lunes, 28 de febrero de 2011

sábado, 26 de febrero de 2011

Empieza la fiesta

Sant Jordi ya está aquí.


Sé que faltan un mes y medio (sólo un mes y medio...), pero para nosotros Sant Jordi ya está aquí. El jueves se hizo el primer pedido de libros y en unos días empezaremos a recibir cajas llenas de libros que habrá que separar entre lo que se queda en tienda y lo que se va a la parada. Y me hace una ilusión... Si cada año sufro el advenimiento del día de Sant Jordi como una condena, este año es como una condena... como una condena... más grande (sí, vale, lo sé, pero son las tres y media de la tarde de un sábado y no he echado siesta y llevo tres días sin dormir así que el estilo o las metáforas como que me lo paso por el arco del triunfo). Y si a mi estado de ánimo ya de por sí festivo y dicharachero le añadimos que comercial / librero / persona de la calle con la que hablas se dedica a lanzar los más funestos presagios para el 23, pues apaga y vamonos y para qué coño Sant Jordi ni Sant Jorda.

¿Por qué? Bueno, este año Sant Jordi cae en sábado. En concreto en ese sábado entre Viernes Santo y Domingo de Resurrección. En plena Semana Santa con un huevo de días festivos por delante. Y, claro, para los agoreros y pesimistas que se les ha abierto el cielo.

 Y, además, lloverá.
Es lo que les falta decir.

Debido a esto sólo me llegan voces de uy este año no vamos a vender nada, todo el mundo se irá de vacaciones, y encima la crisis y esto, no se venderán libros, nos los vamos a comer, qué podemos hacer, estaremos solos en las ciudades porque todo el mundo se habrá ido a otras ciudades donde no celebran Sant Jordi ni saben lo que es un libro, si no sabemos por qué compramos, vamos a morir, vamos a morir, vamos a morir.

Vamos, que estamos todos con una ilusión... Si es que la desesperanza de entrada no es buena idea y quizá se pierde de vista que gracias a la crisis hay mucha gente sin un duro que gastarse en irse de vacaciones, pero que se gastará quince euros tan a gusto en un libro en la parada de Sant Jordi. Y no todo el mundo se va. Los hay hasta que vienen. La cuestión es quejarse que los que vivimos del libro somos quejicas de naturaleza (se lee poco, se lee una mierda, hay demasiados libros, se compra poco, se vende mucho bolsillo, se vende poco bolsillo, poco descuento, demasiados distribuidores, demasiadas oferta, etc.). La única verdad es que hasta el mismo día 23 no se sabrá como será la jornada. Por mí que sea como quiera, pero que haga buen tiempo. Otro Sant Jordi empapado no creo que lo resista.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Portadas - ¿De verdad pensábais que se había terminado?

En anteriores portadas descubrimos que


y pensábamos que la historia ya se había acabado. Pero no... porque hoy, para todos vosotros, una nueva entrega de esta genial y desconcertante saga. Porque para sopresa de todos


y se sienta raro en los bancos de los parques.

¿Continuará?

Por supuesto. ¿Alguien lo dudaba?

martes, 22 de febrero de 2011

Plan absurdo y malvado para dominar el mundo 1. Febrero

Vale. Entre el sueño y otras cosas (ver The wire, The misfits, Breaking Bad, leer a Terry Pratchett, Thackeray y Dickens, etc) que no me he puesto en serio con esto de la dominación mundial y la conquista indiscriminada de territorios.Pero de hoy no pasa y me lanzo.

Plan absurdo y malvado para dominar el mundo. Vale... el plan es éste.... a ver qué os parece... el plan es...

¡¡¡INUNDAR INTERNET DE PORNO!!!


¿Qué? ¿Mola verdad? Sí, ya sé que algún gracioso dirá que eso ya está, que en internet hay mucho porno, que casi toda la red es porno. Pues yo digo a esa persona que se equivoca. Quizá no lo sepa, pero en internet se pueden encontrar más cosas que porno (y vídeos graciosos de chinos haciéndose daño y viejas y respetables señoras cayéndose por escaleras, pero de estos vídeos ya hablaré otro día).

- ¡Venga ya!

