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domingo, 4 de junio de 2017

Lo que se escucha en casa

Nos ha salido una nena musical. Desde bien pequeña, la música le tranquiliza y divierte. Exige por las mañanas su ración de canciones. Y lo que más se escucha en casa desde hace semanas es esta canción:


Buen gusto el de una niña de quince meses, diréis.
Sí, por supuesto. Es mi hija.

Aunque supongo que también influye que no pongamos música infantil, nada de sintonias de dibujos animados o últimos éxitos de radio formula (¿aún se utiliza la expresión radio formula o es algo de antes de haber nacido yo?). Así que entre lo que escuchamos en casa, amplio y variado, Niña Dragón elige y su favorito es Nathaniel Rateliff.

Y si os lo estáis preguntando, su libro favorito es 


La triste y dura historia de Bumba, un chaval de barrio que quiere entrar en la banda de maleantes de su hermano mayor conocido en los arrabales como El Granos.

Pero este cuento ya lo explicaremos en otra ocasión.

jueves, 30 de octubre de 2014

Sobre el blog y la inspiración

Pues ya está. Ya tengo los dos bizcochos hechos y procedo a encerrarme en mi despacho mientras A. hace uno de sus talleres. Cuatro niños en casa armados con entusiasmo y lápices preparados para dibujar algo de Warcraft ya que A. es de las que pasan de láminas de caballos, fruteros o paisajes con molinos y les pone orcos, armas y escenas apocalípticas. Y los chavales contentos porque inexplicablemente prefieren dibujar esto


que esto


No hay quien entienda a los niños.

Por suerte no son muy escandalosos y me dejan fingir tranquilo que escribo algo mientras el gato se pasea por mi cara y vuelvo a pensar qué hago con este blog que tengo semi abandonado, pero al que me resisto dejar en los lavabos de una gasolinera. Pensando en que he perdido el motivo primero, el por qué un día me decidí a abrir el blog (entretener a mis amigos) y durante demasiado tiempo lo he dejado languidecer al perder de vista que un blog es un canto exacerbado a uno mismo, un masaje al ego por medio de todas las tontás que adornan una vida y que a nadie le importan (qué película he visto, qué música he oído, lo que me ha pasado y otros etcéteras). Quizá va siendo hora de volver a los orígenes y reinventar el blog por medio de la cotidianidad. Anécdotas tontas, día a día, absurdo cotidiano. El hecho de que a los nenes les haya explotado el buffyverso en la cara y ahora adoren a Joss Whedon por encima de casi todas las cosas. Que en el trabajo me pidan velas para acompañar a los libros que regalan. Incluso que mis gatos son muy graciosos (tranquilos, no voy a colgar ni vídeos ni fotos de mis gatos haciendo monerías). Fragmentos de lo que leo, fotos que me gustan, ciudades, erotismo, monstruos, robots... lo que me gusta. Compartir, vamos que para eso se abrió este blog y no para tenerlo criando telarañas.

El reto es escribir más. ¿Por qué? Por ejercicio e inspiración.
El ejercicio viene a que cada día escribo menos y vegeto más. Estoy perdiendo el fuelle y la habilidad de expresarme por escrito. Y no, esta vez no puedo echarle la culpa a todo lo que me hicieron los nazis comunistas en Manila, si no a mi propia pereza.

Inspiración porque hoy he escuchado en el progama de radio de Carlos una entrevista al pianista Moisés P. Sánchez donde se habla de jazz, de qué es jazz, de música, de improvisación, de vida. Y entre música, palabras, preguntas, reflexiones y risas me ha llegado un mensaje que podía entrever entre las preguntas de Carlos y las respuestas de Miguel, y quizá me lo invento, pero ha acabado siendo una conversación que versaba sobre ser honesto, con uno y con los demás, ofrecer lo mejor, llegar a los demás por medio de un trabajo bien hecho y divertirse. Y, saltando todas las distancias, me acojo a eso y me lo llevo al terreno del blog. Hace tiempo que no me divierto y quiero volver a hacerlo. Con humor, honestidad, trabajo y venciendo pereza.


Poco a poco y sin prisas, volver a conectar con el blog.
Volver a divertirme.

domingo, 1 de junio de 2014

Hispania Fantastic

Hace unas semanas, en uno de esos detallazos ante los que uno se queda sin habla (cosa que A. agradece de vez en cuando), me llegó un paquete del amigo Carlos que contenía un cd.

Hispania fantastic de Josetxo Goia-Aribe (saxofón) acompañado por Baldo Martínez (contrabajo), Antonio Bravo (guitarra) y Lucía Martínez (baterías y percusiones).



La ilusión es grande. Las ganas de escucharlos, enorme. Y más cuando uno sigue siendo uno de esos fetichistas del objeto, la caja, el libreto, la fotos, la información. Así que lo pongo en el equipo y a escuchar. ¿Qué me encuentro? Con un disco de jazz.
- Y ahora dirás eso de que no entiendes de jazz, pero...

Pues no. Porque no necesito decirlo. Igual que no lo digo si hablo de un disco de pop, uno de canción francesa o una vieja cinta de canciones y chistes verdes. Y ahora, con tu permiso, sigo.

