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domingo, 29 de septiembre de 2013

Cri cri cantaba el grillo

Tenemos un vecino nuevo. Vive en el árbol enfrente de nuestra habitación. Es un grillo soltero y sin compromiso que por las noches de once y media a cinco de la madrugada busca novia.

Solo busco a alguien que me quiera.

Canta y canta. Cricri y crici durante horas y más horas. A mí no me molesta. La verdad es que el canto del grillo me relaja y desde que nos ofrece una serenata cada noche duermo mejor. Pero A., mi querida A., no lo lleva tan bien.


Y resulta curioso, porque A. es capaz de dormir hasta en un concierto de black metal al lado del batería. Pero desde hace cinco noches, nada. Da vueltas y vueltas, bufa, se cabrea y amenaza con incendiar los árboles de la calle y supongo que más rabia le debe dar verme a mí bien dormidito, con mi parecido con Cary Grant, roncando de forma sensual y atrapado en mis sueños de zombis, krakens y heroínas de imposibles armaduras.

¿Y por qué atormenta el grillo tanto a A.? La teoría que barajamos es la venganza. Hace unos días A. estaba barriendo uno de los balcones, creyó ver una cucaracha, odia las cucarachas y escobazo para la calle. A partir de esa noche, el grillo que canta. Tres opciones.
1. O es el mismo grillo que dijo ahora te vas a enterar cabrona por intentar matarme, o
2. Era la futura novia del grillo y por joderle el plan, canta que te canta hasta provocar la locura de la asesina.
3. Es el fantasma del grillo que ha vuelto del más allá grillesco para atormentar a A.

Sea como sea, empieza a estar desesperada.

Seguiremos informando.

lunes, 5 de marzo de 2012

Y estos días de silencio...

He estado muy callado estos días. Motivos ha habido. Cuestión de prioridades. Como ya os dije, Niño Lobo había estado malito, pero luego se puso bueno. Pues nada, al quitar la medicación la inflamación que sufría vuelve y a los dos días acaba pareciendo un extra en una convención de trekkis. En concreto a este:


Susto para el cuerpo (sobre todo para el de la mama), corre corre que te pillo, vamos para el hospital, aquí no, al otro hospital, vamos para allá, que ya me quedo yo con Niña Zombie de charla y paseo y acaba la tarde operando de urgencia a Niño Lobo. No entraré en detalles... digamos que operaron al chaval y le limpiaron lo que te le tenían que limpiar. Y todo gracias al servicio de neurología del hospital y su genial proceso de miniaturización y limpieza.


El chaval con una cicatriz bien chula y recuperándose a con ganas y alegría. Los padres, familiares, amigos y villanos con un susto en el cuerpo de los de mucho miedo y no desear a nadie. A día de hoy, Niño Lobo está bien, está sano y está fuerte. ¿Qué como lo sé? Porque come, ríe, dibuja y se mete conmigo. Los cuatro síntomas de la salud de hierro.

Ahora le queda un mes de hospitalización para que todo esté bien. Paciencia, visitas de adultos y horas de aburrimiento por delante. Si alguien quiere contribuir a la lucha contra el aburrimiento de un Niño Lobo de seis años con la donación a fondo perdido de una maquinita con juegos (o una casa en Florencia, o una cuenta suculenta, o la patente de un buen invento, o la mitad de los derechos de las canciones de los Beatles, que se ponga en contacto conmigo).

Y por eso estos días he estado en silencio. Prioridades. Con un niño en el hospital al blog pueden darle mucho por sálvese sea la parte.

jueves, 16 de febrero de 2012

No estaba de parranda, es que Niño Lobo andaba enfermito

El inexplicable silencio de estos días tiene una sencilla explicación...

- Eso que has dicho es bastante idiota.

... da igual. Enresulta que Niño Lobo se ha pasado casi una semana ingresado en el hospital. No era nada grave, pero su aspecto físico era una mezcla de


resultado, según la versión oficial, de la conjunción de una sinusitis de campeonato y una santa hostia que se metió en el colegio contra el marco de la puerta de clase con el consiguiente chichón en mitad de la frente. Esto ha provocado una semana de idas y venidas al hospital, mal comer, peor dormir (esta parte se la ha llevado A. que se quedaba por las noches en el hospital), nervios, explicaciones, médicos, enfermeras simpáticas y una enfermera que pone vías a lo bruto y sin avisar y que en sus ratos libres hace trabajitos de limpieza para la yakuza o le gusta hacer en los minutos de trabajo un sentido homenaje a Misery. Como comprenderéis, con el chaval metido en el hospital como que no me iba a poner a actualizar el blog. Y que nadie se preocupe, porque Niño Lobo se encontraba la mar de bien. Sólo la inflamación debido a un cuadro raro de cojones (cuadro médico me refiero, no que se le han inflamado los ojos por la contemplación de la obra pictorica de un joven genio de veinte años perteneciente a la escuela post estructuralista modernista pre impresionista de abstracción rara girada). A día de hoy Niño Lobo está bien, en casa, durmiendo en su litera, jugando a ratos a la Play, comiendo como una lima y disfrutando de estos días de asueto que le ha dado el médico. "Hasta el lunes, nada de colegio".

