Buenas,
un par de cosas muy breves.
1. Visita al neurólogo bien. El miércoles tengo resonancia magnética. Me mirará el cerebro por dentro para descartar cosas que empiezan por t o por c (es que parace que no se pueden pronunciar las palabras). Tengo miedo de lo que encuentren... ¡Tengo tanta mierda en la cabeza! Tanta serie B, literatura inglesa, zombies, teorías físicas, lujuria desenfrenada, etc.
2. Por culpa de esto que me sucede, resulta que no puedo mirar la pantalla de un ordenador porque me empiezan a llorar los ojos, me pinchan alfileres en las sienes y me entran unas enormes ganas de dormir... Es lo que tiene mantener la mirada fija. Como casi no puedo escribir, actualizaré menos y escribiré menos mails todavía. Tengo algunos pendientes que llegarán, no hay problema. Pero para continuar la comunicación... bueno... tengo que recurrir a lo clásico de la carta y el correo... Así que de los que tengo dirección... lo siento, no os libreréis de mí. Si alguien quiere, que me la mande.
3. Por esto mismo, he vuelto a escribir ficción a mano. Es curioso, las frases salen más largas...
Un abrazo y de momento os vuelvo a dejar... a ver como va todo.
domingo 8 de noviembre de 2009
lunes 2 de noviembre de 2009
Apoyo
Noche. El coche llevaba aparcado cerca del acantilado cincuentra y siete minutos. Asiento de atrás.
Él ya tenía los pantalones por los tobillos. Ella mecía sus tirantes a medio brazo.
Él mira hacia abajo.
- Me tendrás que animar de otra manera... ya sabes.
Ella le mira a los ojos. Pasea una lengua por los labios. Abre la boca.
- ¡Venga bonita! ¡Tú puedes! ¡Tú puedes! ¡Animos! ¡Animos! ¡Aupa bonita, aupa bonita!
Primera y última cita; pero aunque la otra ella agradeciera tímida las incondicionales muestras de apoyo, a veces la vergüenza ante desconocidos pesa más que las ganas de explorar nuevos territorios.
Él ya tenía los pantalones por los tobillos. Ella mecía sus tirantes a medio brazo.
Él mira hacia abajo.
- Me tendrás que animar de otra manera... ya sabes.
Ella le mira a los ojos. Pasea una lengua por los labios. Abre la boca.
- ¡Venga bonita! ¡Tú puedes! ¡Tú puedes! ¡Animos! ¡Animos! ¡Aupa bonita, aupa bonita!
Primera y última cita; pero aunque la otra ella agradeciera tímida las incondicionales muestras de apoyo, a veces la vergüenza ante desconocidos pesa más que las ganas de explorar nuevos territorios.
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Microcuento
viernes 30 de octubre de 2009
El bello durmiente
Buenas,
salgo un momento de mi crionización para explicar algo que creo modificará sustancialmente mi vida. Resulta que desde hace mucho tiempo tengo problemas para dormir. Duermo poco y lo que duermo es ultraligero oyendo todo lo que ocurre en la calle, en las casas de los vecinos y en mi misma cama. Eso me afecta a mi devenir diario porque voy luego con los ojos cargados de sueño todo el día, paso unos mediodías horribles y, luego, por las noches pese al cansacio, desvelado. Una jaqueca me suele acompañar durante el día y la sensación de que me quedo dormido en cualquier parte.
Pues bueno, estos últimos días ha sido así. Me quedaba dormido. Así, por la buenas. Estaba hablando con A. y de repente... a dormir. Estaba delante del ordenador... y a dormir.
Ayer fue el día máximo. Todo el día durmiendo. Me levanté con una sensación de sueño horrible. Fui a Vodafone a pedir la reparación de mi móvil, me tomaron el pelo, pero estaba demasiado cansado como para reaccionar. Fui a un bar a escribir, me encontré con un amigo y me dormí en el bar. La sensación de párpados muy pesados (como ahora mismo) y no poder focalizar mi atención en un punto concreto, las imágenes dispersas
(acabo de despertarme)
pues eso... que me duermo. Y en el bar lo hice. Fui para casa e intentaba mantenerme despierto leyendo, pero al momento volvía a caerme dormido. Llegó A. de trabajar y me encontró dormido. Comiendo, dos cabezadas. Intento de siesta. Para el médico. En el coche y en la consulta. Para urgencias. En la recepción de urgencias. En la silla de ruedas (cómoda) y en la camilla. Análisis de sangre y orina. Insistencia en el tema de las drogas. No, no se droga. Análisis correctos. Sano como un toro. ¿Y el sueño?