Me encuentro con un disco de jazz que bebe de música tradicional española, música de pueblo, de la fiesta, la verbena y el encuentro en la plaza. Un disco elegante, repleto de sentido del humor, de juego e ironía. Una música que busca otra mirada a ese territorio que llaman España que agota tanto. Una mirada lúdica y luminosa que se traduce en sonoridades ricas, juguetonas, terrenales que buscan el espíritu, lo acarician, pero vuelven a la tierra a jugar. Aires de libertad y humor. Supongo que por eso el bonito nombre de Hispania en vez de ese tan agotador de España.

Un muy buen disco que me abre el apetito y las ganas de más, mucho más jazz.



Carlos, esto clama venganza, claro. Tiempo al tiempo.

viernes, 18 de octubre de 2013

domingo, 29 de septiembre de 2013

Cri cri cantaba el grillo

Tenemos un vecino nuevo. Vive en el árbol enfrente de nuestra habitación. Es un grillo soltero y sin compromiso que por las noches de once y media a cinco de la madrugada busca novia.

Solo busco a alguien que me quiera.

Canta y canta. Cricri y crici durante horas y más horas. A mí no me molesta. La verdad es que el canto del grillo me relaja y desde que nos ofrece una serenata cada noche duermo mejor. Pero A., mi querida A., no lo lleva tan bien.


Y resulta curioso, porque A. es capaz de dormir hasta en un concierto de black metal al lado del batería. Pero desde hace cinco noches, nada. Da vueltas y vueltas, bufa, se cabrea y amenaza con incendiar los árboles de la calle y supongo que más rabia le debe dar verme a mí bien dormidito, con mi parecido con Cary Grant, roncando de forma sensual y atrapado en mis sueños de zombis, krakens y heroínas de imposibles armaduras.

¿Y por qué atormenta el grillo tanto a A.? La teoría que barajamos es la venganza. Hace unos días A. estaba barriendo uno de los balcones, creyó ver una cucaracha, odia las cucarachas y escobazo para la calle. A partir de esa noche, el grillo que canta. Tres opciones.
1. O es el mismo grillo que dijo ahora te vas a enterar cabrona por intentar matarme, o
2. Era la futura novia del grillo y por joderle el plan, canta que te canta hasta provocar la locura de la asesina.
3. Es el fantasma del grillo que ha vuelto del más allá grillesco para atormentar a A.

Sea como sea, empieza a estar desesperada.

Seguiremos informando.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Resumiendo la Odisea. Segunda clase

- Buenos días, alumnos.
- Buenos días, señor profesor.
- Después de más de tres años perdidos en una dimensión plagada de monstruos y batidos de banana caníbales porque alguien no supo estarse quieto y no juguetear con portales que no son suyor... y no miro a nadie...
- ¿Y yo qué sabía?
- ... continuamos con nuestra clase resumiendo la Odisea para que tengáis las herramientas necesarias para hablar de ella sin necesidad de haberla leído.
- ¡Bieeeeeen!
- El profe sigue igual de guapo.
- Diría que se ha engordado.
- Sí, pero de un modo sexi.
- Apetecibles lorzas sensuales en las que untar mayonesa y frijoles para jugar al arbitro y la doctora.
- Uuuuuuuh.
- De acuerdo. Abrid el libro por la página cuarenta y seis y dibujad un pene en la frente de Shakespeare. ¿A qué queda gracioso?
- Sí.
- ¡Qué bueno!
- ¡Shakespolla!
- Pues ahora cerradlo y pinchad sobre el enlace para recordar la clase anterior.

- Mialos que guapos los novios.
- Sí, sí, sniff, sniff.
- ¿Y quiénes son?
- Ni puta idea.
- ¿Ya está?
- ¡¡¡¡Sí!!!!
- ¿Os ha quedado claro todo hasta ahora?
- Sí.
- ¿El qué?
- Que Homero estaba como un puto dios.
- Exacto. Continuamos. Antecedentes de la Odisea. El juicio de Paris.
- Como la ciudad.
- Pero sin acento.
- ¡Qué listo!
- ¡Cómo habla!
- Pos enresulta que en Grecia, ese lugar sobrevalorado e innecesario para la historia de la humanidad así en general, había muchos dioses. Pero muchos. No se sabía muy bien de dónde venían. Unos dicen que eran viajeros del futuro con habilidades mejoradas genéticamente. Otros que sencillamente eran unos jetas que se aprovechaban de que los griegos en general fueran tontos. Sea como sea, eran los putos amos.
- Profe...
- ¿Sí, niño con cara de rata?
- ¿Cómo Los sopranos?
- No digas gilipolleces. Son dioses, no una serie de la HBO con guiones de hierro, brutales intepretaciones y una complejidad moral heredera de Dostoievski. Eran dioses. Inútiles que solo follaban, castigaban o mataban.
- Vale, vale...
- Pues eso, que como todos los dioses se aburrían y se dedicaban a meterse en absurdas discusiones. Una de las más famosas es la que implicó a tres diosas: Atenea, Hera y Afrodita.


 y a un príncipe que hacía honor a todos los príncipes, Paris.
- Como la ciudad.
- Pero sin acento. Y como vuelvas a hacer el chiste te comes tus piernas.


