jueves, 4 de diciembre de 2014

The spoils of Babylon

Están de moda las series de televisión y envidioso que es uno, me apunto al carro y de vez en cuando (que viendo la perioricidad de este blog puede ser dentro de quince años) hablaré de series de televisión que haya visto y diga, pues me gusta, o de otras que las vea un poco y diga, joder qué truñaco. Así, sin elegancia ni criterio. Y por eso empiezo por una mini serie que creo que es uno de los mejores artefactos humorísticos que he visto últimamente y que ha conseguido arrancarme unas enormes carcajadas.

Basada en la monumental obra del gran Eric Jonrosh, The spoils of Babylon.


¿De qué va? Pues esta impresionante pieza de arte dramático narra la triste y condenada historia de amor entre Devon y Cynthia Morehouse, hermanos, pero no hermanos (él es adoptado). Una historia marcada por el odio, la ambición, los escándalos, muchos gritos y unas cuantas muertes. Un melodrama desatado y desbocado, una historia épica con mucho amor prohibido, muchas muertes, mucha pasión y mucho más amor prohibido.

Para mí es una serie brillante y un estupendo juguete cómico. Una parodia cruel y a la vez cariñosa de todo un género y una forma de entender la ficción. Series del tipo Hombre rico, hombre pobre y películas como Gigante ven en esta miniserie su reflejo cómico. Y, claro, yo me he empapado de esas series y películas. He crecido viendo Falcon Crest, Santa Barbara, Dinastia, Los Colby, culebrones brasileños y venezonalos. Películas de Douglas Sirk, La esclava libre e historias repletas de hermosos colores y mucha pasión soterrada por culpa de la censura. Entiendo, comprendo y tengo integrados los códigos y por eso encuentro que esta parodia es tan brillante, porque dinamita uno a uno esas convenciones que ya en el momento de realizarse estaban caducas.

La serie se beneficia además de un buen reparto que juega y participa. Grandes nombres que no tienen miedo al ridículo ni la parodia o autoparodia. En mi opinión sobresale la estupenda Kristen Wiig, actriz cómica de la que me declaro seguidor, admirador y enamorado.




Y la próxima serie de la que hablaré será Danger 5, una serie de acción repleta de agentes secretos buenorros, agentes secretos buenorras, nazis, explosiones, aparatos voladores, espacios ocultos, dinosaurios y dinosaurios nazis.


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Gene Tierney

No podía dejar pasar este 19 de noviembre sin recordar que tal día como hoy, hace unos cuantos años, nació en Brooklyn, Gene Tierney, una de mis mayores obsesiones cinéfilas desde aquel primer visionado de Laura al que siguió El filo de la navaja, El embrujo de Shangai, Que el cielo la juzgue, El diablo dijo no, la adorable El fantasma y la señora Muir y tantas otras.

Ante ella solo queda la admiración, el silencio y ponerme otra película.



 



martes, 18 de noviembre de 2014

Eso que se dice estar de vacaciones

Oficialmente, hoy han empezado las vacaciones. Bueno, en verdad empezaron el sábado, pero como ayer tuve que ir a trabajar lo que corta el descanso de forma cruel, no es hasta hoy que de verdad han empezado las vacaciones. Despertarse rondando las diez, pijama hasta altas horas de la mañana y temprano por la tarde. Escribir. Leer durante más de una hora seguida con el gato dormitando en las piernas y cortando la circulación. Hacer planes de películas que quiero ver.




Entre otras, si puedo.

Ir avanzando en el reto del blog de juvenil y erigir de una vez por todas el monumento que merece y exige mi por siempre adorada Claudia del Moral. Salir a la calle de vez en cuando para recordar que hay un mundo fuera, preparar la partida de rol que empezará dirigir en una semana (muchos personajes, argumento duro y espero que toneladas de risas), mimar a los gatos, hacer la comida y probar algunos platos nuevos, ir de aquí para allá con A. y... planes, planes y planes. Luego no cumples ninguno, salen otros y los días acaban siendo buenos días de descanso.