Así que esto es lo que ha pasado. Por favor, no hagáis caso de esos rumores maliciosos que han lanzado contra mí que dicen cosas como:

1. En verdad, Niño Lobo ha sufrido una mutación debido a ingerir una serie de extraños brebajes que he preparado en mi laboratorio ultrasecreto y que eran el prototipo de un arma definitiva para acabar con el Capitán Chistorra de una vez por todas por medio de una manzanilla especial que le provocara unas cagaleras tan bestias que acabará cagándose a sí mismo, se diera la vuelta y acabara convertido en un amasijo de vísceras y que cuando fuera por la calle sus enemigos le fueran diciendo, que andas girado, Chistorrilla y del fustre se retirara del negocio heróico y abandonara Torontoentero y yo me haré con el poder e impondré una dictadura de placer, lujuria, desenfreno y barra libre (nada personal, eh Chisto).

2. Que tuviera un mal encuentro con ese estúpido fenómeno metereológico tan propio de Igualada que es el tumulto con antorchas.


3. Que aprovechara la ausencia de A. para redecorar el piso. A., amor mío, si la semana que viene traen un paquete con alguna de estas cosas dentro, yo no he tenido nada que ver. Ha sido Capitán Chistorra que me odia y yo no le he hecho nada (todavía).



Así que con esto volvemos a la normalidad bloguera de actualizar cuando me apetezca (que es la mejor forma de actualizar).

Mañana, o pasado, seguimos.

viernes, 27 de enero de 2012

El crimen sí paga

Esta es la historia de un hombre que una vez fue niño al que le dijeron que el crimen no valía la pena y los malos siempre acababan presos. Ese hombre creció bien y sano y un día su vida dio un volantazo metafórico porque él no conduce (y no nos referimos a lo que le pasó en Manila que eso es para mear y que dos o tres gotas de una meada anterior vuelvan para adentro) y se convirtió en malo maloso y comprobó que a los villanos con ansias de dominar el mundo con planes malvados, las cosas sí que les salen bien.

¿Y cómo es esto? Pues atended mis repulsivos niños a esta historia.

Enresulta que estábamos A. y yo (porque no sé si alguien no ha caído en que YO soy el protagonista de mi historia, no como ese mentecato de David Copperfield (el personaje, no el mago) que decía aquello de no sé si yo soy el protagonista de mi historia y ya veremos y entonces, ¿para qué te metes a escribir tu autobiografía, tontolaba) comiendo unas espinacas con jamón que me habían quedado tiernas y jugosas y un par de trozos de panga, un pescado que a mí pues que me parece soso, pero que no había quedado mal, reviendo capítulos de Arrested Development cuando suena el timbre de la puerta. A. va a abrir y yo me escondo detrás del sofá por si es la LNJCMC (Liga Nazi de Judíos Comunistas Moderados de Centro) con los que tengo una agria polémica por un quítame de hay ese plutonio robado.

Miembros de la LNJCMC. Unos cabrones.

Le a Sigilo que me defienda con uno de esos ataques felinos que ella sabe hacer. Sigilo me mira con cara de sí, hombre, ahora me voy a mover y se duerme. Oigo que A. dice bla, bla, bla y que una voz masculina dice cosas como bla, bla, bla. Intento fabricarme un arma de destrucción masiva con un clip y un poco de espinacas, pero solo consigo hacerme daño. Al final A. cierra la puerta y me pide amablemente que deje la posición de la grulla acojonada y acabe de comer.

- ¿Quién era?
- El vecino de abajo. Según parece hay una tubería rota y se le ha llenado el patio de agua.
- Pues qué putada.
- Pues sí.
- Habrá que llamar a las fincas.
- Sip.
- ¿Llamas tú?
- ¿Ya llameré yo a las cinco?
- Vale.

Y me quedé con el cuerpo preocupado. Porque una fuga de agua empieza con una gota, pero ya sabemos todos como acaba...


... con peces asesinos, colchonetas desinchadas, muertos por todos lados y la casa echa un desastre.

Porque ya sabe uno como funcionan estas cosas.... llamas a las fincas y a los diez años a lo mejor te ha llamado el lampista correspondiente diciendo que sí, que sí, que ya han tomado nota. Que a ver, que a mí me da igual, que siempre he sido más de colonia que de agua, pero sé que a A. y a los nenes el tema de ducharse y esas cosas de la higiene corporal de las enzimas pues que son importantes. A saber cuándo vendrán... suerte del otro lavabo.

Total, que me voy a buscar a los nenes al cole y a darle collejas a los niños y poner palos en las ruedas de los ciclistas y dar mal las direcciones a la gente que me pregunta. Y entre unas cosas y otras estamos de vuelta a casa sobre las siete. Entro y me encuentro a un hombre.

- Hola - dice - soy el lampista.


Y rápido, rápido y con mirada de acojonado vuelve al trabajo. A. sale del baño, beso, beso, beso.

