martes, 28 de agosto de 2012

domingo, 26 de agosto de 2012

Por los críos

Creo que ya dije que en Igualada estamos de fiesta mayor. Y, aunque pueda sorprender a muchos de quien aparece por este blog, no soy muy participativo. Quiero decir, que me parece bien que se haga una fiesta mayor con sus cosas y su gente y sus gigantes y cabezudos y sus bailes en la plaza mayor y los juegos tradicionales y las barracas de entidades y etc., pero yo no participo. Hace años, en mi época de actor / director de teatro amateur aun participaba en la fiesta mayor. Pero desde hace un tiempo he vuelto a mis orígenes, a hacer lo mismo que cuando era un mocoso: huir de los actos y de la gente.

El cartel

Pero hace unos años entró A. en mi vida y con ella vinieron Niño Lobo y Niña Zombie. Y con ellos apareció en mis días una nueva expresión que hasta entonces no conocía, "por los críos". Y por los críos aparecen padres de otros niños que hablan de niños y de cosas de educación y de si comen o están enfermos, reuniones en el parque después del colegio, fiestas infantiles, cumpleaños, quedadas "para que corran", etc. Yo no estaba acostumbrado a esto. Era un tipo de treinta y pico años bastante inmaduro que aun le hace gracia la palabra teta en una conversación y de repente me encuentro con una maravillosa mujer y sus dos churumbeles. Hay que adaptarse. Y no me quejo, que conste. A. es adicta a estar con niños y fiestas y maquillaje y juegos y manualidades y calle y gente, y sabe que a mí todo lo que esté relacionado con gente pues no me gusta. No me obliga ni me siento obligado y cuando participo en estas cosas de críos lo hago porque quiero compartir un momento especial con ella y sus hijos.

Como ayer. Un concierto. A las diez de la noche en la plaça Cal Font de Igualada. Matizo, un concierto para críos a cargo del grupo Macedonia. Para quien no sepa quién es este grupo, una breve presentación. Cinco chicas entre trece y quince años que cantan canciones movidas repletas de palabras como fiesta, amigas, flipa, pastel, globos, etc. Letras sobre lo guapo que es un chico, lo que molan las amigas para siempre, lo chupi que es volver al cole y los remordimientos que produce hacer campana de piscina para ir al parque con tus colegas. Grupo generacional en el que las cantantes cambian en cuanto crecen y donde conceptos como entonación, vocalización o ritmo no son muy conocidos. Eso sí, dan muchos saltitos. Es un grupo que a los críos y a los pervertidos les encanta.

Macedonia también es el nombre de un país y de un postre sano.

Y allí fuimos los cuatro. Y, a ver, no es que yo sea un sibarita musical aunque haya gente que no me crea cuando digo esto, pero para un tipo que suele escuchar a Tom Waits, John Coltrane, The Delgados, Thelonius Monk, Nina Simone, The Zombies ..., pues fue duro. Primero, porque no me gusta la música. Segundo, porque no me gusta la gente y había mucha. Tercero, porque soy un soso y me cuesta relajarme y pasarlo bien aunque no sea mi ambiente. ¿Y por qué lo hice? Pues por qué va a ser. Por los críos.

Pero, ¿por qué?, me interrogué mientras en el escenario metían a un gato borracho en una licuadora.

Por dos motivos.

Uno, por que se les quiere y uno hace cosas que no le apetecen por verlos feliz. En esta categoría entra llevarlos a chiquiparks, a ver engendros como Alvin y las ardillas 2, ver cuatrocientas veces Mi vecino Totoro. No entra compartir la comida o la efusiones espontáneas de cariño.

Dos, porque si haces cosas por ellos, ellos cuando crezcan tendrán que hacer cosas por ti. A ti no te gusta llevarles a un concierto de preadolescentes que cantan sobre lo guay que es volver al cole en septiembre y reencontrarse con tus amigos y tu matón preferido, a ellos cuando crezcan no les gustará acompañarte al médico a ver a tus viejos amigos achacosos intercambiando pastillas y dentaduras. Yo tengo que volver a ver 101 dalmatas, de acuerdo, pero tú escucharas otra vez como choqué por la calle con Luis García Berlanga. Volveré a leer ese cuento de la niña y el conejito de trapo, pero tú me leerás las veces que haga falta la serie de la guardia de Mundodisco. Vamos, el típico interés y quid pro quod que nos enseñó un simpático canibal del cine.

Así que sí, que baila, baila... ya lo pagarás.

sábado, 25 de agosto de 2012

Cositas

1. Estamos de fiesta mayor en la ciudad de Igualada, también conocida como Torontontero. No soy mucho de fiestas mayores con sus juegos tradicionales, sus gentes por la calle, sus bailes de plaza con los mismos grupos de siempre o que suenen como siempre, sus abuelos guardando sitio desde las tres de la tarde para algo que empieza a las once de la noche, su zona de cacharros donde hace años que no me acerco.

2. Vendiendo texto. Discutiendo sobre el IVA. Y no, no regalamos bolígrafos a los niños.

3. Ayer baje al bar de abajo, sí al bar de los sabios inconmensurables, a comprar un par de latas de refresco y me encontré cara a cara con una muchacha que hace años vino a la librería a buscar trabajo. El diálogo fue más o menos así.
- Soy buena chica, responsable y trabajo mazo bien.
- Gracias, pero ahora mismo no estamos buscando a nadie.
- Y, pero te dejo el currículum por si acaso, ¿vale?
- Vale.
- Y ya que estoy aquí... ¿no tendríais  algún libro que enseñe a disimular los efectos de las drogas delante de familia, en el trabajo o con la poli?
- Creo que no...
- Ya sabes, te metes algo y que no se den cuenta.

Se lo conté a A. cuando llegué a casa y no me creyó.