Narcolepsia.

A la espera de la opinión del neurólogo.
Pero tiene toda la pinta. Supongo que eso explica los esfuerzos para mantenerme despierto los mediosdias a base de café ultravenoso, las siestas pesadas, las cada vez más habituales salidas de la librería en busca de café y la sensación continua de sueño. ¿Y por qué se ma ha intensificado ahora en vacaciones? Porque no tengo actividades que me mantengan en tensión. Nada de atender a clientes, ir a trabajar, moverme de un lado a otro...
La verdad, estaba preocupado. Con ataques así te pasan ideas raras por la cabeza, pero cuando me dijero que seguramente sería narcolepsia me quede tranquilo. Sólo es sueño. Sólo me duermo. No pasa nada.
Naturalmente esto puede frenarme algunas aspiraciones sociales:
1. Será difícil que llegue a conducir un autobús escolar.
2. La cirugía me queda restringida.
3. Lo de ser controlador aéreo... en otra vida quizás.
4. Lo mejor es que me acostumbre a llevar casco.
5. Nada de comer sopa cuando estoy sólo para evitar un posible ahogo.
Y algunas ventajas
1. Si alguien me aburre me puedo dormir y tengo una excusa perfecta.
2. Puedo alargar lo de sacarme el carnet de coche.
3. Me convierte en una persona especial.
4. Y otras que supongo que ya ire descubriendo.
Y, además, uno piensa en lo bien que se lo van a pasar mis amigos con sus bromas y coñas y ya se siente satisfecho.
Ya os ire contando como evoluciona todo esto...
Buenas noches.
Y os dejo un vídeo científico y didáctico sobre la narcolepsia (que, repito, aunque no es seguro es lo más probable que tenga).
salgo un momento de mi crionización para explicar algo que creo modificará sustancialmente mi vida. Resulta que desde hace mucho tiempo tengo problemas para dormir. Duermo poco y lo que duermo es ultraligero oyendo todo lo que ocurre en la calle, en las casas de los vecinos y en mi misma cama. Eso me afecta a mi devenir diario porque voy luego con los ojos cargados de sueño todo el día, paso unos mediodías horribles y, luego, por las noches pese al cansacio, desvelado. Una jaqueca me suele acompañar durante el día y la sensación de que me quedo dormido en cualquier parte.
Pues bueno, estos últimos días ha sido así. Me quedaba dormido. Así, por la buenas. Estaba hablando con A. y de repente... a dormir. Estaba delante del ordenador... y a dormir.
Ayer fue el día máximo. Todo el día durmiendo. Me levanté con una sensación de sueño horrible. Fui a Vodafone a pedir la reparación de mi móvil, me tomaron el pelo, pero estaba demasiado cansado como para reaccionar. Fui a un bar a escribir, me encontré con un amigo y me dormí en el bar. La sensación de párpados muy pesados (como ahora mismo) y no poder focalizar mi atención en un punto concreto, las imágenes dispersas
(acabo de despertarme)
pues eso... que me duermo. Y en el bar lo hice. Fui para casa e intentaba mantenerme despierto leyendo, pero al momento volvía a caerme dormido. Llegó A. de trabajar y me encontró dormido. Comiendo, dos cabezadas. Intento de siesta. Para el médico. En el coche y en la consulta. Para urgencias. En la recepción de urgencias. En la silla de ruedas (cómoda) y en la camilla. Análisis de sangre y orina. Insistencia en el tema de las drogas. No, no se droga. Análisis correctos. Sano como un toro. ¿Y el sueño?
Narcolepsia.

A la espera de la opinión del neurólogo.
Pero tiene toda la pinta. Supongo que eso explica los esfuerzos para mantenerme despierto los mediosdias a base de café ultravenoso, las siestas pesadas, las cada vez más habituales salidas de la librería en busca de café y la sensación continua de sueño. ¿Y por qué se ma ha intensificado ahora en vacaciones? Porque no tengo actividades que me mantengan en tensión. Nada de atender a clientes, ir a trabajar, moverme de un lado a otro...