- Pues todo empezó en la boda de Peleo y Tetis...
- Ji, ji, ji. Tetis ha dicho...
- ... a las que se invitó a un montón de gente y todos borrachos y tal. A los dioses también. A la única que no se invito fue a Eris, diosa de la discordia a la que gustaba malmeter e ir diciendo eso de tas enterao de lo que dicen de ti, pues anda que esa va fresca, mira yo no sé nada, pero yo que tú...
- Qué mal rollo.
- Mucho. Eris era malrrollera de naturaleza. De ir mirando por las ventanas, escuchar lo que dicen en la peluquería y comentar en la cola del pan. Pues a la boda no la invitaron y se dijo, pues vais a ver tos vosotros, dioses de mierda.
- Profe, profe, profe.
- Dime, espectacular pelirroja*.


- Que digo yo que esos Peleo y Tetis muy listos no son.
- Justifica tu respuesta.
- Que puestos a no invitar a alguien, pues no invita al dios del perdón, al dios de los pues no pasa nada o al de a mí me da igual. Digo yo que mejor invita a los que te pueden joder.
- Claro. Porque siempre pasa igual. En otra historia unos reyes invitan a todas las hadas que conocen, menos a la que si no invitan se va a resentir y putear. ¿Y eso qué nos enseña?
- Que dioses y reyes son idiotas.
- Muy bien. Hoy tendréis treinta segundos más de patio.
- ¡¡¡Bien!!! El profe es cojonudo.
- Y tan guapo.
- Bueno, pues que estaban todos en la boda que se besen, que se besen, y bebiendo, y los niños correteando y la abuela bailando encima de la mesa con las enaguas al aire y todos diciendo qué guapa la novia y tal, cuando aparece Eris y dice pues sus voy a joder la fiesta. ¿Y qué creéis que hace? Venga, braaaaaaaainstorming.
- Le quema el vestido a la novia.
- Se mea en el ponche.
- Contrata a una tuna para que cante durante tres horas.
- Tira el pastel al suelo.
- Mata a la abuela a golpes y luego obliga a la novia a comérsela mientras el novio sodomiza a un caribú.
- Grandes ideas, pero no. Lo que hace es ir a la mesa donde estaban los dioses y les lanza...
- Una bomba.
- Una cagada de cabra.
- Una cabeza humana.
- No, alumnos. Una manzana de oro.
-...
-...
- Pues vaya mierda. Eso no sangra ni nada.
- Los dioses se la quedan mirando mientras murmuran qué coño hace esta. Entonces Eris se los queda mirando y dice, la manzana es una regalo. Para quién, preguntan los dioses. Bueno, lo preguntan todos menos Baco que estaba ya como una cuba y dormía entre sus orines en el suelo. ¿Para quién?, dice Eris en plan interesante. Pues la manzana será pa la diosa más guapa. Y se larga.
- Menuda chorrada.
- Chorrada, sí. Pero efectiva. Recordemos que los dioses son idiotas. Así que se ponen y quién es la más guapa de las diosas.
- ¿Y a quién importa?
- A nadie, pero los dioses se interesan por temas intrascendentes. Háblales de agricultura o de curar enfermedades y la la la la, aquí no estamos. Pero diles que participen en un concurso de belleza, y todos a hostias.
- ¿Y al final quién es la más guapa?
- No se pusieron de acuerdo y tras mucho discutir y pelear quedaron tres finalistas. Atenea, Hera y Afrodita. Y estas tres se pusieron delante de Zeus y le dijeron, venga elige la más guapa.
- ¡Qué marrón!
- Pero Zeus mostró inteligencia y dijo que él las encontraba guapas por igual.
- Cobarde.
- Prudente. Piensa que se enfrentaban su hija, esposa y tía rara.
- Mejor no ponerse por medio.
- Imagina lo que serían las cenas de navidad. Así que Zeus decidió pasarle el marrón a otro. ¿A quién? A un príncipe que para matar el tiempo y dilapidar la fortuna familiar jugaba a ser pastor. Paris, hijo de Príamo rey de Troya. Así que Zeus dijo, Hermes te buscas a Paris y que se venga. Y así lo hizo y Paris se presentó y tras una larga deliberación eligió a la más guapa.
- ¿Quién?
- Eso en la próxima clase. Ahora, ensayo en el gimnasio del musical de fin de curso.
- Oooooooooo
- Sus calláis y a mover el culo.


*¿Mejor, Jordi?

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Russell, Belmonte y Haendel

El sueño que tuve anoche.

Después de tener una fuerte discusión con el fantasma de mi abuela por no querer integrarse con los fantasmas de las otras abuelas que había en la playa, me voy casa y me pongo a trastear por youtube. De vídeo en vídeo acabo viendo un making-off de una película de Ken Russell

El señor Russell en 1971

que no conocía. No es raro porque tampoco soy un gran fan de la obra de Russell aunque tiene cositas interesantes y simpatizo con los provocadores. La película desconocida era uno de sus biopics excentricos, exhuberantes e irritantes. ¿Sobre quién? Sobre el torero Belmonte

También conocido como El Pasmo de Triana.

Me quedo fascinado con el making-off y la fuerza excéntrica de Ken Russell, pero lo que me pasma más y me deja anodadado ante la pantalla es que a Belmonte lo interpreta una actriz. Y no era Glenda Jackson, si no que para mi asombro era una adolescente A. Sí, mi A. trabajando en Inglaterra a las órdenes de Ken Russell e interpretando a Belmonte. Y el pasmo era mayor cuando veo que la escena en la que trabaja es una fantasía onírica en la que Belmonte se siente desplazado del mundo y hastiado del mundo de los toros se va a vivir con una familia de perros dálmatas convirtiéndose en un cachorro más

Mismamente como estos.