- ¡Ya  están aquí!
- He llamado y a los diez minutos han llegado y pim pam. A lo mejor hay que levantar el plato de ducha, pero ya se lo acabaran de mirar mañana.
- A primera hora - dice el lampista - a primera hora, se lo aseguro... señor - e inclina la cabeza mientras sale de casa en una señal que me parecía que era de respeto. No lo sé distinguir bien si era respeto porque no estoy muy acostumbrado a que me respeten.
- Si que han venido pronto...
- Sí - dice A - es que he llamado y han tomado nota y he bajado un momento a la vecina de abajo y daba la casualidad que estaban allí y les he dicho...

Claro que han venido pronto, pienso, me ha reconocido. Han reconocido la dirección como la de mi guardia secreta y al entrar deben haber visto una foto en la que voy rapado. Luego han podido contempler a Sigilo moviéndose con elegancia por sus dominios y mi carnet de socio de la IVA (International Villain Association) y lo han relacionado todo.

Miembro de la IVA.
Tiene el poder de despitar al héroe. Al verlo no puede dejar de preguntarse pero que c...

Claro que han venido pronto, pienso, saben quién soy. Soy el villano que villanea poco, pero que puede convertir sus pelos de los testículos en hormigas carnívoras. Soy el que puede hacer que con una simple maquina el pelo de sus sobacos crezca para adentro. Soy el que tiene esbirros con disfraces ridículos... no, de eso no tengo. Habrá que solucionarlo. Bueno, sea como sea, sabían que era un villano con mucha mala leche y han venido que se las pelaban para solucionar el problema. Y como ayer no pudieron hacer nada, pues han venido hoy a primera hora a arreglarlo mientras yo iba a llevar a los niños al cole (A. se ha quedado con los lampistas porque habla su mismo idioma y cuando ellos dicen llave inglesa, pues ella sabe qué es. O cuando dicen sifón de la ducha, pues A. no piensa en un aperitivo).

Sea como sea, hoy estaba todo arreglado. Y todo el mundo sabe que arreglar un desperfecto que obliga a abrir un agujero, que implica unas posibles obras en poco menos de un día como que es un milagro. Y no lo ha sido. Ha sido el miedo. Saben que soy un villano y a los villanos se les respeta y se les teme. A ver si luego nos va a hacer algo, mejor se lo arreglamos ya.

Esto a los héroes no les pasa. Como van de buenos y de colaboradores pues les toman el pelo. ¿A qué sí Capitán Chistorra?  ¿Cuánto tardaron en ponerte el Internes ese en la base secreta nueva? Decian, es para el Capitán Chistorra, no hay prisa que es bueno y no se va a enfadar. Que a lo mejor a ti se te presentan las mozas por las calles corriendo y pidiendo por favor que las fecundes con tus grasientos espermatozoides, pero en el momento de recibir buenos servicios pues todo el mundo te toma el pelo. Si siempre eres de los últimos a los que sirven el café en las comidas. Como no amenazas con bombas nucleares en los chupetes ni nada de eso. Los héroes estáis en decadencia.


Es por cosas como esta que hoy estoy más convencido que nunca de que mi destino es ser un super villano de los malos malosos malotes. Voy a conquistar el mundo, el universo y un par de dimensiones paralelas y para eso utilizaré todos los medio a mi alcance y manipularé a quien sea necesario.

Y por eso he decidido que empezaré un diario donde explicaré mi día a día como villano. Mis fracasos y mis logros, mis hallazgos y mis logros, mis planes malignos y como el super héroe de turno me lo fastidia en el último minuto. La decoración de mi guarida secreta y los castings buscando esbirro. Todo esto y mucho más, próximamente.

Ah, sí, y la ducha bien, gracias por preguntar. Suerte que A. habla lampistero que si no...

domingo, 1 de enero de 2012

Pues eso, 2012 y esas cosas

Pues nada, 2012. Ya está aquí. El año en que todo se va a ir a la mierda. La cuenta atrás de la especie humana. El previo al apocalipsis. Donde moriremos todos y los que no mueran serán mutantes que tendrán un fin lento y horroroso mientras se alimentan de sus propias llagas y supuraciones. Los mares que hierven, los delfines que se alimentan de los pobres niños huérfanos, monstruos emergiendo de los abismos, prostitutas con siete tetas subidas a lomos de una cabra de tres cabezas que expulsa veneno por lo pezones (la meretriz, no la cabra). Cuatro o cinco anticristos por ahí dándose de hostias por ser el primero, el pan que se acaba en los supermercados y solo queda ese con pepitas encima que sabe como a esparto, pero que es más sano, perohay que joderse con que sea lo sano lo que peor sabe.  Las piezas de los puzzles se perderán y saldrán a las calles un montón de listos diciendo "si ya lo decía yo, si es que...". Como decía la canción, apocalipsis, fin de la historia.

Esto según los hermeneutas del calendario maya. Porque según los economistas será mucho peor. Pero qué sabrán estos...

Calendario maya. Se acaba en el 2012. Para mí que se cansaron de picar piedra y dijeron algo así que lo acabe otro, coño, y ahora me lío un purito de chocolate.

