domingo, 14 de junio de 2009

Malasaña Connection II

Siento el silencio de estos días. Han sido unas jornadas difíciles y duras. Las últimas entradas de este blog no han caído bien en ciertos sectores de mi ultrasecreta organización. He estado recibiendo amenazas o lo que en mi paranoia creo que son amenazas. Algunas de ellas han sido:

- Una cabeza de caballo colgada de la puerta de mi nuevo hogar con una leyenda que decía "Deja de tirar de la manta que tenemos frío".
- El secuestro de toda mi familia en manos de una guerrilla independentista y palmípeda capelladina.
- Una lluvia constante de ladrillos con mensajes amenazadores lanzados desde limusinas.
- Un par de ráfagas de metralleta mientras me tomaba una cerveza en una terraza. No hay que lamentar bajas importantes, pero la red de distribución de cd's ilegales se ha visto drásticamente mermada.

No sé si todo esto tenía que ver conmigo, si eran serias amenazas, intentos de silenciarme. Pero no podrán. No podréis. No. Ni siquiera vosotros Marta, Bellota y Cesc.

Barrio de Malasaña. Nuestro agente encubierto, Bellota, tenía que ponerse en contacto con nosotros. Paseamos por el barrio tranquilos, pero siempre vigilando a la guapa que se acercaba, a la muchacha de la falda corta, a la escotes. Podrían ser agentes del enemigo y nunca se es suficientemente precavido. Plaza del dos de mayo. Montan paradas con antigüedades, películas baratas y libros. Miramos tiendas de ropa donde Cesc mira piezas que ni en sus mejores sueños podría comprar con el sueldo que nos paga la agencia. Un desayuno. Paseos y fotos del entorno para entregárselas a los chicos de mapeo. Y una imagen que se repite continuamente por las calles. ¿Es una señal? ¿Un código? ¿Una nueva tribu urbana? ¿Un anuncio? ¿Un recordatorio?


Paseo y más paseo. Localizamos el bar de intercambio. Casa Julio. Y sus croquetas. Serán fundamentales para que todo acabe con sentido. Suena un mensaje en el móvil. Es Bellota. Le contesto. Me contesta. Le contesto. Me contesta. La llamó. Será más rápido. A la una en la Plaza Dos de Mayo. A lado de la mujer que lee.

Llegamos a la plaza. No sé como es Bellota. Un antiguo agente en mejor vida (en la Riviera francesa como promotor de modelos de lenceria escueta) me dijo que no se parecía en nada ni a Rita Barberá ni a Chuck Norris (aunque luego descubrimos que reparte hostias como este último). Me senté al lado de una estatua de una mujer que llee. Espero. Cesc se aleja y controla el perimetro. Dispara a un par de posibles sospechosos de a lo mejor son agentes de la posible agencia enemiga pero no estoy seguro y por tanto disparo antes de que me disparen. De vez en cuando se acerca y me pregunta si confio en Bellota. Le digo que tengo intuición para las personas y que elimine el helicóptero de rastreo. Esperar.

Plaza del Dos de Mayo. Posibles sospechosos.
Sólo una de las personas que aparecen en esta foto cenó en su casa.
Las otras lo hicieron fuera.


De repente aparece una muchacha pequeña y rubia. Es ella, digo. ¿Cómo lo sabes?, pregunta Cesc. Lo sé. ¡Guau!, dice Cesc, ¡qué seguro y fuerte y duro que eres! Te admiro tanto...

Bellota se planta delante de mí. Dice las palabras claves, la contraseña imprenetable e indescifrable.

- ¿Eres Jorge?

Y empezó todo. Lo primero que nos dijo que tenía la impresión de que a lo mejor la estaban siguiendo, pero a lo mejor no y que el intercambio se tendría que hacer más tarde, cuando estuvieramos casi seguros de estar casi seguros. Tendríamos que pasar unas horas juntos y comportarnos con normalidad, como si estuvieras de viaje de placer y hubieramos ido a conocer amigos nuevos. Por eso, solo por ese motivo nos emborrachamos a media tarde y en muy pocas horas nos vimos en la obligación de consumir:

- Dos raciones de alitas de pollo.
- Catorce o quince cañas.
- Carajillo + Mojito + Absenta
- SuperMarioBros
- Collares verdes
- Fritanga
- Más cañas
- Comidas varias básicamente fritanga
- Paseos
- Gastos innecesarios en libros de segunda mano
- Partida violenta de dominó... Fue un momento delicado... y más con dominó por medio... todo el mundo sabe que el dominó es un juego de caballeros que pierden la compostura en un momento y se convierten en simples pendencieros de taberna portuaria. Es un juego violento y pendenciero al que sólo juegan los seres de peor calaña y catadura. Hace que las pasiones crezcan y se desborden cual bailarina exótica gorda cuando se quita el traje de cuero siete tallas más pequeño. Y eso fue exactamente lo que pasó. Cesc y Bellota acabaron inmersos en una batalla épica de collejas y bofetadas. Y gracias a la última tecnologia móvil, aquí está el vídeo de tamaña batalla épica.


Bellota y Cesc jugando a dominó.
Está en vosotros decidir quién es quién.


CONTINUARÁ (FALTA UNA ENTREGA)

3 comentarios:

Casteee dijo...

Es que no tenía que haber dicho a lo que te dedicabas, ahora acarrea con las consecuencias...

Vuestra misión en Malasaña no sería acabar con todas las existencias de croquetas de la zona, no?

Deseosa me hallo de leer la siguiente entrega^^

Besitos

Capitán Chistorra dijo...

Emoción, intriga, dolor de barriga!

Cierto es que la misión que habeis llevado entre manos ha sido peligrosa "ketekagas"!
No por el peligro de los agentes secretos, sino por la cantidad de "jalo" y bebida que os habeis pillao.
Y lo de la partida al dominó... ya se sabe que quien no sabe perder...
Suerte que no fué una partida al parchís!

Saludos

-Anna- dijo...

Son geniales estas entregas Jorge!! Jajaja. Creía haber comentado la anterior la vez pasada que vine, pero al parecer la comenté en mi cabeza y nunca la escribí =P, me pasa seguido. O quizás dije algo que no debía y algún agente secreto la borró, vaya a saber jajaja.

Besos!!