Todo aderezado con una cámara epiléptica y música de Haendel.

En concreto, esto.

Mientra alucinaba viendo a A. hablando con Ken Russell y Jeremy Irons, que interpretaba al apoderado, pintada como un dálmata con capote y montera, la A. que vive conmigo me pregunta qué estás viendo.
- ¡Te estoy viendo a ti en una película de Ken Russell!
- Ah, sí, qué gracia, ya no me acordaba de mi etapa como actriz juvenil en el cine inglés.
- ¿Por qué no me habías dicho nada?
- No sé, no me acordaba.  ¿Vamos a hacer la cena?

Y me desperté.

Y no, no recuerdo que cené, pero no fue algo pesado, ni denso, ni de mala digestión. Las cositas que tengo en la cabeza que me suelen formar sueños con trama, secundarios, banda sonora, subtítulos y ahora making-off. Hay momentos que me comería a besos a mi subconsciente.

viernes, 7 de junio de 2013

Trastos, canciones y recuerdos

Hace un par de semanas murió mi abuelo. Era un hombre mayor, tuvo una buena vida y ha tenido una buena muerte. Han sido unos días bastante tristes, pero siguiendo todos los tópicos habidos, la vida sigue y el mejor homenaje es un buen recuerdo y una comilona. A principios de esta semana acompañé a mi madre a casa de mi abuelo para empezar la limpieza y decidir qué guardamos, qué se tira. Objetos que podrían ser el resumen de ochenta y siete años de vida. Muchos papeles, facturas de hace tropecientos años, dibujos de cuando mi hermanas y yo éramos pequeños, fotos, pilas, botes de vidrio, las capachas y cestas de esparto con las que entretuvo la vejez, libros de cuando era pequeño, viejos tebeos, poemas de mi abuela, diplomas, monedas olvidadas en el fondo de un portalápices, barajas de cartas, ropa, platos, vasos y viejas ollas, las herramientas con las que trabajaba el cuero y el esparto. Muchas de estos objetos se han salvado, claro y parte de ellas se han venido a casa.

Una caja con una minúscula parte de mis viejos tebeos (la mayor parte los tengo en casa de mis padres) y algún libro de cuando mi madre estudiaba en el colegio y decían aquello de la cruzada contra los rojos, que dios puso España en el centro del mundo porque era su país favorito y los catalanes son ahorrativo y educados. Libros de enseñanza que tanto hicieron por la deseduación de algunas generaciones.


En la caja también he encontrado viejos álbumes de los pequeños castores, aquel tebeo que creía perdido de Superlópez y los alienigenas, Popeyes y Corsarios de Hierro. Parte de esas lecturas apasionadas que me acabaron formando como persona, lector y emborronador de papeles (lo de escritor viene grande).

La radio. Según dice mi madre, cree recordar que es la misma radio que les acompañó cuando llegaron a Igualada desde Andalucía allá por los sesenta. Y si no es esa, la compramos al poco de llegar.


Todavía funciona.

La colección de casetes. Baccara, las Grecas, Raffaella Carrá, Adelfa Soto, cantantes desconocidas que prometen calenturas y algunos éxitos del verano que prometen horas de diversión.


Y dos cintas que son parte de mi infancia ya que juntos con algunos amigos del barrio las escuchábamos de escondidas.


Sí, amigos, una cinta con los chistes del mítico Arévalo repletos de frases como "Entra un mariquita en un bar y dice...". Y, sobre todo, la cinta "Chistes verdes S / Canciones cachondas S" que se abre en su cara B con aquellos famosos versos que decían 

La cabra, la cabra,
la puta de la cabra
la madre que la parió
yo tenía una cabra
que se llamaba Asunción.

y que tantas veces cantamos en el patio del colegio o en las excursiones alternando con los avisos de los profesores o algún compañero que decía "sois unos guarros". A lo que a esa provocación solo se podía responder una forma. Entornaba los ojos, engolaba mi voz y resumiendo en un mismo gesto y postura la pasión de un Lucho Gatica o un Julio Sosa, me soltaba por pachanga y trianaba

Me subía a la reja
con la polla tiesa
y le dije, niña,
me la quieres ver.

A lo que invariablemente alguien respondía con aquello tan galán de

Chúpame la minga, dominga
que vengo de Francia.

replicado por un

Fullim, fullam, fulleira.
palla, palleira, palla, palleira
soy de Orense, vengo de Lugo,
llevo la gaita metida en el culo.

Y así pasábamos las excursiones entre risas, jolgorio, canciones guarras y alguno de los compañeros enseñando los testículos a los coches que venían por detrás. Aunque a esto último nunca le acabé de pillar la gracia. 

¡Qué de recuerdos estos días! Tal cual como el muffin de Proust (hay que adaptar la literatura a los tiempos y las modas culinarias) con estricnina regreso a mis tiempos de niño que se sabía canciones puercas y con ello ganó puntos de popularidad y se ahorró unas cuantas tortas. La risa, salva.

Y entre todo lo que nos hemos traído, una curiosidad.


¿Qué hacía en casa de mi abuelo una vieja y desconocida película italiana en Super-8? 

martes, 12 de marzo de 2013

Non, non, non... sal de mi puta cabeza

Llevo un par de días con esta canción en la cabeza. Se introduce, se introduce y tengo a Camélia Jordana cantando a mis neuronas todo el puñetero día.


