lunes, 27 de julio de 2009

Algunas frases dichas y oidas en la librería

- Hola, busco un libro.
- ¿Uno cualquiera?
- No, uno con páginas.

***

- Pol, pórtate bien o este señor (yo) te pegará y te hará mucha pupa y la yaya no podrá hacer nada.

***

- Cariño, ¿quieres bajarte de la estantería y dejar de saltar encima de los libros?

***

- Buenas tardes, quería una guía de un pueblo de Rusia que se llama X.
- ¿Cómo?
- X. Es un pueblo de Rusia. Del tamaño de Igualada.
- No, lo siento. No tengo una guía tan específica.
- ¿Por qué?
- Porque no la hay.
- Si ni siquiera la has buscado.
- A lo mejor en una guía de Rusia...
- No voy a Rusia. Voy a X y... va, da igual, déjalo.

***

- En serio, cariño, ¿quiéres dejar de saltar encima de los libros?

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- Perdone, ¿se va a llevar el libro de pegatinas?
- No.
- Es que su hijo lo está utilizando y las está pegando.
- Es para que se entretenga. ¿O prefieres que pinte los libros como hace en casa?

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- ¿Tenéis Y?
- Sí, lo tienes en la estantería de enfrente. El libro de la tapa roja... el rojo... el rojo...
- Perdona, no lo veo.
- El rojo, lo tienes delante.
- Es que soy daltónico.
- Ah... hostia... pues el verde, ¿no?

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- ¿Tenéis juegos de ordenador así como para críos?
- Alguno educativo tengo.
- No, educativo no. Alguno de esos de matar zombies o atropellar gente.

***

- ¿Tenéis cuerda?

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- Hola, una amiga me ha dicho que regaláis cajas de cartón.
- Mujer, regalar no. Si necesitas una, te la doy. Aunque si te hace gracia te la envuelvo.
- No, tranquilo, ya lo haré yo en casa.

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- Hola, Necesito tu piel tan frágil (título de un libro de poemas).
- Es que ahora la estoy utilizando.

***

- Perdonad, podéis decirles a vuestros hijos que dejen de saltar encima de los libros, que no construyan puentes y que no se los tiren unos a otros.
- Son niños, están jugando.
- Ya, pero me estropean los libros.
- Solo están jugando.
- Ya, pero es que esto es una librería, no un chiquipark.

***

- Gracias por recomendarme aquel libro.
- ¿Te gustó?
- No, era horrible. Pero gracias por intentarlo.

***
- Perdonad, ¿en esta librería vendéis libros?
- Sí.
- Pues entonces nada. Perdona.

Traducción: ¿Y de gastronomía de Namibía? O mejor, ¿de ciencias políticas aplicadas al régimen de Malabo? Sí, ya. Lo tengo claro. De nueva ficción bielorrusa. ¿No es lo que había dicho? Entonces, ¿usted que me recomienda, señorita, para hacer un regalito?

7 comentarios:

Cesc dijo...

Puedo dar fe que hay niños que son un sol. Tu no te encuentras con niños, eso son monstruos, o queizás son zombies que han escapado de alguno de los libros de cosas raras que tienes en las estanterías...

Albert {in itinere} dijo...

Pero todo esto te ha pasado de verdad? En serio???

Hay M(P)adres asi??

Lali dijo...

hoola !!
Jorge !! yo tengo una mejor´.
Una señora ya entradita en años , ni corta ni perezosa se descalza y se sube a los montones de libros para alcanzar la estanteria de mas arrivar :
Señoraaa porfavor...fue lo unico que conseguí articular !!

Bruixadesol dijo...

En una sortida estudiantil a Barcelona, els professors proposen una visita a una coneguda llibreria aprofitant una estona lliure al final del matí. Al llindar de la porta els estudiants encara dubten si entrar-hi o no. Uns encenen un cigarret amb actitud d'espera incòmoda. Uns altres es van es van decidint i passen tafanegen una mica. Alguns fins i tot compren alguna coseta. De sobte, un d'ells - mirant els rètols i els prestatgeries - pregunta amb una certa sorpresa : Però... aquí... només vénen llibres?

!!!!

Bellota dijo...

Yo me he quedado muy intrigada con el último. Que esperaba encontrar?

Cloe dijo...

Jajajaja, ay dios, a las madres asi habría que ir a su casa y romperles los muebles a patadas, poner la excusa de que somos unos bipolares reprimidos y ya.

-Anna- dijo...

Jajajaja Dios...que gente!!!
Buenísimas las frases!!