Y hoy lo ha sido. A. y Niño Lobo han ido a Barcelona para hacer la revisión anual que tiene que hacerse el chaval por el golpe que sufrió hace unos años y que tantos sustos trajo. Mañana de escritura y lectura. Siestecita. Ir a buscar al cole a Niña Zombi, pasar por la biblioteca, paseito. Un día tranquilo.

A partir de mañana, volver a retomar los planes de dominación mundial y buscar nuevos robots. Necesito volver a ser un villano.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Retorno al pasado... otra vez

Me entero que hoy hace 67 años se estrenó "Retorno al pasado" de Jacques Touernaur, uno de mis noir preferidos (lo que casi es decir una de películas favoritas).


Sale Robert Mitchum, que por sí solo ya hace buena cualquier película, es elegante, perversa, pesimista y tiene ese precioso blanco y negro que solo tiene la serie B (como decía Mitchum, ese que parece iluminado por cerillas). Pero por encima de todo sale Jane Greer componiendo una de las mejores malas de la historia del cine. Bellísima, perversa, mentirosa, manipuladora, fría... adorable.


Y sí, ya sé que de esta película ya he hablado en el blog, pero hablaré de ella lo que sea necesario. Es imposible acabarla.

lunes, 10 de noviembre de 2014

sábado, 8 de noviembre de 2014

No hay velas

- Buenos días.
- Buenos días.
- ¿Tenéis velas?
- ¿Perdón?
- Velas.
- No, no tenemos.
- Para acompañar a los libros de regalo.
- No.
- Es que me han dicho que aquí encontraría velas.
- Pues no tenemos.
- Es que he comprado un libro y quería velas para acompañarlo, ¿sabes? Y he pensado que nada mejor que una librería para eso no.
- Pues, lo siento, no tenemos velas.
- Pero es que yo las necesito...
Y así un rato largo.
Me pregunto si realmente esta señora cree que si insiste mucho acabará consiguiendo que el librero ceda y saque una vela (o una segunda parte, o un libro de texto, o vete a saber qué) de su almacén secreto para clientes especiales y se la de haciéndole prometer que no se lo dirá a nadie. Además, ¿por qué creía que en una librería venderíamos velas? Como aquel señor que buscaba collares de perro, los adolescentes a la caza de cola industrial para esnifar o la famosa cuerda.

Entiendo su angustia, de verdad. Ella tenía un plan, una idea de regalo perfecto. Ha ido a una gran superficie y ha comprado un libro para regalar una amiga. Pero un libro es poca cosa y después de meditarlo ha decidido que una vela es el complemento perfecto. Pero, ¿dónde conseguir una vela que vaya acorde con un libro? Pues en una librería de toda la vida, claro. Y ahora se le han fastidiado los planes. No es justo.

Me recuerda a aquel señor que se enfadó tanto cuando le dijimos que no teníamos sección de adaptaciones literarias. Él creía que como librería deberíamos tener una sección con las películas y series basadas en libros. Si no recuerdo mal buscaba Orgullo y prejuicio. Quería saber de qué trataba, pero no se iba a leer 400 páginas para saberlo, ja ja, cuando en dos horas lo tenía resuelto. Al decirle que no teníamos sección de adaptaciones se indignó. Vaya vergüenza, es que no queréis vender, etcétera. Hay gente que le gusta enfadarse por tonterías. Este por lo de las películas, aquel por no tener la biografía de Aznar firmada por el expresidente, aquella por no tener La cupula de Stephen King escrita por Pérez Reverte. O la chica de la semana pasada que no entendía por qué no le cambiábamos un libro si solo lo había roto "un poco, como media portada" y con un poco de celo se arreglaba.

Por suerte están los gracias, las recomendaciones, las conversaciones sobre cine Z... si no acabarían rodando una serie de películas de terror basadas en el librero del infierno.

- ... poderlo regalar sin velas.
- Lo siento.
- Pues vaya. ¿Así que de verdad no hay velas?
- No.
- Vaya librería más rara.