Por suerte la canción es graciosa y tiene un aire a twist muy agradable. A Niña Zombie le ha encantado.

Y dejo la letra. Tiene su punto.

¿Cuántas veces he de
deciros con estilo
que no quiero salir?
No, no, no, no
No quiero salir a tomar el aire
No, no, no, no
No quiero tomar una copa
No, no, no, no
No quiero olvidarlo
No, no, no, no
No quiero prescindir de él.

Sólo quiero
estar mal,
(no hay nada malo en estar mal)
arrastrarme, no comer nada,
escuchar a Barbara.
A lo mejor vuelve.


No, no quiero dar una vuelta
¿Para qué sirve dar una vuelta?
No quiero deshacerme
de este infierno tan bello
que empieza a gustarme.
No quiero salir de este salón.

[Estribillo]

No, no quiero estar mejor.
¿De qué sirve estar mejor?
No, no quiero vestirme.
Tampoco maquillarme.
Dejad que me aburra.
Terminad ya con vuestras preguntas.

[Estribillo]

miércoles, 2 de enero de 2013

Primeros del año

Primer libro


Primera película en cine


Primera película en casa



Primera canción

Por petición expresa de los niños.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Sobre ese nuevo archienemigo



Cada cierto tiempo me aparece un nuevo archienemigo. Los cables siempre están. Fue ese teléfono móvil al que no sabía cómo quitar la alarma y sonaba los domingos a las siete y media rompiendo el sueño. Fue el autobús dirección Igualada que salía de Barcelona que olía raro. Fueron aquellos rotrings que en clase de dibujo siempre dejaban mancha. Todos ellos me acabaron venciendo, pero siempre presenté batalla. Pero desde hace unas semanas ha aparecido en mi vida el archienemigo de los archienemigos contra el que parece que no puedo luchar y al que no puedo vencer. ¿Quién?

El equipo de música del trabajo.

Parecido a éste, pero diferente.

¿Y por qué? Bueno, para explicar esta dramática lucha tenemos que remontarnos a unos años atrás. Érase una vez una librería que decidió tirar una pared y crecer. Así se hizo y empezaron a aparecer extrañas personas con exóticos nombres como paleta, electricista o yesero. Tira pared, rompe baldosa, abre saco de cemento. Total, que durante demasiadas semanas nuestro querido espacio de trabajo se vio inundado por cantidades ingentes de polvo. Recuerdo que en mi inocencia comenté que deberías quitar el equipo de música para evitar que se estropeara. Nadie me hizo caso, claro. Y el equipo de música fue llenándose de polvo, cargándose y mutando. Porque una vez que acabaron las obras, el equipo que tantas horas de música, tertulias y entretenimiento no volvió a ser el mismo. Donde antes había minutos de rádio, solo estática (un paleta listo pensó que la mejor forma de quitar la antena no era deserrollándola, sino cortando con tijera). Donde antes había música y la lectura de cualquier cd, ahora solo lee... no sé si puedo... discos con canciones del verano.

Solo lee un cd. Dura 26 minutos. Tiene canciones del verano de distintos años. Soy candela, soy una llamaraaaaaaaaa durante horas y horas, días y días. Pones un cd que contenga, no sé, Lou Reed y Johnny Cash y Tom Waits y algo de música francesa (la que tiene ritmo, no la otra) y The Divine Comedy y Seu Jorge y The Delgados y etc., y no lo lee. Más que eso. No lo lee y encima lo raya. Por sus santos huevos. No importa si son grabados o originales. Cualquier disco que pones, no suena y sale rayado. Menos la puta llamarada de los cojones que se llega a oír nueve veces en una mañana. Esa y la canción de la mujer mala que se fue en un día de lluvia, condenada, y dejó al grupo de voces masculinas hecho unos zorros y con un resentimiento encima para cagarse... Una vez y otra y otra y otra y otra y otra... Y si a todo esto le añades pasarse toda una mañana en el almacén entrando novedades del grupo Planeta, pues no es sorprendente que este librero majo y buena persona acabe a días como acabe.


Ya sé que habrá alguno que diga que esto se arregla sustituyendo el equipo de música por otro, pero como todo archienemigo es eterno, inmutable y siempre está allí; jodiendo discos y dejando que suenen durante cuarenta horas semanales los mejores éxitos del verano en pleno invierno.

Hay días que odio la música.

viernes, 19 de octubre de 2012

mátalos suavemente

El jueves se está convirtiendo en día de cine. Después de una larga temporada de sequía cinematográfica, regreso a la maravillosa rutina de perderme en una sala y tragar lo que me pongan. Y ayer tocó gran película basada en una gran novela.


Ambas me han gustado mucho. Primero, género negro. No película de detectives, o género criminal, o historia de ladrones y serenos, o señora haciendo calceta adivina quien asesinó al viejo coronela de la India con estricnina. Es género negro, con su historia de criminalidad, pero su enorme poso de reflexión/crítica/sátira del momento. La desmitificación del mundo criminal reconvertidos en otra gran corporación más manipuladora y corrupta incapaz de tomar decisiones. Enormes diálogos en la novela y buena transcripción de estos en la película. Personajes bien perfilados con cuatro líneas, creíbles, cercanos y molestos. Un elenco de actores que funciona muy bien y que dotan de humanidad la película (a Brad Pitt solo me lo creo cuando va sucio, Gandolfini está enorme y asqueroso, Jenkins es perfecto como gestor y los dos pringados del atraco conmueven con su patetismo) construyen una solida historia que no es más que un retrato de esta crisis que nos han metido doblada desde arriba.

