viernes, 14 de abril de 2017

Entrada de esas de ponerse al día que catorce meses son muchos y han pasado algunas cosas dignas de mención, pero seguramente de estas me olvidaré

Viernes santo y eso.
Lo mejor es que no trabajo.
Lo peor, trabajo mañana. Y toca ponerse a fondo con la parada de Sant Jordi y etiquetar libros, llenar cajas, pensar cómo se colocarán cuando llegue ese fatídico día y hacerme consciente de que falta poco más de una semana.
Y otro Sant Jordi.
Mecagüen.
Aprovecho que Niña Zombi, Niña Dragón y A. están jugando en la que era mi habitación (ya hablaremos un día de eso) e intento escribir algo que no sé muy bien hacia dónde irá. Ahora es más complicado encontrar un momento para escribir. Sí, los rumores eran ciertos y un bebé absorbe tiempo y energía.

Más o menos esto es un bebé. 
Una fuerza gravitacional de tal fuerza que absorbe masa, energía y tiempo. 
Que por otra parte compensa, pero para escribir la gran novela americana, pues no.

Niña Dragón crece bien. Catorce meses de energía que busca salida. Y, tranquilos, no se parece a Bela Lugosi. Es una cría dinámica, alegra, despierta, movida, radiante y con ganas de explorar y comerse el mundo. Vamos, que estamos temblando el día que se lance a andar porque no la podremos parar y seguramente moriremos. Su última afición, darse cabezazos contra el cabezal de la cama y estallar en carcajadas. Si ese es su culmen del humor, entonces sí, ha salido a su padre.

Sigo en la librería (y que dure). Y sigo quejándome, claro (y que dure).

Leo bastante menos que antes (motivo, volver a leer el tema de la Niña Dragón) y lecturas menos sustanciales (me estoy dando un repaso a toda la Dragonlance que algunos puristas de la fantasía están revolviéndose en sus mazmorras). Hay excepciones, ahora estoy con una biografía de Alejandro Magno, pero por lo general vuelo bajo. La concentración está en otra parte.

En lo que sí estoy contento es el tema cine. Bastante, variado y muy basado en el terror, la serie B, el cine negro de bajísimo presupuesto... vamos, todo eso que no sale en listas oficiales o que en libros de tipos sesudos despachan con un "no vale la pena". Ahora disfruto con todo eso. Y mucho. Ya lo comentaré, pero el visionado de toda la serie de Viernes 13 me está haciendo muy feliz. Lo mismo me pasa con la lectura de libros de cine. Tengo que volver a leer en otro sitio lo estupendo y genial que es el final de Con faldas y a lo loco y creo que chillo. El cine es algo más. Debe serlo.

Los lunes seguimos con el rol. Hablaremos de ello.

Ah, y los gatos, bien. Como todos los gatos, jodiendo todo lo que pueden, abusando de un servidor y utilizándolo como palo de rascar y sofá de descanso. 

¿Y qué intenciones hay con el blog? Pues un ir haciendo sin planes ni conciertos; a lo que salga que es como mejor me salen las cosas. A lo mejor recupero alguna cosa del extinto blog de juvenil para este (como la novela de Derrota) y supongo que se hablará mucho de cine y series y de lo que leo. Vamos, como antes. E historias sobre gente plantígrada uvular, muchos tentáculos, monstruos gigantes que se dan de hostias, tipos con machete que solo quieren un abrazo, portales dimensionales que dan a oficinas de objetos perdidos y otras cosas.

Es bueno volver.

3 comentarios:

Mara Oliver dijo...

Has dicho muchas cosas, pero me quedo con dos: que niña dragón mola y sabe cómo disfrutar y que estás escribiendo y eso me hará disfrutar.
:D
besotes a tutiplén para todos!!!

J. Capdemut dijo...

Me alegro mucho por tu regreso y más ahora que son fechas de resurrecciones y tal...
Espero seguir leyéndote regularmente y que nos cuentes tus bellas experiencias vitales.
Y estamos en contacto, que tengo una proposición para ti.

Jorge dijo...

@Mara, si todo sale bien Niña Dragón dará que hablar, pero, claro, esto lo decimos todos los padres, ¿no? Escribir vamos poco a poco, pero con muchas ganas.

@Capdemunt, también espero que podáis leerme regularmente, pero los horarios de la nena mandan.
Y espero su proposición. Y me da igual si es indecente o no.