La verdad, estaba preocupado. Con ataques así te pasan ideas raras por la cabeza, pero cuando me dijero que seguramente sería narcolepsia me quede tranquilo. Sólo es sueño. Sólo me duermo. No pasa nada.
Naturalmente esto puede frenarme algunas aspiraciones sociales:
1. Será difícil que llegue a conducir un autobús escolar.
2. La cirugía me queda restringida.
3. Lo de ser controlador aéreo... en otra vida quizás.
4. Lo mejor es que me acostumbre a llevar casco.
5. Nada de comer sopa cuando estoy sólo para evitar un posible ahogo.
Y algunas ventajas
1. Si alguien me aburre me puedo dormir y tengo una excusa perfecta.
2. Puedo alargar lo de sacarme el carnet de coche.
3. Me convierte en una persona especial.
4. Y otras que supongo que ya ire descubriendo.
Y, además, uno piensa en lo bien que se lo van a pasar mis amigos con sus bromas y coñas y ya se siente satisfecho.
Ya os ire contando como evoluciona todo esto...
Buenas noches.
Y os dejo un vídeo científico y didáctico sobre la narcolepsia (que, repito, aunque no es seguro es lo más probable que tenga).
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Día a día,
El bello durmiente
sábado 24 de octubre de 2009
Comunicado oficial
Se hace saber al respetable público lector que este vuestro humilde blog queda momentaneamente en estado de crionización. Usease que de momento no avanzará más allá de esta entrada. El motivo es sencillo, el autor de toda esta tontá necesita concentrar todos sus esfuerzos, energias y ansias en un proyecto en el que se embarcó hace poco y que no avanza por dispersión de palabras: viajar en el tiempo.
Así que de momento y hasta nuevo aviso, este blog se queda como el amigo Solo

En un tiempo que esperemos sea breve, este blog volverá a abrir sus puertas.
Nos vemos en los bares.
P.S. Todo esto no quiere decir que no vaya a seguir chafardeando en vuestros blogs, escribiendo mails (tarde, lo sé) y otras cosas. Y si alguien me quiere para algo me encontrará en la dirección de correo que aparece en mi perfil. Un abrazo a todos.
Así que de momento y hasta nuevo aviso, este blog se queda como el amigo Solo

En un tiempo que esperemos sea breve, este blog volverá a abrir sus puertas.
Nos vemos en los bares.
P.S. Todo esto no quiere decir que no vaya a seguir chafardeando en vuestros blogs, escribiendo mails (tarde, lo sé) y otras cosas. Y si alguien me quiere para algo me encontrará en la dirección de correo que aparece en mi perfil. Un abrazo a todos.
viernes 23 de octubre de 2009
Quinto día de las vacaciones
Hoy pretendía hablar de la absurda medida que el Ministerio de Cultura de España (todos firmes) ha impuesto a la película Saw VI calificándola de película X por su alto contenido violento, relegando su estreno únicamente a salas de cine X (vamos, las porno de toda la vida con sus suelos pegajosos, sus hombres de negro en los lavabos y sus gemidos mientras disfrutan de perlas como Vino a por trabajo y le comieron lo de abajo, Sueño de un chapero de verano o Sé lo que os hiciesteis últimamente en el ano - títulos reales -) que no tienen el equipo necesario para la proyección de esta película; un proyector de 35 milímetros, por ejemplo. Una medida hipócrita y propia de tiempos pretéritos y más viendo las películas violentas que se estrenan cada semana y la violencia que nos somete continuamente la televisión (y no solo hablo de las noticias, sino de los espectáculos del corazón y los programas de testimonio entre otras cosas). Para mí es una forma de censura y motiva preguntas cómo los criterios para censurar ésta y no, por ejemplo, Antricristo de Lars von Trier (donde aparecía una ablación), la saga Hostel (torturas a turistas americanos) o Mentiras y gordas (apología del sexo inseguro y las drogas... espera... ¿en esta película no participa en el guión la actual ministra de cultura?). ¿Qué criterios se han seguido? ¿Pasaría lo mismo si la dirigiera Spielberg? ¿O si fuera una película española? No soy fan de la serie, he visto las tres primeras entregas y tuve bastante, pero me inquieta que pueda sentar un precederte y que a partir de ahora cinco personas en un despacho decidan qué podemos ver y qué no podemos ver. Quiero seguir teniendo mi derecho a no ver una película y entrar en la sala de al lado. Además, el único país del mundo donde esta película ha tenido problemas ha sido esta España que a pesar de todo siempre seguirá siendo de pandereta.
