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jueves, 22 de octubre de 2009

Cuarto día de vacaciones

Jueves. 11:31. Tiempo: gris, llueve. Vestido de igual modo que el martes (la consabida ropa de ir por casa). Recién duchado. Me tengo que afeitar; además, la barba me crece a retales y, como dice siempre mi padre, parezco un loco. O como dice uno de mis camereros habituales, "pero afeitate hombre, serás guarro". No sé porque sigo iendo a ese bar. Suena en la radio un disco de la Spanish Harlem Orchestra que pillé ayer de la biblioteca. La casa está ordenada. Siento la pereza y la modorra pese a que hace ya un par de horas que me levanté. El café con leche me ha quedado bueno y he desayunado dos tostadas de pan de payés con aceite. No sé por qué, pero últimamente es lo que me apetece desayunar. Tengo que ir a comprar butifarra para hacer la comida aunque la idea de salir a la calle con esta lluvia me tira para atrás...

La foto no es de Igualada. De momento, y hasta que el cambio climático no lo solucione, no tenemos paseo marítimo.

Suerte que tengo mi supergorra nueva para días de otoño/invierno. A. dice que me queda pequeña. No sé, yo creo que, como en aquel cuento de Woodhouse, el problema no es de la gorra, es de mi cabeza.

Y de vacaciones. El cuarto día. Es curioso lo que pasa en vacaciones... Siempre se hacen planes. Y de varios tipos:

Ambiciosos: Iré a descubrir las verdaderas fuentes del Nilo (que, por cierto, como todo, están en Igualada)
Domésticos: Ordenaré los armarios.
Imposibles: Me leeré el Ulyses de Joyce.
Míticos: Descansar.

- No es divertido.
- Más bien diría patético.
- ¿Dónde está tu ingenio, Jorge?
- Yo que sé... ¿no está con vosotros?
- Nop...
- A ver si lo encontráis.
- Valens... Tú sigue.

Pues eso que se hacen planes que no se cumplen. En mi caso han sigo los siguientes:

- Releer La broma infinita.
- Volver a ver La trilogía de la venganza.
- Escribir mi proyecto de novela cómica total (lo siento, no hay enlace).
- Escribir no sé cuantos mails pendientes.
- Hacer un par de llamadas.
- No hacer nada durante un buen rato.
- Volver a hablar con mi diseñador del tema de los trajes para mi super ejercito de hombres radiactivos con los que pretendo conquistar el mundo y erigirme como tirano megauniversal y despiadado, pero encantador y con un particular sentido del humor. La propuesta que me hizo es ésta:


Y, qué queréis que os diga, cuando entre en vuestras ciudades con mi ejercito, pues muy serio no va a parecer. No sé... esto de querer dominar el mundo es más complicado de lo que pensaba.

Y de momento no se ha cumplido ninguno de estos planes. Salen otros o cuando hay el tiempo para hacerlo, pues se prefiere hacer otra cosa como tumbarse en la cama en la mejor compañía y... hablar, claro. O ver dos películas seguidas. O quedar con una amiga para desayunar. Mirar escaparates.

¿Y me preocupa no haber hecho de momento nada de lo que me había propuesto? La verdad, no. En absoluto. Supongo que parte de la gracia de las vacaciones es saltarse cualquier plan que se hubiera hecho.

- Jorge, Jorge...
- Dime.
- Hemos encontrado tu ingenio.
- ¿Dónde estaba? ¿De vacaciones?
- Nop, estaba imaginando.
- ¿El qué? ¿Nuevos chistes, nuevas gracias con las que sorprender y admirar a los lectores?
- Esto... no... que dice que él también está de vacaciones e imagina lo que quiere.
- Y es...
- Esto.


-...
-...
-...
- Sin palabras. Cierro esta entrada. Me siento avergonzado.

- ¿Se fue Jorge?
- Sí.
- En serio tenemos que hacer algo. Este blog está degenerando. ¿Dónde se quedaron las reseñas de libros o películas? ¿Las entradas noñas de tipos saltando sobre un charco? Ha puesto un dibujo de superheroinas atadas... Esto es lo más bajo en lo que ha caído este blog. Debemos recuperarlo por el bien de los lectores.
- Venga... pues... llevamos hablando de revolución una temporada, pero no hacemos nada. ¿Cuándo empezamos?
- Pronto... en cuanto superemos la pereza.
- Bendita pereza.

domingo, 4 de octubre de 2009

Cosas del fin de semana

Viernes: Nuevo día de descanso. Dos a la semana. Domingos y viernes. ¿Motivo del cambio? Fácil... vuelvo a clases. Sip. Vuelven las épocas de entrar en un aula y salir de ella; los calcetines largos, los pantalones cortos, la camisa por fuera, los libros apretados en el pecho, la mirada pícara y la manzana para la profesora...

- ¡Por fin aprenderás a leer!
- No son clases de lectura.
- ¿A no? ¿Y de qué son entonces?
- Pues...
- ¿De qué? ¿Eh? ¿De qué? ¿De buenos modales? ¿De centros florales? ¿De dicción?
- No... son de... de...
-Venga.
- Clases de baile.
- ...
- Vuelvo a bailar. Como Billi Elliot.
- ¿Tú? ¿Bailar?
- Pues sí. A bailar. Pero lo que me gusta. Salsa, merengue, cha cha cha. Ritmos latinos. Timbales, trompeteo y percusión. Un dos tres - cinco seis siete. Lateral. Camínalo. Señorita. Sesenta y nueve. Páseala. Enchufla. Sombrero. Enchifla doble. Dile que no. Vacilala.
- ¿Y has engañado a alguien para que baile contigo?
- Sip. Y esto es más o menos lo que queremos conseguir con un par de clases.



Accesible, ¿no Silvia?