Ahora tocaría un resumen del año 2011, una valoración, propósitos para el nuevo y cosas de esas. Paso, la verdad. He pasado una noche horrible por culpa de la fiebre (según A. he estado llorando y gritando), he acompañado a Niño Lobo y Niña Zombie a llevar la carta a los pajes de los reyes magos. Muy serios los dos niños, muy responsables, muy modositos. Algo de dolor de cabeza y dolor de espalda y hablando con Niña Zombie de mi plan para robar las cartas de los reyes gracias a mi super aspiraneitor de cartas mágicas. Ella dice que lo impedirá gracias a que su amiga y ella son espías muy secretas y Niño Lobo es un niño lobo con dientes mágicos y ropa que se mete para adentro para que no se rompa. Yo le digo que ni ella ni nadie (e incluyo al Capitán Chistorra) podrán impedir mi maligno plan para que la noche del 5 de enero todos los niños se queden sin juguetes y solo reciban diccionarios.

Cártel de la película de 1989 Over-sexed Rugsuckers from Mars.
En ella se narra la historia de amor de una aspiradora extraterrestre y un sin techo terrícola.
Abunda en escenas sexuales. No es coña.

Y como es 1 de enero, cambios en el blog. Zoey Deschanel cede su puesto de madrina a Rashida Jones y asistimos al mecenazgo de Jasper Fforde. Habrá monstruos y más cosas que irán apareciendo en la barra lateral y en los contenidos. Supongo que nuevas secciones, algunas desaparecerán y otras se recuperarán. La plantilla seguirá siendo la misma porque me dicen que funciona. Dejamos atrás un año difícil para el blog donde he estado muy tentado de cerrar la verja y dedicarme a otras cosas. Si no lo he hecho es por la insistencia de A. en que conserve esta ventana y porque es bueno que una mente como la mía tenga un lugar donde colocar parte de la tontería que se le ocurre. No vaya a implosionar y deje la casa echa unos zorros. Así que seguiremos por aquí durante un tiempo más. Espero que no os importe.

Y como despedida, la que ha sido madrina de este blog durante todo este 2011 tan plagado de cambios y tontás varias nos canta una cancioncilla. Feliz entrada, recorrido y salida de año. Y si el mundo se acaba en diciembre que nos encuentre cagados, comidos, follados y con la ropa interior limpia. Que nunca se sabe quién nos puede ver.

Gracias a Votric por colgarlo y a A. por darle al play

lunes, 7 de noviembre de 2011

Primer día de minivacaciones

El amigo Carlos escribe en un comentario a una entrada anterior en la que expresaba el sopor que se ha adueñado de los días en el trabajo.

"Si es que es lo que digo yo... que en este país hay mucho vago y maleante. ¡A producir coño! Que a ver quién va a levantar sino la patria."

Pues para más inri diré que esta semana empiezo siete días de vacaciones que me coleaban por ahí sueltos y que pienso desprenderme del poco interés que tenía por levantar la patria, el país o lo que sea que sea esto que dicen ellos que es donde vivo. Mi actitud estos siete días va a ser esta


Y estar así hasta que me salga la espalda  por el ombligo.

Pero hoy lunes de vacaciones he hecho lo típico de un lunes de vacaciones que es acompañar a tu pareja a un centre civic situado en el centro de tu ciudad para que ella monte una pequeña exposición / muestra de sus trabajos, dibujos, manualidades y bolsas. Así que a las nueve y media cajas para allá y mesa que se mueve, mantel que se pone, exposición que se monta vigilados en todo momento (aunque vigilaban más a A. que a mí, cosa curiosa) por un grupo de roleros de antaño que entretenían la mañana jugando al dominó


todos muy serios y circunspectos y me ha recordado que este es posiblemente uno de los juegos más serios de toda la historia de la humanidad. No han cruzado palabra entre ellos. Un tímido saludo y el repiqueteo de las piezas en la mesa. No separaban la mirada de las fichas (con la excepción de mirar a A. y no mirarme a mí... ¿y por qué no me miraban a mí? Si llevaba un jersey así como sexi y sin camiseta y cuando levantaba las manos se me veía la barriguita y me contoneaba y ponía morritos...) y los nudillos golpeando la mesa y el silencio de sumar puntos.

La expo está desde hoy lunes 7 hasta el próximo 27 de este mes en el Espai Cívic Centre d'Igualada. En el vestíbulo. Al entrar al lado de los abuelos que juegan a dominó y no me miran cuando pego saltitos. Las fotos de la expo las pondré luego que esta mañana me he dejado la cámara y con el móvil no me aclaro.

Y musiquita.

jueves, 9 de junio de 2011

Caliente

Pues ya tenemos agua caliente. Desde el martes. Porque no teniamos. Resulta que cuando el técnico hace toda la revisión del piso nos suelta algo así:

- Pues tengo que cambiar la placa de la cocina porque pierde...
- ¿Y eso quiere decir?
- Que pierde gas.
- ¿Y eso quiere decir?
- Que se escapa, se esparrama, hay una fuga y eso es peligroso.
- ¿Y eso quiere decir?
- Que podrías morir.
- ¿Y eso quiere decir?
- ¿No está tu pareja? Es que a ella se le pueden explicar las cosas sin necesidad de ponerse violento y sin tener que utilizar tantas marionetas para que entienda las cosas.
- ¿Y eso quiere decir?
- Que eres tonto.
- Ya.