En serio. Hay noticias, blogs de acupuntura, periódicos, vídeos de bebés riéndose, páginas webs de partidos políticos, cursos de equitación, doma de ovejas. Hay páginas dedicadas a cómo disimular carreras en las medias, preparar un pastel de nitroglicerina y cómo cambiar el pañal a un modelo de ropa interior masculina. Me he encontrado sin buscarlo clubs sociales que organizan quedadas para quemar libros, vomitar, patear el culo a minorías o lanzar bombar a mayorías, buscadores de parejas para termitas y álbunes donde la gente cuelga fotos de sus deposiciones. Si hasta me he encontrado con páginas donde te llevan a ver series de televisión y sitios donde uno puede escribir lo que le viene en gana. Hasta cosas obvias y todo.

Todo esto me ha sorprendido y abrumado. Quiero decir... yo era uno de esos que se sentaba delante del ordenador con la intención de escribir la gran novela americana con un inicio y un desarrollo y su final y sus personajes y conflictos, pero que sin saber cómo ni por qué acababa viendo las fascinantes aventuras de un grupo de chicas perdidas en un bosque en ropa interior mientras un grupo de leñadores sin pantalones las acosan y solo pueden defenderse con la colección de consoladores que la prota lleva en su mochila. O me ponía con la intención de ver los cuadros expuestos en el museo Hermitage de San Petersburgo, pero terminaba viendo la exposición de intimidades de Bestia Parda y sus quince mejores amigas.

Pero un día descubrí que en la red había más cosas y eso me hizo pensar. Si hay periódicos y foros de debate económicos es que alguien los ve e incluso participa. Ummm... Creo que he encontrado la forma de conquistar el mundo y hacerme rico... Inundar internet de pornografía. Conseguir que todo los enlaces, todas las páginas, todas las busquedas, todo, todo, todo, todo, sea pornografía.

- ¿Puedes poner un par de ejemplos?

Sí, claro. Pues imagina un señor que se levanta una mañana, hace un pipí, enciende el ordenador y se dice... pues voy a ver qué santo es hoy porque yo soy mucho de saber qué santo es cada día. Abre google y se encuentra esta fuerte y muy desagradable escena de pornografía donde buscan placer en lugares que si dios oculto fue por algo (ver aquí)*, se aturde, pero conserva la calma y se lanza a la carpeta de favoritos y pone en la barra de direcciones la páginas todosantos, pero no, no salen santos sino que salen muchachos y muchachas dándole que te pego así sin preguntarse los nombres ni estar comprometidos (más o menos como en esta escena)*. Empieza a asustarse porque necesita saber qué santo es hoy y decide escribir un correo a su mejor amigo, pero al abrir su cuenta lo que encuentra es a una muchacha contándle a su amiga sus problemas con su dildo y a la amiga diciéndole ni dildo ni dildas y mira lo que te hago (como aquí)*. El señor está desesperado y decide denunciar esto a la policia, pero cuando entra en la página de las fuerzas del orden y la seguridad se encuentra a un grupo de polis compitiendo a ver quien tiene la porra más larga y más dura, pero que acaban resolviendo la apuesta bajo las duchas (sí, podéis ver la escena aquí)*.

Y así ad nauseam... ¿Y qué consigo con esto? Pues, por lo bajo, dos cosas:

1. Todo pornófilo/a que se quejaba que en Internet había poco porno y que todo era lo mismo verá su sueño hecho realidad. Preguntará quién ha sido el genio que ha conseguido el milagro, le dirán que he sido yo y de forma inmediata se pondrá a mi favor y defenderá mi vida con la suya o con la del prójimo. Con esta  sencilla estrategia he conseguido el favor de todos los solteros treintañeros de un solo plumazo.
2. Quien busque contenidos nopornográficos, quien necesite leer las noticias, escribir en el foro de un periódico, consultar su correo tendrá que comprarme a mí el derecho de acceso. Y lo cobraré al precio que quiera y me haré rico y gobernaré el mundo.

Y ya está.

¿Qué os parece? ¿Os gusta? Admito críticas y sugerencias. Y en un par de días me pongo con esto... en cuanto consiga acceder al Big Ben que es donde los progenitores de internet guardan la caja negra que no pesa que es internet y configurarlo de nuevo.

 Internet.
Pincha sobre la imagen y gente lista lo explica muy bien.

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* Sí, todo enlace lleva al final de ¡Qué bello es vivir!. Es que como ahora se están poniendo duros con esto de los enlaces y los derechos y todo eso que me ha dado miedo. Por eso he decidido enlazar a una película que esta libre de derechos de autor y así no perjudico a nadie. Espero que lo entendáis.

lunes, 21 de febrero de 2011

Fotógrafos - Barbara Morgan

Bárbara Morgan
(Buffalo, Kansas, 1900 - Tarrytown, Nueva York, 1992)