sábado, 20 de octubre de 2012

Lecturas

De mayor quiero ser este librero.

viernes, 19 de octubre de 2012

mátalos suavemente

El jueves se está convirtiendo en día de cine. Después de una larga temporada de sequía cinematográfica, regreso a la maravillosa rutina de perderme en una sala y tragar lo que me pongan. Y ayer tocó gran película basada en una gran novela.


Ambas me han gustado mucho. Primero, género negro. No película de detectives, o género criminal, o historia de ladrones y serenos, o señora haciendo calceta adivina quien asesinó al viejo coronela de la India con estricnina. Es género negro, con su historia de criminalidad, pero su enorme poso de reflexión/crítica/sátira del momento. La desmitificación del mundo criminal reconvertidos en otra gran corporación más manipuladora y corrupta incapaz de tomar decisiones. Enormes diálogos en la novela y buena transcripción de estos en la película. Personajes bien perfilados con cuatro líneas, creíbles, cercanos y molestos. Un elenco de actores que funciona muy bien y que dotan de humanidad la película (a Brad Pitt solo me lo creo cuando va sucio, Gandolfini está enorme y asqueroso, Jenkins es perfecto como gestor y los dos pringados del atraco conmueven con su patetismo) construyen una solida historia que no es más que un retrato de esta crisis que nos han metido doblada desde arriba.

Violenta, explicada con mucha calma, socarrona... y una buena y cínica una banda sonora.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Retorno al pasado

El visionado el pasado domingo de Retorno al pasado me lleva a tres conclusiones.

1. Pero cómo me gusta el cine negro clásico.

2. Pero cómo me gusta el cine de Jacques Tourneaur.

3. Pero cómo me gustan las malas que meten al detective en problemas.


La película es una maravilla oscura, densa y pesimista. Creo que aparece una de las malas más malas del cine negro (ni una verdad sale por su boca) y ver a Robert Mitchum estólido y sin poder girar el cuello siempre es agradecido. Una fotografía excelente y un montón de frases duras en bocas de tipos más duros todavía que se convierten en corderitos degollados por unos ojos bonitos.

martes, 16 de octubre de 2012

Me gusta la samba

Maria Rita
Samba meu O homem falou

domingo, 14 de octubre de 2012

Y ha sido un buen día...

Ayer en la tienda una señora me llamó desagradable, borde, antipático y con una evidente falta de empatía hacia el cliente. Todo porque un libro que tenía pedido, no ha llegado porque el distribuidor no tiene. Y lo pide a editorial, y la editorial no tiene porque están esperando devoluciones. Y nos lo dejan pendiente diciendo, en cuanto tenga, lo enviamos. Y por un malentendido, una señora acaba generalizando sobre mi vida, mi carácter y mi relación con los demás y diciendo que ya ha hablado de mi y de mis taras de carácter con más personas y todas están de acuerdo.

Pero ayer en la tienda una bibliotecaria me llamo crack y de los mejores libreros que conocía porque me pidió treinta libros buenos, bonitos y baratos para unos premios a usuarios fieles que habían organizado en la biblioteca. Al igual que un señor me dio las gracias por haberle recomendado La juguetería errante porque se río mucho y lo necesitaba. Y otra señora andaba contenta porque su hijo, que no leía nada, desde que le recomendé La cocina de los monstruos de los amigos Martín Piñol y Votric, devora libros y más libros y ahora entiende por qué leer es algo tan mágico.

Además, ayer era el último día antes de una semana de descanso donde voy a leer horas y horas, malcriar a los gatos, escribir, ir a ver a una editora sexi que fue librera sexi. El día que vi un vídeo donde un tipo se zumbaba a una muchacha por la nuca (él era médico y ella una mutante que le había salido una vagina en el cogote... una especia de versión algo retorcida de la nueva carne de Cronenberg. El final del corte con un pene saliendo de la boca es de los más bizarro e hilarante que he visto en las últimas 72 horas).

Y por la noche con A., Niño Lobo y Niña Zombi fuimos a cenar fuera después de muchas semanas y fue una cena agradable, rica y divertida para volver a casa y acabar de leer una buena novela.

Y ya en la cama, pensar qué curiosos somos que una sola frase de una desconocida a la que con seguridad no volveremos a ver, condiciona el estado de ánimo de todo un día que, bien pensado, ha sido muy bueno.

Sea como sea, vacaciones.