También había pensado retormar aquellas declaracions de Vicente Molina Foix donde consideraba el cómic como tontería que no aprovecha nada y donde se exclamaba de que se hiciera caso a este arte (arte lo pongo yo y no él) en páginas de diaros, en críticas o en premios.Y de la repercursión que tuvo su artículo en varios medios (adictos al cómic y no adictos) olvidando que Molina Foix en ese caso ejerció su derecho de opinar sobre lo que no tiene ni puta idea, como todo español que se precie. Continúa la estela de los filósofos de barra, los taxistas y los tertulianos que lo mismo te hablan de microeconomía babilónica, de hípica azteca, de plisados y nueva temporada en Cíbeles o de cómo arreglar un país con cuatro tópicos manidos.
También lo siento por ti. No eres arte, no eres serio, no eres difícil, no eres profundo. Sólo monigotes que no hablan de nada importante.
También había pensado hablar de aquella vez que me dio por encender la tele y me encontré con la noticia de la muerte de una niña (creo que había sido también violada) y con una reportera con micrófono en mano y cámara por atrás se acercaba a la madre de la víctica y le preguntaba con una sonrisa y a la salida de reconocer el cadáver, cómo se sentía. O la vez que en un reportaje de Callejeros (¡mira, un yonqui!) enfocaron un primer plano de cadáver de una mujer muerta en un accidente de tráfico robándole a la fallecida toda intimidad en su muerte y regalando a los familiares un bonito recuerdo de exposición pública de su dolor y perdida. O aquellos concursos de niños de tres años expuestos a los focos alimetando las ansias de triunfo de los padres y que para mí no dejan de ser una muestra más de explotación, por no llamarlo prostitución, infantil.
Pero luego uno se pone a pensar y se da cuenta que todo esto produce mala sangre y demuestra la profunda estupidez del ser humano... Supongo que me he levantado con ánimos calientes y propensos a enfadarme con este tipo de cosas... Y eso que no he abierto ningún periódico... Pretendía hablar de todo eso, pero luego he recordado el aniversario de una película que me dejo una profunda huella cuando la vi por primera vez, que marcó un antes y un después en el cine de terror y ciencia ficción, que demuestra que los trucos clásicos funcionan, y que hay películas que en su entretenimiento, son arte. Así que no hablaré de nada que me ponga de mal humor o haga salir la persona intransigente que anida dentro. Hablaré de una gran película.

Y es que hay días que sólo el cine, la música, el arte, el cómic o la ilustración salvan.
Y el amor, claro. Pero esto me lo guardo.
También había pensado retormar aquellas declaracions de Vicente Molina Foix donde consideraba el cómic como tontería que no aprovecha nada y donde se exclamaba de que se hiciera caso a este arte (arte lo pongo yo y no él) en páginas de diaros, en críticas o en premios.Y de la repercursión que tuvo su artículo en varios medios (adictos al cómic y no adictos) olvidando que Molina Foix en ese caso ejerció su derecho de opinar sobre lo que no tiene ni puta idea, como todo español que se precie. Continúa la estela de los filósofos de barra, los taxistas y los tertulianos que lo mismo te hablan de microeconomía babilónica, de hípica azteca, de plisados y nueva temporada en Cíbeles o de cómo arreglar un país con cuatro tópicos manidos.
También lo siento por ti. No eres arte, no eres serio, no eres difícil, no eres profundo. Sólo monigotes que no hablan de nada importante. También había pensado hablar de aquella vez que me dio por encender la tele y me encontré con la noticia de la muerte de una niña (creo que había sido también violada) y con una reportera con micrófono en mano y cámara por atrás se acercaba a la madre de la víctica y le preguntaba con una sonrisa y a la salida de reconocer el cadáver, cómo se sentía. O la vez que en un reportaje de Callejeros (¡mira, un yonqui!) enfocaron un primer plano de cadáver de una mujer muerta en un accidente de tráfico robándole a la fallecida toda intimidad en su muerte y regalando a los familiares un bonito recuerdo de exposición pública de su dolor y perdida. O aquellos concursos de niños de tres años expuestos a los focos alimetando las ansias de triunfo de los padres y que para mí no dejan de ser una muestra más de explotación, por no llamarlo prostitución, infantil.