Tras un par de medias horas más el técnico me hizo entender que el gas es nuestro amigo, pero sólo lo es cuando está encerrado en una cárcel. Sí, paradójico, pero así es. Si no está encerrado y encuentra una forma de salir entonces... entonces... todo ese rencor que lleva dentro por no poder ser libre lo vuelca en encontrar al dueño de la casa y matarlo bien muerto con mil formas a cada cual más dolorosa y chapucera. Porque encima es de esos que para matar utiliza un cortauñas... para hacerlo largo.

 Vamos, que según me explicó el técnico, el Gas Natural es una mezcla de estos dos.

Pero, claro, para esto tenía que pedir permiso a los amos últimos del piso y quedar con nosotros y cambiarlo y luego hacer el boletín y un montón de cosas más que decía, pero que no escuchaba porque estaba empezando a enumerar todos los lugares donde se podría esconder GN el día que quisiera aniquilarme.

Reasumiendo, que durante dos semanas hemos estado sin agua caliente y sin poder cocinar.

Y, sí, ahora empezará el lamento de un quejica.

Porque el agua fría cuando se bebe, pues nada, pero cuando uno se la tira por el cuerpo pues está muy fría. Mucho. Y no me gusta. Lo siento. Casi todo el mundo me dice que es más sano, y más ecológico, y que solo hay que acostumbrarse, que no pasa nada, que es más sano, pero mi cuerpo no ha querido acostumbrarse. Lo metía debajo de la ducha y empezaba a bufar y a ir soltando joderes por aquí y por acullá Y no se acostumbró. Porque una de las condiciones para que me acostumbre a una cosa es que me desacostumbre de otra (en este caso a elegir entre cambiarme de ropa interior o no mear por la calle mientras me como un helado). Y para que disfrute de una ducha fría tiene que ser una opción, no una obligación.


Y puedo cocinar que eso sí que lo agradezco. Porque me he dado cuenta de que necesito cocinar. De que me gusta, pero que además me es una ejercicio terapéutico. Y más cuando ahora me pongo mi musiquita y empiezo a picar, freír, cocer y todo eso. Y lo mejor de todo es que se me da bien. Aseguro que cuando A. me dijo que ya se podía cocinar que casi me pongo a llorar y todo de la emoción. Así que dejando en la sala a visitas y conocidos, me abalancé sobre la cocina y me puse a encender y apagar los fogones. Y la imaginación se me disparó. Quiero cocinar.

Cierro esta entrada de forma abrupta porque me han salido unos encargos urgentes... Resumiendo diré que aseguradoras / inmobiliarias son unas ***********, pero de las gordas. No me refiero a las personas, sino a las instituciones. Aunque algunas de las personas que me he ido encontrando, también.

viernes, 27 de mayo de 2011

Algunas cosas que han pasado en el piso nuevo...

... y eso que no llevamos ni una semana viviendo en él

1. Los primeros libros que se colocaron en una estanterías de pladur que hay por la sala (porque es un piso que tiene sala y luego comedor, como en las casas bien) fueron: Las estrellas, mi destino de Alfred Bester, la serie de la policía literaria Thrusday Next de Jasper Fforde y dos novelas de Terry Pratchett (Hombres de armas y Soul Music).

2. Primeras discusiones sobre la decoración del piso. A. se niega a esto:

2.1. Para la habitación de Niño Lobo y Niña Zombi


no sé si un muñeco irrompible y eterno de papel maché aprovechando la cantidad ingente de papel de periódico que tenemos, o una ilustración en la pared para que sea lo primero, primerísimo que vean al abrir los ojos. A. dice que ni hablar y ni siquiera atiende a razones con el poderoso argumento de "a los niños les gustan los payasos... ¿o acaso no has leído It?"

2.2. Lámparas para leer, lámparas para pensar, lámparas porque les hará gracia a los críos, lámpara para tener entretenidas a las visitas... que se haga la luz





2.3. Renovación de sofá y sillón más acorde con los tiempos agitados en los que vivimos. Mobiliario con crítica social que lleve al invitado a replantearse su mundo, su función en él y lo que podría hacer por el futuro de todos.


3. Accidentes domésticos. El tío Ernesto ayer tubo un pequeño accidente. Se subió a una escalera para pintar de blanco unas rosetas pintadas de fantaburros verdes y dorados. La escalera no estaba bien abierta y patam. Caída. Resultado: un tajo de doce centímetros que sangraba con profusión. Al ser de una generación burra, valiente e inconsciente se cataloga como "simple rasguño que no es nada que peores cosas me han pasado" y se pide "una tirita y punto" y a seguir con el trabajo. Tras una larga y repetitiva discusión entre A. y su tío, al final se le convenció de ponerse algo más que una tirita y se fuera a casa a descansar. ¡Qué diferencia generacional! ¡Y pensar que yo me corto con un folio y ya me estoy quejando y escribiendo una entrada en este blog con un tono virgiliano y lo explicaría a mis nietos o a los nietos de otros como la mayor aventura de mi vida y cómo un trozo de hígado se escapaba por esa herida abierta hay cuánta sangre, cuánta sangre, me tengo que ir a lavar las manos!

Son traicioneros, los cabrones.

