. y su hermano N. se me ha ocurrido que un gran castigo para una trastada sería el de castigar a Niño Lobo sin ir a su propia fiesta de cumpleaños. No suspender la fiesta. No, eso ni hablar porque ni Niña Zombi ni los otros niños se lo merecerían. Celebrar igual la fiesta con sus globos, su comida, sus juegos, su banda sonora de Phineas y Ferb, sus disfraces, su stripper, sus juegos de fuego y sus niños con sobredosis de azúcar corriendo de un lado a otro, de un lado a otro, de un lado a otro.

Imagen de la fiesta de cumpleaños de Niño Lobo del año pasado.
Hay que ver lo que es capaz de hacer A. con un par de globos, unas máscaras y dos mil extras.

Y Niño Lobo castigado. Pero no en una habitación para que piense en lo que ha hecho. Eso no sirve para nada. Mis padres me encerraron día sí, día también para que dejara de robar plutonio a los iranies y mira... tanto tiempo libre para pensar me hizo pensar que el plutonio no es la solución, sino la construcción de mi propio ejercito de soldados y los viajes temporales. Así que Niño Lobo se vería obligado a contemplar su propia fiesta de cumpleaños desde la distancia. Como un Vigilante.


Condenado a contemplar todos los acontecimientos, pero sin intervenir en ningún momento. Y los regalos nos los repartiríamos los adultos. Así aprendería.

Y nos hemos reído... es un castigo cruel, desproporcionado e innecesario. Señor, cuánto bien haría al mundo si me decidiera a utilizar mi imaginación para el bien.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Lecturas

Ilustración de Glen Orbik

jueves, 2 de diciembre de 2010

Sobre visitas y Sasha Grey

Empieza diciembre y era corta tradición de este blog hacer un corto repaso de lo mejor del año (lecturas, películas, música, etc.), pero me parece que paso. Aunque cada vez me gustan más las listas absurdas (el pez más feo del mundo, el rascacielos más bajo,  el cerdo más incontinente), cada vez odio más las listas de los mejores o los más vendidos o lo más destacado. ¿Símbolo de madurez? Espero que no.

Así que hoy no hablaremos de si tal película fue genial o tal otra un rollo o este libro es puaf... hoy hablaremos de visitas y de coños. Y no, no os explicaré aquel extraño viaje que hice a Tijuana ni esta entrada ha sido patrocinada por el bar de trae tu manta, carretera y compañía Loli's, todo lo que pueda tragar y un poco más. No. Esta entrada girará sobre las visitas a este propio blog y como éstas han aumentado de forma exponencial debido no a un aumento de la calidad de las entradas que ya todos sabemos que... bueno... este blog es el que es, sino por la aparición estelar de la fotografía de un coño.

 El clásico sofa vágina o sofá coño que no falta en todas las casas.

¿Qué a qué me estoy refiriendo? Bueno, hagamos un poco de historia.

El día 13 de noviembre de 2010 hice una entrada llamada El origen del mundo, donde realicé una comparación entre un cuadro de Courbet y una fotografía de Terry Richardson en las que se ven las piernas abiertas de una mujer y se asiste a un casi primer plano de su coño. En esta entrada proponía una sutil (e ingenua) reflexión sobre el arte y la pornografía, sobre dónde empieza uno y acaba otro y si hay diferencias o si la única diferencia es el nombre y el paso del tiempo (el cuadro de Courbet fue considerado pornográfico durante mucho tiempo y la fotografía se publicó en la revista Penthouse - de inncesaria presentación -, pero realizada por el muy prestigioso Terry Richardson). También me hacia gracia la referencia en una revista considerada pornográfica y de mal gusto a un cuadro de Courbet y entraba de lleno en ese juego de versiones y remakes al que soy tan aficionado. Esta era la intención. Poco me imaginaba que esta entrada en concreto se convertiría en unos pocos días en la más visitada del mes y en la segunda más visitada de la historia de este blog. Vamos, que esta entrada en concreto ha recibido cerca de tres mil visitas en unas tres semanas. Y para este blog es todo un record. Según parece hay mucho amante del arte de finales del siglo XIX suelto por el mundo.

¿Y quién es el culpable de todo esto? Bueno, pues resulta que el culpable es lo que la encantadora señorita Sasha Grey tiene entre las piernas.

Sasha Grey, actriz. 

Para quien no la conozca, Sasha Grey es actriz, modelo y ocasional cantante. Es una de las actrices más conocidas y prestigiosas del circuito del cine porno y está especializada en los que se conoce como sexo muy duro (bondage, dilatadores anales extremos, algunas tortas, mucha gente, etc.), aunque también se la ha visto en escenas más convencionales (y agradables). Compagina esta exitosa carrera con incursiones en el cine comercial (película pseudointelectual de Sodenbergh incluída) y se declara fan de Goddard, de Dostoievski, de Herzog y tiene algún título universitario de esos con muchas esdrújulas. Vamos, que es el sueño hecho carne de muchos gafapastas e intelectualillos de bar. Lo que tiene entre las piernas ya lo vieron en la entrada del día trece de noviembre, no lo vamos a repetir que sería gratuito aunque haya sido él lo que me esté proporcionando tanta visita. 

Porque resulta que por esos grandes misterios de Internet y de los señores de trajes oscuros y que no hablan nunca cuando descuelgan su teléfono y que aparecen siempre cuando hay desgracias y dicen eso de no, no ha sido un extraterrestre o un experimento fuera de control, sino una explosión de gas, al haber puesto en la entrada del día 13 el nombre de Sasha Grey, de Penthouse y de Terry Richardson inmediatamente han colocado mi blog en no sé que buscadores y en no sé que páginas de erotismo y pornografía. Y de repente un montón de personas (imagino que en su mayoría hombres y que están solos en sus casas o lugares de trabajo) han entrado en masa en mi blog esperando encontrar el coño de Sasha Grey y sí, se lo han encontrado, pero junto con un montón de tontás más.

El día que me entretuve a ver las estadísticas del blog y vi esto me hizo una gracia tremenda. Mejor dicho, lancé una carcajada enorme y decidí que un día comentaría esto. Me sorprende y me divierte y me confirma lo que siempre he sospechado. Para que lo que hagas tenga cierta repercusión lo que tienes que hacer es meter desnudos. Y ya está. Si sin desnudos lo mira una persona, con desnudo lo mirará seis. Aunque sea para criticarlo y decir, mira un desnudo qué vergüenza. Y si a esto le añades la expresión "barra libre", éxito seguro. Así que para que visiten vuestros blogs poned una foto del desnudo de alguien conocido aunque no venga a cuento con la temática de vuestra bitácora y olvidad concursos, sorteos, coacciones o dibujitos de esos que mendigan un comentario.

Pero me queda una duda... si en vez de una foto de la entrepierna de Sasha Grey hubiese puesto una foto de la entrepierna de Carmen de Mairena, ¿el éxito hubiese sido el mismo? ¿Recibiría tal cantidad de visitas? Sólo hay una forma de saberlo... Sí, voy a poner una foto del coño de Carmen de Mairena... aquí, va.

Imagen del secretum de Carmen de Mairena. 
Una escena de su película Soy puta pero mi coño lo disfruta.