Pero luego uno se pone a pensar y se da cuenta que todo esto produce mala sangre y demuestra la profunda estupidez del ser humano... Supongo que me he levantado con ánimos calientes y propensos a enfadarme con este tipo de cosas... Y eso que no he abierto ningún periódico... Pretendía hablar de todo eso, pero luego he recordado el aniversario de una película que me dejo una profunda huella cuando la vi por primera vez, que marcó un antes y un después en el cine de terror y ciencia ficción, que demuestra que los trucos clásicos funcionan, y que hay películas que en su entretenimiento, son arte. Así que no hablaré de nada que me ponga de mal humor o haga salir la persona intransigente que anida dentro. Hablaré de una gran película.

Y es que hay días que sólo el cine, la música, el arte, el cómic o la ilustración salvan.
Y el amor, claro. Pero esto me lo guardo.
jueves 22 de octubre de 2009
Cuarto día de vacaciones
Jueves. 11:31. Tiempo: gris, llueve. Vestido de igual modo que el martes (la consabida ropa de ir por casa). Recién duchado. Me tengo que afeitar; además, la barba me crece a retales y, como dice siempre mi padre, parezco un loco. O como dice uno de mis camereros habituales, "pero afeitate hombre, serás guarro". No sé porque sigo iendo a ese bar. Suena en la radio un disco de la Spanish Harlem Orchestra que pillé ayer de la biblioteca. La casa está ordenada. Siento la pereza y la modorra pese a que hace ya un par de horas que me levanté. El café con leche me ha quedado bueno y he desayunado dos tostadas de pan de payés con aceite. No sé por qué, pero últimamente es lo que me apetece desayunar. Tengo que ir a comprar butifarra para hacer la comida aunque la idea de salir a la calle con esta lluvia me tira para atrás...
La foto no es de Igualada. De momento, y hasta que el cambio climático no lo solucione, no tenemos paseo marítimo.
Suerte que tengo mi supergorra nueva para días de otoño/invierno. A. dice que me queda pequeña. No sé, yo creo que, como en aquel cuento de Woodhouse, el problema no es de la gorra, es de mi cabeza.
Y de vacaciones. El cuarto día. Es curioso lo que pasa en vacaciones... Siempre se hacen planes. Y de varios tipos:
Ambiciosos: Iré a descubrir las verdaderas fuentes del Nilo (que, por cierto, como todo, están en Igualada)
Domésticos: Ordenaré los armarios.
Imposibles: Me leeré el Ulyses de Joyce.
Míticos: Descansar.
- No es divertido.
- Más bien diría patético.
- ¿Dónde está tu ingenio, Jorge?
- Yo que sé... ¿no está con vosotros?
- Nop...
- A ver si lo encontráis.
- Valens... Tú sigue.
Pues eso que se hacen planes que no se cumplen. En mi caso han sigo los siguientes:
- Releer La broma infinita.
- Volver a ver La trilogía de la venganza.
- Escribir mi proyecto de novela cómica total (lo siento, no hay enlace).
- Escribir no sé cuantos mails pendientes.
- Hacer un par de llamadas.
- No hacer nada durante un buen rato.
- Volver a hablar con mi diseñador del tema de los trajes para mi super ejercito de hombres radiactivos con los que pretendo conquistar el mundo y erigirme como tirano megauniversal y despiadado, pero encantador y con un particular sentido del humor. La propuesta que me hizo es ésta:

Y, qué queréis que os diga, cuando entre en vuestras ciudades con mi ejercito, pues muy serio no va a parecer. No sé... esto de querer dominar el mundo es más complicado de lo que pensaba.
Y de momento no se ha cumplido ninguno de estos planes. Salen otros o cuando hay el tiempo para hacerlo, pues se prefiere hacer otra cosa como tumbarse en la cama en la mejor compañía y... hablar, claro. O ver dos películas seguidas. O quedar con una amiga para desayunar. Mirar escaparates.
¿Y me preocupa no haber hecho de momento nada de lo que me había propuesto? La verdad, no. En absoluto. Supongo que parte de la gracia de las vacaciones es saltarse cualquier plan que se hubiera hecho.
- Jorge, Jorge...
- Dime.
- Hemos encontrado tu ingenio.
- ¿Dónde estaba? ¿De vacaciones?
- Nop, estaba imaginando.
