sábado, 31 de enero de 2009

Solución al acertijo

Lo mejor de plantear un acertijo que a priori no tiene solución es que se pueden encontrar mil soluciones distintas. Sólo es necesario un poco de imaginación y ganas de jugar.

Pero vayamos por partes.

En el capítulo séptimo de Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll, el Sombrerero insta a Alicia a responder a un sencillo acertijo en el transcurso de esa maravillosa merienda a la que creo todos nos haría gracia asistir alguna vez.

"¿En qué se parece un cuervo a un escritorio?"

Después de pensarlo unos minutos, Alicia se da por vencida.

"- Me doy por vencida - replicó Alicia -. ¿Cuál es la respuesta?
- No tengo ni la menor idea - dijo el Sombrero.
- Ni yo - afirmó la Liebre."


A Lewis Carroll le solían preguntar por la solución del engima y él siempre declaró que no tenía ninguna.

Muchos años después un señor llamado Sam Lloyd, experto en acertijos y cosas varias, encontró la solución.

¿En qué se parecen un cuervo y un escritorio?

Pues en que sobre ambos escribió Edgar Allan Poe.

De esta manera hago mi pequeño homenaje en su aniversario.

A partir de aquí las variantes:
- Ambos tienen patas.
- Ambos en castellano acaban con la letra "o".
- Ambos tienen plumas.
etc.

Y los ganadores.

- La amiga Bellota por ser la primera en citar la fuente del acertijo.
- Silvia por ser la primera en citar una de las posibles respuestas con seguridad y no como probabilidad. Y resaltar que a veces las soluciones a los problemas está en lo obvio.
- Anna por decir: "el cuervo como un gran personaje del poema de Poe y el escritorio que es quien le daría asilo al papel". Lo que no deja de ser una parafrasis de la solución propuesta por Lloyd.

Agradecería a la triada de ganadora que me mandaran un mail con su dirección postal para poder hacerles llegar el regalo en la mayor prontitud posible (en mi perfil aparece el mail).

El premio no consistirá ni en un crucero por las islas griegas, ni un apartamento en Torrevieja, ni en un viaje organizado con muestras gratuitas de aceite ni en una fantástica colección de fotografías mías en poses sexis y lascivas.

Tengo una foto en una pose parecida a ésta, pero con mucha menos ropa.

Pero, tranquilas, será un buen premio.

Y a los demás, bien jugado. Próximamente habrá otro concurso. Más de creación, más de imaginación. Basado en un chiste... Sí, amigos, será ese chiste (quien lo escuchó, lo sabe).

viernes, 30 de enero de 2009

Últimas horas del acertijo

Escritorio y cuervo.
Escritorio y cuervo.
Escritorio y cuervo.

Alicia me manda esta posible solución al enigma. No es la solución que buscaba, pero no se puede negar que es ingeniosa, poética e imaginativa.

Así que mañana al mediodía, lista de ganadores.

Y solución al enigma. Retiro lo de permanecer en silencio.

miércoles, 28 de enero de 2009

En qué se parecen...

Pues eso, ¿en qué se parecen

un cuervo

y un escritorio?


Existen tres posibles respuestas a este enigma (por lo menos tres son las respuestas que yo he encontrado), pero sólo una tiene premio. Y es un fantástico premio. El primero que diga la respuesta lo recibirá en su casa. Y si además ese alguien me cita la fuente del enigma, pues premio doble que consistiría en... bueno, ya se verá.

A jugar, pues.

P.S. Si nadie acierta, no se dirá la solución.
P.S.S. Y, por favor, que todo el mundo piense un poco antes de darle al google. No es tan difícil.

martes, 27 de enero de 2009

El secreto del oso polar

Delante de un café, Nanuk me descubrió uno de los grandes secretos del oso polar.

Un oso polar no es blanco...

es transparente.

domingo, 25 de enero de 2009

Actes Sud

El viento vino y se fue dejando algunas hojas de los árboles moviendose en la incercia. Luce el sol, hace buen tiempo. El viento dejó en la ciudad tejas por los suelos, semáforos arrancados, árboles caídos (el mítico árbol del Punto Blanco ha pasado a la historia con todos los honores), el techo de un instituto por los suelos, heridos, muertos en parte de Catalunya, etc. El viento ha sido un visitante peligroso.

Ayer por la noche cena de cumpleaños en casa de mi buen amigo Cesc. Un buen ambiente y un buen rato entre nuevos y muy queridos amigos. Muchas risas, dedicatorias que dejaban el listón alto, frío mortal (como diría Montse) en el balcón, mientras los fumadores nos reuníamos para alabar nuestro alto grado de masoquismo al aguantar temperaturas heladas a cambio de unas pocas caladas de alquitrán y nicotina. Partidas de dominó contra un rival digno de reconocimiento. Al final me llevé a casa el título de "Emperador del universo". Se que llegará el día que me pidan la revancha.

El regalo para Cesc: el libro Las hermanas Brown, del fotógrafo Nicholas Nixon. Treinta y dos años fotografiando a cuatro hermanas. El proyecto de toda un vida, la captura del presente para preservarlo, el paso del tiempo detenido, las marcas de la vida, la historia de cuatro mujeres.



La promesa de una entrada para el blog hecha entre frío y risas y la posibilidad de que toda mi credibilidad desaparezca de un plomazo. Próximamente.

Llegar a casa después de tantas risas y tantas palabras. Leer un poco. Una buena noche. De vez en cuando se agradece.


Musica para este día: Sophie Auster. Actes Sud, 2005.
Lo estoy escuchando con mucho cariño, Cesc.

Hoy será un buen domingo.