domingo, 22 de marzo de 2009

Se me olvidó...

... que ayer fue uno de esos días internacionales en los que no creo, pero que me gusta recordar.


Oració nocturna
de Gemma Gorga

Aquesta nit m'agenollo i prego als insectes
que em desvetllin el secret de l'univers
que compartim. Que per un cop m'ajudin
a tòrcer els barrots d'un temps de ferro
i em mostrin la sendera que va a les platges
daurades. Res no entendré mentre continuï
confonent les formigues amb les paraules. (1)

Cada día tendría que ser día de la poesia. Y leer en los autobuses, en la cola del pan, o después de hacer el amor a Lope, a Bukowski, a Verlaine, a Gloria Fuertes, a Maria Merçé Marsal, los poemas de un amigo o los propios.

Sé tú mi límite
de José Ángel Valente

Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.

Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.

Si tú acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.

Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo,
me reduce a la sombra.

Tú estás, ligera y encendida
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.

No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Reténme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado.

Y, por favor, que durante muchos años las rosas sigan siendo una rosa una rosa y rojas, abril sea el mes más cruel, ya no se cuenten versos tristes en las noches y que quien lo probó, lo sepa y repita.


Kiko Veneno, Raimundo Amador, Muchachito y Peret
Palabras para Julia, de Jose Agustín Goytisolo


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(1) Oración noctura
de Gemma Gorga

Esta noche me arrodillo y ruego a los insectos
que me desvelen el secreto del universo
que compartimos. Que por una vez me ayuden
a forzar los barrotes de un tiempo de hierro
y me muestren la senda que va a las playas
doradas. Nada entenderé mientras continúe
confundiendo las hormigas con las palabras.


(Traducción de Jorge Jiménez... ho sento, Gemma, de veritat)

7 comentarios:

Bellota dijo...

He aquí uno de mis poemas preferidos:

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.



Beso.

Annabel M. Z. dijo...

El tatuaje me encanta, creo que me lo haré.
Después de hacer el amor estaría bien leer, es cierto. Para eso habría que buscar un partenaire connivente...

Bruixadesol dijo...

Que sí, Jorge, que sí. Que poesia i roses i fer l'amor i primavera... I bloc també.

alicia dijo...

Gracias por escoger precisamente ese poema, sabia bellota, y lo que es más, para este blog. Una poesía le da voz a quien no tiene palabras y un camino a todo sentimiento desorientado, que no es poco.

Jorge dijo...

Bellota: Benedetti, of course. No hay mejor definición para lo que vivo ahora, "jodido y radiante".

Annabel: si te haces tatuaje, por favor te lo pido de rodillas, tengo que verlo. Leer a Gil de Biedma, a Valente o a Ana Rosetti... pues a buscar ese partenaire.

Bruixadesol: i café, i cervessa, i converses, i nits d'estiu i berbena... i blocs també.

Alicia: ¿Qué decir? Usted comprende.

La poesía nos explica, nos encuentra, nos enfrenta y un pocos nos desorienta. Por eso es tan necesaria.

Annabel M. Z. dijo...

¡Jajaja! Ya me hice un piercing en la nariz este verano y me lo tuve que quitar porque no se curaba del todo, no quiero ni imaginarme qué pasaría con un tatuaje.
Si me lo hiciera te lo enseñaría, sí, pero me temo que no.

Jorge dijo...

Annabel, qué lástima... bueno, me queda el recurso de la fantasía.