Violenta, explicada con mucha calma, socarrona... y una buena y cínica una banda sonora.

martes, 16 de octubre de 2012

Me gusta la samba

Maria Rita
Samba meu O homem falou

domingo, 26 de agosto de 2012

Por los críos

Creo que ya dije que en Igualada estamos de fiesta mayor. Y, aunque pueda sorprender a muchos de quien aparece por este blog, no soy muy participativo. Quiero decir, que me parece bien que se haga una fiesta mayor con sus cosas y su gente y sus gigantes y cabezudos y sus bailes en la plaza mayor y los juegos tradicionales y las barracas de entidades y etc., pero yo no participo. Hace años, en mi época de actor / director de teatro amateur aun participaba en la fiesta mayor. Pero desde hace un tiempo he vuelto a mis orígenes, a hacer lo mismo que cuando era un mocoso: huir de los actos y de la gente.

El cartel

Pero hace unos años entró A. en mi vida y con ella vinieron Niño Lobo y Niña Zombie. Y con ellos apareció en mis días una nueva expresión que hasta entonces no conocía, "por los críos". Y por los críos aparecen padres de otros niños que hablan de niños y de cosas de educación y de si comen o están enfermos, reuniones en el parque después del colegio, fiestas infantiles, cumpleaños, quedadas "para que corran", etc. Yo no estaba acostumbrado a esto. Era un tipo de treinta y pico años bastante inmaduro que aun le hace gracia la palabra teta en una conversación y de repente me encuentro con una maravillosa mujer y sus dos churumbeles. Hay que adaptarse. Y no me quejo, que conste. A. es adicta a estar con niños y fiestas y maquillaje y juegos y manualidades y calle y gente, y sabe que a mí todo lo que esté relacionado con gente pues no me gusta. No me obliga ni me siento obligado y cuando participo en estas cosas de críos lo hago porque quiero compartir un momento especial con ella y sus hijos.

Como ayer. Un concierto. A las diez de la noche en la plaça Cal Font de Igualada. Matizo, un concierto para críos a cargo del grupo Macedonia. Para quien no sepa quién es este grupo, una breve presentación. Cinco chicas entre trece y quince años que cantan canciones movidas repletas de palabras como fiesta, amigas, flipa, pastel, globos, etc. Letras sobre lo guapo que es un chico, lo que molan las amigas para siempre, lo chupi que es volver al cole y los remordimientos que produce hacer campana de piscina para ir al parque con tus colegas. Grupo generacional en el que las cantantes cambian en cuanto crecen y donde conceptos como entonación, vocalización o ritmo no son muy conocidos. Eso sí, dan muchos saltitos. Es un grupo que a los críos y a los pervertidos les encanta.

Macedonia también es el nombre de un país y de un postre sano.

Y allí fuimos los cuatro. Y, a ver, no es que yo sea un sibarita musical aunque haya gente que no me crea cuando digo esto, pero para un tipo que suele escuchar a Tom Waits, John Coltrane, The Delgados, Thelonius Monk, Nina Simone, The Zombies ..., pues fue duro. Primero, porque no me gusta la música. Segundo, porque no me gusta la gente y había mucha. Tercero, porque soy un soso y me cuesta relajarme y pasarlo bien aunque no sea mi ambiente. ¿Y por qué lo hice? Pues por qué va a ser. Por los críos.

Pero, ¿por qué?, me interrogué mientras en el escenario metían a un gato borracho en una licuadora.

Por dos motivos.

Uno, por que se les quiere y uno hace cosas que no le apetecen por verlos feliz. En esta categoría entra llevarlos a chiquiparks, a ver engendros como Alvin y las ardillas 2, ver cuatrocientas veces Mi vecino Totoro. No entra compartir la comida o la efusiones espontáneas de cariño.

Dos, porque si haces cosas por ellos, ellos cuando crezcan tendrán que hacer cosas por ti. A ti no te gusta llevarles a un concierto de preadolescentes que cantan sobre lo guay que es volver al cole en septiembre y reencontrarse con tus amigos y tu matón preferido, a ellos cuando crezcan no les gustará acompañarte al médico a ver a tus viejos amigos achacosos intercambiando pastillas y dentaduras. Yo tengo que volver a ver 101 dalmatas, de acuerdo, pero tú escucharas otra vez como choqué por la calle con Luis García Berlanga. Volveré a leer ese cuento de la niña y el conejito de trapo, pero tú me leerás las veces que haga falta la serie de la guardia de Mundodisco. Vamos, el típico interés y quid pro quod que nos enseñó un simpático canibal del cine.

Así que sí, que baila, baila... ya lo pagarás.

lunes, 13 de agosto de 2012

Resumen de un domingo

Y ayer domingo, antes de volver a sumergirme en una mediocre novela juvenil que me está gustando más de lo esperado, me paseo y desordeno las entradas del que es sin dudarlo uno de mis blogs favoritos y más necesarios en estos tiempos convulsos, Carlos crece. Y me encuentro de bruces entre sátira, reflexión, música, ironía y crónica con una delicada cantante coreana que realiza pulcras y bellas versiones con aire de jazz. Entre ellas una hermosa versión del Same girl del gran Randy Newman.