4. Cocinar sin gas.

5. Ducharse sin agua caliente. Y el agua fría está muy fría. Ducha en tiempo record.

6. Empezar a desempaquetar mis cosas. De momento, dvd colocados y cd medio colocados a falta de encontrar mejor ubicación a dos cajas. Con los libros de momento no me atrevo... faltan estanterías... tiempo al tiempo...

7. Descubrir cosas asombrosas e increíbles e improbables  sobre el fantasmas del edificio. Una historia que rezuma pasión, amores, violencia, secretos, traiciones, venganzas y cafetitos por las tardes. Una historia de mucho giñe.

8. Seguir A. y yo viendo Breaking Bad.


Jo, qué buena, coño. Lo mejor que he visto en televisión (y casi en cine) en mucho años. A. y yo disfrutamos de cada capítulo y de esa mezcla alquímica en la misma escena de drama, comedia, terror, violencia y absurdo. Próximamente The Wire, que ha estoy tardando.

9. Dándole vueltas a la que será mi nueva y muy jodida partida de rol. Amiguetes de La partida del lunes, sus vais a cagar en mí cada día.

10. Leer. De momento novela negra americana. De la clásica. El cartero siempre llama dos veces y Adios, muñeca. Y disfrutar... ¿por qué me gustarán tanto las historias de tipos duros y rubias malas?

miércoles, 25 de mayo de 2011

Cosas de la mudanza

Son las nueve y treinta y tres de la mañana de un muy soleado miércoles. Los bocinazos histéricos de un camión enfrentado a un autobús escolar me han despertado y entre kilómetro y kilómetro (mira que es largo el piso nuevo) me he preparado un café con leche y me he sentado a escribir un ratejo antes de ir a buscar el armario y fin de la mudanza y a tomar por culo coño que cansao que estoy. Porque aunque la semana pasada hubo una avanzadilla de libros, ha sido entre el lunes y el martes cuando cogiendo la caja por las asas, tira para el piso nuevo y sube las escaleras. Porque no hay ascensor. Es piso antiguo. De techos altos así que los tramos de escalera son para morirse. Tres metros y medio de techo que hasta que no lo midió mi padre no se quedó tranquilo. Pues caja para arriba, caja para arriba, caja para arriba... ¿cómo es posible que en dos años se acumulen tantas cosas útiles? Entre el material de pintura de A. y mis libros... los enseres de cocina, Buzz, Sigilo, que es nuestro pequeño dragón lleno de mala leche, un par de baúles (uno con trampa), ropa, ropa, ropa... por suerte, como somos pobres, no tenemos muebles.


Ha sido una semana y media de vacaciones muy movida... porque mientras que hay personas que se toman vacaciones para descansar, otras lo hacen para hacer cosas. Aprovecharlas. Y yo las quería aprovechar. Para vegetar quince días en un sillón leyendo novela negra americana y atiborrarme de tipos duros y rubias peligrosas. Pero si se cambia de piso se cambia de piso y peso mucho para que me transporten en volandas. Eso sí, estos días me han servido para darme cuenta de algunas cosas...

1. Estoy viviendo con Ripley. A. quería una mesa para su taller de dibujo. La mesa estaba en la casa de campo de mis padres. EL domingo se llevó de excursión a unos amigos a buscar la mesa. La mesa llegó al piso. Se subió con esfuerzo y cansancio los dos pisos. Se encaró en la puerta. Pero había un problema. La mesa no cabía por la puerta. Y eso que es un pedazo de puerta, pero es más un pedazo de mesa. ¿Solución? Descartada la idea de serrar la mesa por la mitad y quitar la puerta nos decidimos por serrar un poquito las patas y pasar de una mesa alta de cojones a una mesa bastante alta de cojones. Dicho y hecho.


Y fue en el momento que A. tomó posesión de la sierra que sus ojos cambiaron, sus músculos se tensaron, se caló una gorra en la sesera y se encargó de esa perra que no quería pasar por el tubo. Pilló luego el taladro y empezó con agujeros por aquí y por allí para poner un par de colgadores. Es para las chaquetas, decía ella en estado de euforia. Todos con precisión, profesionalidad, erotismo y admiración. Porque mientras A. adquiría una aureola de cargarse a todo bicho espacial viviente y poder hacer llorar al primer marine colonial que le chiste, yo seguía en mi papel.

Aquí el menda con mis muñequitos en plena representación musical de La montaña mágica.

Ah, y mientras A. taladraba la pared, mi sobrino de casi tres años de edad armado con un atornillador eléctrico se empeñaba en hacer su particular homenaje a aquella zetosidad llamada El asesino de la caja de herramientas. Me ha salido complejo, el nene.

2. El mejor papel en una mudanza es el del tipo que conduce de un piso a otro. Con la frase "es que no se encuentra aparcamiento" uno se puede ahorrar todo el trasiego de subir cajas. Eso sí, cuando no se tiene carnet de conducir, pues como que la frase no cuela. Sufrido en mis propias carnes.