- ¿El qué? ¿Nuevos chistes, nuevas gracias con las que sorprender y admirar a los lectores?
- Esto... no... que dice que él también está de vacaciones e imagina lo que quiere.
- Y es...
- Esto.

-...
-...
-...
- Sin palabras. Cierro esta entrada. Me siento avergonzado.
- ¿Se fue Jorge?
- Sí.
- En serio tenemos que hacer algo. Este blog está degenerando. ¿Dónde se quedaron las reseñas de libros o películas? ¿Las entradas noñas de tipos saltando sobre un charco? Ha puesto un dibujo de superheroinas atadas... Esto es lo más bajo en lo que ha caído este blog. Debemos recuperarlo por el bien de los lectores.
- Venga... pues... llevamos hablando de revolución una temporada, pero no hacemos nada. ¿Cuándo empezamos?
- Pronto... en cuanto superemos la pereza.
- Bendita pereza.
La foto no es de Igualada. De momento, y hasta que el cambio climático no lo solucione, no tenemos paseo marítimo.Suerte que tengo mi supergorra nueva para días de otoño/invierno. A. dice que me queda pequeña. No sé, yo creo que, como en aquel cuento de Woodhouse, el problema no es de la gorra, es de mi cabeza.
Y de vacaciones. El cuarto día. Es curioso lo que pasa en vacaciones... Siempre se hacen planes. Y de varios tipos:
Ambiciosos: Iré a descubrir las verdaderas fuentes del Nilo (que, por cierto, como todo, están en Igualada)
Domésticos: Ordenaré los armarios.
Imposibles: Me leeré el Ulyses de Joyce.
Míticos: Descansar.
- No es divertido.
- Más bien diría patético.
- ¿Dónde está tu ingenio, Jorge?
- Yo que sé... ¿no está con vosotros?
- Nop...
- A ver si lo encontráis.
- Valens... Tú sigue.
Pues eso que se hacen planes que no se cumplen. En mi caso han sigo los siguientes:
- Releer La broma infinita.
- Volver a ver La trilogía de la venganza.
- Escribir mi proyecto de novela cómica total (lo siento, no hay enlace).
- Escribir no sé cuantos mails pendientes.
- Hacer un par de llamadas.
- No hacer nada durante un buen rato.
- Volver a hablar con mi diseñador del tema de los trajes para mi super ejercito de hombres radiactivos con los que pretendo conquistar el mundo y erigirme como tirano megauniversal y despiadado, pero encantador y con un particular sentido del humor. La propuesta que me hizo es ésta:

Y, qué queréis que os diga, cuando entre en vuestras ciudades con mi ejercito, pues muy serio no va a parecer. No sé... esto de querer dominar el mundo es más complicado de lo que pensaba.
Y de momento no se ha cumplido ninguno de estos planes. Salen otros o cuando hay el tiempo para hacerlo, pues se prefiere hacer otra cosa como tumbarse en la cama en la mejor compañía y... hablar, claro. O ver dos películas seguidas. O quedar con una amiga para desayunar. Mirar escaparates.
¿Y me preocupa no haber hecho de momento nada de lo que me había propuesto? La verdad, no. En absoluto. Supongo que parte de la gracia de las vacaciones es saltarse cualquier plan que se hubiera hecho.
- Jorge, Jorge...
- Dime.
- Hemos encontrado tu ingenio.
- ¿Dónde estaba? ¿De vacaciones?
- Nop, estaba imaginando.
- ¿El qué? ¿Nuevos chistes, nuevas gracias con las que sorprender y admirar a los lectores?
- Esto... no... que dice que él también está de vacaciones e imagina lo que quiere.
- Y es...
- Esto.

-...
-...
-...
- Sin palabras. Cierro esta entrada. Me siento avergonzado.
- ¿Se fue Jorge?
- Sí.
- En serio tenemos que hacer algo. Este blog está degenerando. ¿Dónde se quedaron las reseñas de libros o películas? ¿Las entradas noñas de tipos saltando sobre un charco? Ha puesto un dibujo de superheroinas atadas... Esto es lo más bajo en lo que ha caído este blog. Debemos recuperarlo por el bien de los lectores.
- Venga... pues... llevamos hablando de revolución una temporada, pero no hacemos nada. ¿Cuándo empezamos?
- Pronto... en cuanto superemos la pereza.
- Bendita pereza.
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