Y así decidí acabar el domingo. Con un poco de melancolía, con la sana tristeza de buen día de pereza que se acaba, de lectura tranquila y agradable de una novela del montón con la que aprendo un montón de trucos de escritura. Paseando con A. por la ciudad hablando de esto y aquello y de lo de más allá. Escuchando los abismos de sabiduría que emergen del bar de abajo y reprimiendo en A. las ganas de suicidar un cenicero en la cabeza del sabio. Peleando y jugando con los niños y siendo el esclavo (no soy digno, no soy digno) de las dos gatas. Y viendo como A. juega y juega y juega a pintar y dibuja y dibuja y dibuja y la adoro por (aunque no solo) ello.

viernes, 20 de abril de 2012

Música para obsesionarse

Llevo unos días algo obsesionadito con esta banda sonora.


El terreno de la banda sonora para videojuegos se presenta ante mí como un terreno fértil para la búsqueda y el descubrimiento.

jueves, 8 de marzo de 2012

Novena entrada del juego piniculero

9. Una película que viste en grupo.


Finales de los ochenta. Entradas para el cine que le daban a mi padre por las fechas del santo patrón de los curtidores. Un grupo de amigos del colegio. Un montón de chavales gritanto en el extinto Cine Rosa de Igualada. Schwarzenegger en paños menores zurra a unos tipos en una sauna. Una de esas saludables películas de acción de los ochenta. Y esta en concreto dirigida por uno de esos artesanos con fotogramas de oficio que saben colocar una cámara, entienden la grandeza de un montaje con aire clásico y nos ha dejado un puñado de buenas películas de tiros, el señor Walter Hill.

Por cierto, que fue en una de sus películas donde tuve mi primer flechazo con Diane Lane, Calles de fuego, aquel mítico cómic con aire de western lleno risas, música, chica guapa, chico duro y malos con chupa de cuero.


Luego vi Cotton club y ya fue un amor para toda la vida.

martes, 17 de enero de 2012

Cumpleaños de la hermana en la sombra

El estupendo calendario con el que este año se ha lucido la editorial Impedimenta me recuerda que hoy es el cumpleaños de Anne Brontë con el epígrafe, a la sombra de sus hermanas en flor. Y es que debe ser duro ser escritora y tener por hermanas a Charlotte y Emily.Y más cuando una practica una literatura más fría, más cerebral, más controlada y, en apariencia, menos apasionada y, seguro, menos visceral que sus hermanas.


Me gusta mucho las dos novela de Anne Brontë. Agnes Grey en su perfecta configuración del personaje de la institutriz que tan importante fue para la narrativa inglesa del siglo XIX. Me gustan las historia de personajes tan cotidianos y vidas tan anodinas. Y La inquilina de Wildfell Hall, una novela llena de sutileza psicológica que fue masacrada por la crítica del momento atacando sus valores morales. No se puede presentar de forma tan cruda la corrupción de un hombre, decían. Y eso de que la protagonista abandonara a su marido por maltrato psicológico... Alejada del romanticismo de sus hermanas, de la pasión de una y la redención de otra, Anne Brontë se apoyaba más en el realismo y en lo posible. Los pobres pocas veces dejan de serlo y los cabrones solo lo dejan de ser cuando asoman las orejas del lobo...

Y esto, además, me ha recordado que tengo el siglo XIX muy dejado en estos momentos de lectura de novela negra, ciencia ficción, fantasía, juvenil y demás ejemplos de cultura literaria popular y de género. Así que el calendario de Impedimenta me ha hecho pensar que tengo que volver a ese siglo tan querido en el aspecto literario.


***

Y siguiendo con el juego piniculero que empecé ayer, hoy toca...

2. Una película que odies


Soy muy consciente que hay otras películas que merecen, y tienen, mi odio, pero con Titánic tengo una relación especial. Fui al cine y sufrí tres horas y pico de tontería cinematográfica condensada. Algunos de mis mayores odios expuestos sin pudor en una película. El melodrama barato, la historia de chico pobre / chica rica, el abuso tecnológico, el guión endeble, personajes caricaturescos, situaciones forzadas, metraje alargado porque sí, música machacona, canción central horripilante, el pelo del DiCaprio al que me ha costado mucho perdonarle esta película, manipulación emocional, etc. Y al salir lo pagué a gritos con mi buen, pero irritable amigo Jordi que se tuvo que tragar todos los sapos que me produjo la historia de la vieja pesada y la mierda del collar y el puto barco que no se hundía ni a tiros y los dos tortolitos que no se morirán, joder...

Unos días después comentaba mis impresiones sobre la mierda de película con un grupo de conocidos. Al decir "No me ha gustado Titánic" con estas palabras y con una inusual elegancia, una de las chicas del grupo me soltó la perla "Pues si no te ha gustado Titánic tú no debes querer a tu novia, ni tener sentimientos, ni ser bueno, ni cariñoso ni nada. No me extrañaría que hasta le llegaras a pegar".

Tócate los huevos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Primer día de minivacaciones

El amigo Carlos escribe en un comentario a una entrada anterior en la que expresaba el sopor que se ha adueñado de los días en el trabajo.