3. La generación de mi padre y del padre de A. es burra como ella sola. Me explico. Caja enorme llena de ollas, sartenes, bandejas y etc. Mesita de noche recia hecha con madera de secuoya ultra pesada con la que se hacen los barcos que desafían la ley de la gravedad marítima. Subir al piso. Sin ascensor. Mejor con ayuda, ¿no? No. Pues uno se lo carga solo, bufa todo el camino y luego se queja joder, la próxima mudanza la hacéis solos, auf, auf, mis rodillas. Espera que lo subimos entre dos que cansa menos y es más fácil. Na, yo solo subo el piano de doble cola y con el meñique cojo dos cajones de la comoda y ponme debajo del brazo la panificadora industrial y tira para arriba, auf, auf, joder mis rodillas.

Imagen encontrada en el blog El Pintautodidacta. ¿A qué es chula?

4. Tengo despacho. Vamos, una habitacioncita pequeña pequeña para mí, mis juguetes, mis libros, mis cómics, mis cosas de rol, mis planes de conquistar el mundo, mis guías turísticas de Prusia y Siam, con mi mesa, un ordenador para que escriba tranquilo y, por fin, de al mundo la gran novela americana que anida dentro de mí.

Al fondo, cajas de libros. Bueno, el 10% de los libros que quiero meter entre estas cuatro paredes.

5. Hasta la semana que viene estamos sin gas. El lampista tiene que cambiar la placa de los fogones porque pierde gas y, según parece, si nos dan el alta y nos ponemos a cocinar pues resulta que podemos morir. Por inhalación o por explosión. Cosas de la física. No podemos cocinar y agua fría al ducharnos... pero como hay cinco cajas de enseres de cocina para colocar pues, bueno, no se nota tanto... Bueno, si se nota, pues busca un plato y el menda todavía no ha colocado nada, pero es que he cargado con un armario y estoy que me canso...

6. Y en un par de días presento el fantasma del edificio. Toda su historia para que se convierta en leyenda.


Sus vais a cagar las patas abajo porque hablo de cosas de mucho miedo. Auuuu, auuuu, qué susto más gordo prefiero la muerte.

viernes, 20 de mayo de 2011

Y con balaustrada

Si últimamente escribía poco, ahora con la mudanza encima, menos. Pero es lo que tiene cambiar de centro de operaciones, que durante un par de semanas todo tu mundo se encierra en cajas y se tiene la sensación de estar en ninguna parte y pertenecer a dos hogares. Ahora mismo estoy en el piso nuevo... hoy me han hecho el traspaso del número de teléfono y del adsl. No tenemos cama, pero tenemos internet para ver vídeos tontos. ¿Y cómo nos dio por mudarnos? Bueno... la culpa, como en tantas otras cosas, la tiene mi buen amigo Jordi.


Un día me comentó que había visto un piso que estaba muy bien y que era perfecto para nosotros. Se lo comenté a A. A. llamó a la chica que enseñaba el piso y un mediodía fuimos a verlo. Y no. No era perfecto para nosotros. Era raro, las ventanas eran muy bajas y había demasiadas esquinas. Pero esa visita hizo que nos entrara el gusanillo. A. empezó a mirar pisos y pisos. Encontramos un par que nos gustaban, pero sin entusiasmos. Eran viviendas demasiados convencionales. No tenían nada malo, pero no eran para nosotros. Entonces a A. le hablaron de un piso espectacular y fue a verlo y sí, era un piso espectacularmente roñoso ideal para parejas que buscan un entorno de pesadilla y tienen la ilusión de alimentar su amor a base de horror y supervivencia.


Pero las mismas fincas que tenían ese piso en cartera, le comentaron a A. que había uno que nos podría interesar.

Estaba yo en el almacén de la librería haciéndome unas devoluciones así sin vicio ni nada., con las manos a la vista y la mente pura cuando A. entró y empezó a dar saltos diciendo que lo había encontrado, lo había encontrado. Nuestro piso. ¿A sí? Sí. ¿Y cómo lo sabes? Porque es raro de cojones, dijo ella. A la tarde fui a verlo yo también y sí, era nuestro piso. Y tras unas pocas negociaciones, pam, el piso era nuestro. Ya os mostraré imágenes de su interior, pero la fachada es esta.


Nuestro piso es el segundo, los dos balcones pequeños y la enorme balaustrada. En Igualada se conoce a este edificio como Casa Joan Godó, data de 1912 y tiene tintes modernistas. En cuanto Jordi me pase información histórica del edificio, os comento cosas. De momento decir que salir a ese balcón es darse un gustazo. Porque paso de un piso sin balcón, a uno de tres. De un piso de sesenta metros cuadrados, a uno de ciento y pico. De techos normales, a techos altos. De moderno, a histórico. Tanto para A. como para mí no existen los términos medios.

En un par de días explico cosas de la mudanza y de cómo nos las vamos apañando. De momento adelantar que el primer día que estuve sólo aquí pasaron cosas raras... cosas que parecían sacadas de un remake español de un remake americano de una película japonesa que adapta un cómic coreano de terror. De repente me sentí como Jennifer Connelly cuando limpiando uno de los lavabos encontré dos agujas... Sí... y una mancha de humedad... cosas de mucho miedo...


Próximamente...

viernes, 22 de abril de 2011

Entre otras cosas esta semana...