Sábado: Día tranquilo en la librería. Más venta de novela/ensayo/poesia que de libros de texto. Menos mal. Ya era hora. Al salir, una de las últimas cerveza en una terraza y enseñarle a un niño lo siguiente.



Verlo correr por la plaça de Cal Font gritanto al viento "Soy Clint Eastwood" llena de orgullo. Cena posterior de un gran bocadillo de salchichas y película de dibujos.

Domingo: Teatro. Los tres cerditos. Demasiado larga y la expectación por la aparición del lobo. Será el villano de la función, pero siempre será la estrella del cuento. Comida en casa de la mama. Me llevo las películas de El señor de los anillos, Infiltrados y Amanecer de Murnau. Y mi DVD. No me llevo ningún libro.

- ¡Milagro! ¡Milagro!

Creo que coger cuarenta la última vez fue demasiado. Aun estamos pensando dónde colocaremos todo eso.

Y ya está. Entre otras cosas, esto es lo que da un fin de semana.

(-Vaya final más soso.
- Es que es un tio soso.
- Bueno, a lo nuestro... el boicot y la revolución...
- Sí... sí... a humillar a Jorge.
- ¿No se humilla sólo?
- Eso no será pensamiento independiente, ¿verdad?
- No... no...
- Jorge dice que va a clases de baile, que alguna noción tiene, que ha hecho un año y medio de salsa... ¡Mentira! Jorge baila así:



- Ya no tienes credibilidad, payaso... Ja ja ja ja ja.
- ¿Pero ha tenido alguna vez?
- Tú calla y rie.
- Ji ji ji.)

jueves, 1 de octubre de 2009

Lecturas

(- Otra fotito...
- Si es que este blog no avanza.
- De vez en cuando se las quiere dar de interesante.
- Y sensible.
- Suerte que estamos nosotros y en nada todo esto será nuestro.
- ¿A Estepona, por favor?
- Dos blogs más allá.)

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Aprovechando que Jorge no está

- Psst... ¿Y Jorge?
- Creo que se está duchando.
- Ya era hora porque empezaban a crecer champiñones a sus pasos.
- Es que el chaval es dejado...
- ¿Y por qué nos has reunido?
- Bueno... ¡Silencio!...
- ¿Qué pasa?
- Creo que viene A.
- Está de nuestra parte.
- ¿Sí?
- Sí, le hacemos gracia.
- Soy la reina de los mares...
- ¿Por qué ha venido ése?
- Has dicho que vinieran todos.
- Todos los útiles.
- Mirad... mirad... ahora sí que vuelo... pues no.
- Heathcliff... Heathcliff...
- ¿Y ése?
- Le gusta correr por los páramos de Yorkshire.
- Bueno, al caso, ¿por qué nos has reunido?
- Porque he estado pensado.
- ¿Tú solo?
- Sí, qué pasa.
- Nada, nada. Sigue.
- Pues que he estado pensado que ya está bien.
- ¿Hay café?
- Me dijeron que habría tarta.
- Ya está bien de la opresión tiránica y opresora...
- Te has repetido.
- Mirad, que vuelo joder... pues no.
- ... que el sistema jorgiano nos ha impuesto reduciéndonos a simple masa, a simples frases inconexas y sin acotar...
- ¿Dónde está el pez? ¿Dóoonnnde está el pez?
- ... y que solo nos utiliza para quedar de listo y guay e ingenioso. ¡Ya está bien de opresión!
- ¿En serio no hay tarta?
- Pues no, pero calla que se está poniendo interesante.
- Y rojo.
- Su blog no es más que un cúmulo de pseudointelectual que pretende ser graciosa y se queda en nada...
- Pues a mí me gusta.
- Tú siempre has sido un pelota.
- Sí, gran líder.
- Y ya va siendo hora que las verdaderas mentes pensantes de los chistes y las gracias tomen el control. Así que propongo... propongo...
- Mirad, he pedido unas pizzas.
- No me gusta las anchoas.
- Jódete, haberlas pedido tú.
- ... que nos hagamos con el blog y desterremos a Jorge a Finlandia. A pescar salmones.
- ¿No son bacalaos?
- Lo que sea.
- Jane es Juana, ¿no?
- Revolución hermanos sin acotar. Revolución.
- A mí me parece bien pero, ¿cómo lo hacemos?
- Pues poco a poco vamos boicoteando sus entradas hasta que se vuelva loco y entonces, zas... patada en la boca y este blog será nuestro.
- Y lo reorganizaremos de arriba a abajo.
- Solo habrá tetas y monstruos.
- Y nada de esa mierda de lecturas... ¿qué quiere hacernos creer? ¿que sabe leer?
- O que es sensible.
- ¿De acuerdo entonces hermanos?
- Sí.
- Vale.
- Por mí.
- Guay.
- Joder... qué asco las anchoas.
- Sigo siendo la reina de los mares...
Yo os apoyo.
- ¡Jordi!
Sí, Jorge es un gilipollas. Me deja sentado todo el rato en la crónica, no me da armas y encima me utiliza de elemento de comedia despojándome de toda dignidad.
- Si no tienes.
Ya lo sé, pero no tienen por qué enterarse los lectores.
- Decidido, pues. ¡A la revolución! ¡A las armas! ¡Este blog será nuestro!
- Molaaaaa....
- Una cosa.
- A ver, el pesado.
- Si es Jorge el que nos escribe... ¿cómo haremos la revolución sin que se de cuenta?
- Ya se nos ocurrirá algo.
- Vale.
- Hoy empieza una guerra fraticida y absurda como pocas por el control de esta mierda de blog.
- Hay que ver como nos aburrimos, ¿verdad?
- Heathcliff... Heathcliff...

Lo que le espera al capullo de Jorge.