"Si es que es lo que digo yo... que en este país hay mucho vago y maleante. ¡A producir coño! Que a ver quién va a levantar sino la patria."

Pues para más inri diré que esta semana empiezo siete días de vacaciones que me coleaban por ahí sueltos y que pienso desprenderme del poco interés que tenía por levantar la patria, el país o lo que sea que sea esto que dicen ellos que es donde vivo. Mi actitud estos siete días va a ser esta


Y estar así hasta que me salga la espalda  por el ombligo.

Pero hoy lunes de vacaciones he hecho lo típico de un lunes de vacaciones que es acompañar a tu pareja a un centre civic situado en el centro de tu ciudad para que ella monte una pequeña exposición / muestra de sus trabajos, dibujos, manualidades y bolsas. Así que a las nueve y media cajas para allá y mesa que se mueve, mantel que se pone, exposición que se monta vigilados en todo momento (aunque vigilaban más a A. que a mí, cosa curiosa) por un grupo de roleros de antaño que entretenían la mañana jugando al dominó


todos muy serios y circunspectos y me ha recordado que este es posiblemente uno de los juegos más serios de toda la historia de la humanidad. No han cruzado palabra entre ellos. Un tímido saludo y el repiqueteo de las piezas en la mesa. No separaban la mirada de las fichas (con la excepción de mirar a A. y no mirarme a mí... ¿y por qué no me miraban a mí? Si llevaba un jersey así como sexi y sin camiseta y cuando levantaba las manos se me veía la barriguita y me contoneaba y ponía morritos...) y los nudillos golpeando la mesa y el silencio de sumar puntos.

La expo está desde hoy lunes 7 hasta el próximo 27 de este mes en el Espai Cívic Centre d'Igualada. En el vestíbulo. Al entrar al lado de los abuelos que juegan a dominó y no me miran cuando pego saltitos. Las fotos de la expo las pondré luego que esta mañana me he dejado la cámara y con el móvil no me aclaro.

Y musiquita.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Declaración oficial - Espacio libre de Shakira

Hoy a la hora de comer (se rondaba las dos de la tarde) he hecho una declaración oficial aprovechando mi cargo de tirano universal, dictador supremo y emperador de todo lo que importa y de lo que no también (y aprovechando también que A. me dejaba). Con voz fuerte y nada vacilante, con correcta dicción, pose elegante a la par que informal a la par que regiamente republicano he hecho mi alocución a las masas pasivas y hambrientas que me ignoraban, a saber A., Niño Lobo y Niña Zombi.

- Desde hoy declaro oficialmente esta casa espacio libre de Shakira.

Sí, a partir de hoy esta casa queda libre de la presencia musical (sic) de Shakira. ¿El motivo? La tortura psicológica a la que se me ha sometido desde hace meses por parte de Niño Lobo y Niña Zombi cantando con sus agudísimas voces infantiles los últimos éxitos de la cantante de nacionalidad ... no lo sé. Que si el loba., que si el waka, que si el loca... enseñando ese camino hacia la autoparodia por el circula desde hace tiempo... ella. Y hoy los niños se han puesto a cantar el waka de las narices y no he podido más... se acabó... hace meses que aguanto esa canción sin gustarme, desde hace demasiado que invade mi vida sin permiso... así que por lo menos en mi casa la quiero fuera. Ya sé que los niños son inocentes y sencillamente se han quedado enganchados a una canción pegadiza y machacona y no tiene desarrollados sus futuros gustos, pero no puedo más.

A ver, y que quede claro que no tengo nada contra esa señorita (¿o es señora?) y estoy seguro de que es un encanto de persona y muy maja y muy simpática y siempre dice eso de que ya pago yo los café, coño, que hoy me toca invitar a mí y ayuda a recoger la mesa cuando va a casa de los amigos a cenar, pero como que su carrera musical me invita a perforarme los oídos con lápices 3H. No es solo que no me guste, sino que me produce palpitaciones y mal humor, estrés, insomnio y muchas cosas más... su voz me parece desagradable y desde que se mueve por la ciudad condal por razones amorosas (¿por qué me enteró de estas cosas si ni me gusta Shakira, ni el futbol, ni la prensa del corazón ni nada de todo esto?) pues la tengo que tragar hasta en la sopa. Y como que a Niño Lobo y Niña Zombi no puedo ni enmudecerlos ni declarar esta casa espacio libre de ellos (A. me mataría de forma lenta y dolorosa), pues me queda otro remedio para mi supervivencia que echar la música de la señorita fuera de esta casa. Lo siento. No se puede cantar, ni pronunciar, ni poner en el equipo de música nada de Shakira. Espacio libre. Todos los antishakirianos tienen en mi hogar un espacio donde no se la encontrarán... bastante tenemos con los bares, gimnasios, algunas radios, tonos de llamada y tonos de espera (van cinco en el último mes...)

Puede parecer una declaración tonta, infantil, ridícula e innecesaria y lo es. Y es la primera de muchas declaraciones que iré haciendo en los próximos meses. La próxima será declarar esta casa libre de futbol y dispararé a todo aquel que con una bocina celebre los goles de su equipo en la puerta de mi casa a las cuatro de la mañana. Avisados quedáis todos.


Y este vídeo, mira, es que lo de la vieja en una jaula me hace gracia.

Y espero que no se me monte ahora una resistencia.