He leído dos novelas de Terry Pratchett. Ésta y ésta. Adoro su sutil reflexión/disección de los mecanismos del poder y su crítica/sátira/burla de los gobiernos. Al margen de todos los chistes de índole sexual, claro, que son de un agradecido...

Tomarme como algo personal la promoción de Knockemstiff como uno de los mejores libros del 2011 y seguramente del 2012. En serio, quien no lo haya leído no sabe lo que se está perdiendo. Literatura de altísimo nivel.

Dar vueltas a la idea de mudarnos y ver EL piso. A. ya está decorándolo mentalmente. Yo, también. Próximamente expondré mis ideas.

Explicar no sé cuantas veces que no puedo hacer descuento de Sant Jordi antes de tiempo. Tragarme que en otras tiendas sí que lo hacen. Replicar que si quieren llamamos a esas tiendas y les recordamos que no pueden hacerlo. Decirme que si acaso lo dejan para otra ocasión.

Preparar el albarán de Sant Jordi. Llevamos a la parada cerca de cuatro mil libros. Sí, cuatro mil libros. Eso son muchas cajas, mucho peso y mucha cultura. Y todo para negar todas las evidencias de que mañana 23 de abril lloverá. Y mucho. Y yo viviré dos Sant Jordis bajo la lluvia. Y la historia volverá a repetirse.

Fotografía de la Plaça de Cal Font el año pasado. Al fondo las paradas de Sant Jordi. En primer término los igualadinos que pase lo que pase, tienen que comprar un libro. Llueva, truene o los extraterrestres hayan regresado buscando venganza.

Leer la muy agradable novela Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea de Annabel Pitcher. No deja de ser lo de siempre, la historia de una desgracia familiar desde el punto de vista de un niño de diez años y como consiguen salvarse. El argumento no presenta ni un solo punto original o diferente, pero la novela la redime un negro sentido del humor, una buena construcción de los personajes, un estilo dinámico y un par de escenas de violencia escolar que me devolvieron a la crudeza de mis días en el colegio. Ya sabemos todos lo guay que es ser diferente, pero como jode esta diferencia en el colegio.

La recomendaré a pesar de que lo que te piden en la librería cada día es más lo mismo, lease:

1. Algo que se parezca al Larsson.
2. Algo que se parezca al Follet.
3. Algo que sea una mezcla entre Larsson y Follet.
4. Algo que enganche como Larsson o Follet.
5. Y variaciones sobre el mismo tema.

Contestar no sé cuantas veces cuál creo que será el libro más vendido de Sant Jordi como si esto importara. Quiero decir, lo importante es el libro y la lectura, ¿no? ¿Por qué la coacción continua de lo más...? La identificación de que lo que más se vende es lo mejor que hacen los medios. No importa qué es lo que más se vende.  

Confirmar mi desconfianza de esta moda de lo optimista y lo buenrollista. Me inquieta mucho estos gurús de la felicidad que están demonizando la tristeza, la melancolía, el pesimismo... Por suerte, mi cinismo me defiende.

Comprobar por enésima vez lo mucho que me toca los huevos el fútbol, los partidos de fútbol, los hinchas, los petardos y los gritos hasta las tantas de la noche. ¿Por qué, importándome una mierda el jueguecito de la pelotita, me lo tengo que tragar sí o sí?

Esperar que mañana no llueva.

lunes, 11 de abril de 2011

¿Qué cómo fué?

Fácil.

Tras salir del hospital, A. y yo nos fuimos a comer algo para aliviar en lo posible un día duro (el mío por inactividad, el suyo por unas botas matadoras). Hablando, hablando salió lo incómodo que me resultaba tener pegamento en la cabeza (un pegamento especial que es el mismo con el que aguantan a los fetos en las ecografías para que no salgan movidos o algo así). Lo mejor sería rapármelo. ¿A qué no? ¿A qué sí? Venga. Pues venga. ¿A qué no hay huevos? Sí, pero lo hacemos ahora en caliente que luego nos echamos para atrás.

Y así fue. Pagamos y entramos en una peluquería en cuya entrada había una premonitoria estatua de un buda gordito y feliz. Me senté y entre las carcajadas de A. (que se reía de/por/para/con/desde mí), las sonrisas de la peluquera que iba diciendo "pareces un monje así con la cala toda ledonda" y el chino cinéfilo con su aspecto de chivato en película hongkonesa, sus pantalones por encima de los pezones, su polo cuello pico meetido por dentro de los pantalones, la gafas enormes y los hombros caídos hasta más abajo de los pezones y sus referencias a La Chaqueta Metálica que mi pelo desapareció.

A medio camino.

Y pese a los primeros momentos de extrañeza y acomodo, ahora puedo decir que estoy más fresco, que por las mañanas es glorioso, que me gusta verme en el espejo y que a A. le gusta mucho. Ahora me codeo con gente tan importante como 







¿Y qué más puede pedir que tan ilustre compañía un aprendiz de supervillano como yo que no está haciendo los deberes y que no está conquistando el mundo ni ná porque se duerme por los rincones y Sant Jordi no le deja respirar?

12 de abril de 2011. Edito de nuevo esta entrada para incluir por petición expresa de maese Alcalde a un villano que fascinó a toda una generación.