4. Niña Zombie recibió su primera carta postal. Dirán que es anticuado, pero la ilusión que hace abrir un sobre no es la misma que abrir un mail. Deberíamos recuperar esta sana tradición de la carta manuscrita. Aunque sea para no olvidarnos de escribir a mano.



5. Niño Lobo tuvo visita con el neuro por todo aquello que le pasó. Charla, pruebas y resultados que se comentan a papá y mamá. Niño Lobo ya es un niño normal. El hueso del cráneo está soldado y de forma definitiva ya puede hacer vida normal. A. me llama para decírmelo.
- Entonces, ¿ya puede recibir balonazos, caerse de cabeza y recibir una lluvia de patadas en toda la jeta?
- Sí, pero a su madre no le hará gracia.

6. Fui al cine a ver Brave. Ya sé que es la historia de siempre, pero es que Pixar te cuenta las historias de siempre con una gracia.


También fui a ver el último Batman de Nola y tiene cositas interesantes, pero cada vez que pienso en ella me gusta menos... sobre todo por una historia llena de flecos y un guión bastante torpe... y, ¿cuándo aprenderán los villanos que lo mejor es un tiro en la cabeza y listo?

jueves, 23 de agosto de 2012

martes, 21 de agosto de 2012

Sobre la subida del IVA y las brasas

No sé cuánta gente lee de forma más o menos habitual este blog. Sé que recibe unas cuatrocientas cincuenta / quinientas visitas diarias, pero la mayoría de esa visita se deben a fotos de delfines, del ilustre Juan Rulfo o de la bella Sasha Grey, así que desconozco el alcance real de mis palabras escritas. Esto lo comento porque hoy quiero hablar de un tema serio que nos afecta a todos y que en particular a mí me está tocando mucho los huevos. Me refiero a la

¡¡¡¡¡subida del IVA!!!!!
(sí son cinco signos de exclamación, prueba irrefutable de que me estoy volviendo muy loco con el tema)

Más de estos dibujitos aquí.

Suben los espectáculos culturales, el material escolar, sube la vivienda, ponerse guapo en la peluquería, tener la regla y todo los servicios funerarios entre otras cosas. Pero no suben los libros. Repito, no suben los libros. Vuelvo a repetir y lo pongo en mitad de la plantilla y en negrita

Los libros no suben de IVA

¿Por qué escribo esto? Porque tanto yo como muchos colegas libreros empezamos a estar algo atacados con las hordas de compradores enfurecidos que inundan con hachas y antorchas las librerías de medio país queriendo comprar los libros ahora antes de que suba el IVA. Y más, exigiendo que los libros que pidieron ayer lleguen antes de septiembre porque sino los cobraremos más caros. No, los libros no suben. Y no creen al librero aunque suele acabar la conversación con una mirada de incredulidad y un "ya veremos". Pero de vez en cuando aparece un señor, suelen ser señores, con los que se entra en ese circo interminable, absurdo y tan español de "la razón la tengo yo y de aquí no me bajo" que tan bien inmortalizó para el cine Paco Martínez Soria en Don erre que erre.


- Mejor compro los libros ahora antes de que en septiembre me subáis el IVA - se deja claro que el IVA lo suben los libreros, no el gobierno que tenemos que sufrir.
- Los libros no suben de IVA.
- En las noticias y en la radio - conceptos de autoridad - dijeron que subía el material escolar.
- Se refiere a lápices, bolígrafos... ese tipo de material.
- Los libros son material escolar.
- Sí, pero no suben de IVA. El libro se mantiene en el 4%.
- A ver, si el libro de texto va al colegio entonces es material escolar. Es de cajón. Y si es material escolar, el IVA sube.
- Sí, el libro va al colegio, pero no se considera material escolar. Se considera libro.
- Estás equivocado, chaval, estás equivocado. El libro sube al 21 porque es material escolar, joder, que lo dijeron en la tele bien claro. El libro al 21 porque va al colegio.
- Mire, el libro no sube. Esa novela no va a ningún colegio y mantiene el mismo IVA, Y si un día la consideran novela recomendad, el IVA será el mismo.
- Que no, que no... que es material escolar. Y si esa novela va al colegio la subirán de IVA. Que a mí no me engañas - sonrisa de lobo - que lo que queréis es que la gente no compre los libros ahora y luego en septiembre, zas, te meto subida de IVA y todo lo que ganáis. Que sois todos unos mangantes que roban al trabajador.
- A ver que yo no he subido el IVA, ha sido el gobierno...
- Sí, claro, la culpa es del gobierno. Porque vosotros habéis querido que así os hacéis de oro y...

Veinte minutos. Veinte minutos de mi preciosa vida malgastados detrás de un mostrador intentando cobrar tres míseros cuadernos de verano que en total valían seis euros y teniendo que aguantar la diatriba ignorante y demagógica del cuarto iluminado de la mañana. Porque la gente oye campanas y no se entera de nada y venga a dar la brasa. Y yo con ganas de imitar al médico de Amanece que no es poco y soltar aquello de


Pero, claro, no pude. Porque uno tiene que mantener la compostura y la educación ante aquellos que la faltan y ni escuchan ni entienden porque son poseedores de eso tan peligroso y que tanto daño ha hecho que es tener la razón, la verdad absoluta y el porque lo digo yo y si lo digo yo, es así.

Así que durante veinte minutos me he tenido que refugiar en ese mundo paralelo que tengo en mi mente lleno de música de Beethoven, jazz, pop de los sesenta, fiestas en la playa, monstruos japonenes, a Saza recitando La venganza de Don Mendo, terror slasher donde soy el mejor amigo del tipo grandullón con el machete y un montón de cosas más con las que me distraigo mientras un cansino me da la brasa tan seguro de todo como yo de su estupidez.