jueves, 22 de diciembre de 2011

No son propósitos

Para el 2012.

- Ver más películas. Se incluyen tontas y cine para listos. Explosiones y gente que se mira en silencio. Malas, peores, buenas, muy buenas, sobrevaloradas, olvidadas, en colores, en blanco y negro, pero no coloreadas. De tiros, de amores, de amores y tiros, de llorar, de reír, de olvidar, de arrepentirse, pero no de animales que hablan o de Tom Cruise.


- Cada jueves intentar hacer un plato nuevo. De cocina, me refiero. No a decorar platos. Se incluyen ingredientes que no me gustan o a los que no veo la gracia. Por ejemplo, el bacalao. No acabo de simpatizar con el pez.


- Leer. No más, sino mejor. Siempre se puede leer mejor. Y recuperar clásicos que últimamente los tengo muy abandonados.  Reactivar el cerebro con obras de envergadura, ponerme retos y seguir pasarlo bien.

Calvin: Me he leído el libro de la biblioteca que cogiste.
Madre: ¿Y qué te ha parecido?
Calvin: Realmente me ha hecho ver las cosas de otra manera. Me ha dado mucho en lo que pensar.
Madre: Me alegro que lo disfrutases.
Calvin: Me está complicando la vida. No me cojas ninguno más.

- Dejar de obsesionarme y tener miedo de los zombis. Pasar a la acción y empezar a saquear tumbar para destruir el cerebro de los muertos. Siempre me han dicho que tengo que enfrentarme a mis miedos.


- Mejorar mi vocabulario con nuevos insultos y tacos. Los "joder", "mierda", "hostia puta" y "cojones" de toda la vida se me están quedando cortos ante el aumento de estupidez humana.


- Escribir. No escribir más o mejor, solo escribir.


No son propósitos. Son cambios de dinámicas.

4 comentarios:

Carlos Pérez Cruz dijo...

Haciendo acopio de sus cambios de dinámica, proclamo lo siguiente:

Dinámica cine: Quiero poder volver al cine, si es que en alguna ocasión alguien en mi ciudad se acuerda de quienes aborrecemos el cine adulterado... doblado, quería decir.

Dinámica culinaria: Acercarme a la cocina y que alguno de mis gatos haya aprendido a manejar el mobiliario y los platos estén servidos sobre la mesa (aunque sea pienso al horno con patatas).

Dinámica lectora: Que Lucía pueda alimentar a su hija y que quienes dejamos nuestros cuatro cuartos en libros táctiles podamos seguir sobándolos, acumulándolos e, incluso, leyéndolos.

Dinámica zombi: Confiar tanto en los humanos como ya lo hago en los muertos.

Dinámica taco: Aparte del mexicano (vale, lo sé, malo) igualmente deseo aumentar mi habilidad de expurgación verbal de la mala hostia, joder, ¡cojones ya!

Dinámica escritora: Seguir trabajando en ello y ser capaz de reducir la extensión de mis chapas para no aburrirme de mí mismo.

Jorge dijo...

Punto taco; estuve a punto de poner la foto de uno mexicano. Si es que a quien le puede el chiste fácil...

Punto libro; acumular libros es un placer, una enfermedad, una necesidad y un fetichismo. Algún día hablaré de eso...

Lola Alted dijo...

Esas dinámicas las he puesto en práctica desde hace meses. Menos la de escribir, que tengo que entregar un guión y ahí está muerto de la risa. Y la de los tacos, que tengo que dejar de decir tantas burradas

Ánimo!

Jorge dijo...

Bueno, al menos el guión se lo pasa bien, ¿no? Los tacos no los pienso dejar, sino aumentar el vocabulario. Que está limitado y no puede ser.