domingo, 21 de febrero de 2010

¡¡¡Santo subito!!! o como tener a un santo cerca y oler a rosas

Ayer fui con mi buen amigo Jordi al cine. Fuímos a ver El hombre lobo (The wolfman, Joe Johnston, 2010), pero éste no es el tema (aunque para los curiosos decir que es un espectáculo sumamente divertido porque contiene alguno de los elementos que más me gusta ver en una película, o sea: monstruo, chica guapa, violencia, intestinos, brazos y cabezas volando y, sobre todo, aldeanos con antorchas en un bosque lleno de niebla. Eso sí, hay un momento un poco ridículo que es cuando el puteado protagonista tiene una pesadilla y a la frase "cosas horribles" se superpone una imagen de Emily Blunt semidesnuda. Pues no. De ella se pueden decir muchas, cosas... pero horrible...)

Pero centrémonos en lo que quería explicar. Jordi me pasó a buscar por la librería poco antes de las nueve siendo inusualmente puntual. Nos encontramos y empezamos a andar.

- Boas noites - dije demostrando, una vez más, mi exquisito dominio del idioma.
- Buenas noches. ¿Qué te parece estar al lado de un santo? - dijo Jordi.
Me lo quedé mirando. ¿Jordi un santo?
- ¿Tú un santo? No me jodas...
- Yo, no, gilipollas. Allí.

(Aclaración. La librería está situada en una calle. Como en todas las calles, hay más edificios. Uno de los más cercanos a la librería es un convento.
- Casa de acogida.
- ¿Hay monjas, no Jordi?
- Sí.
- Pues es un convento).

Foto vieja de la casa del futuro santo, el padre Tous.
Es el número 16 de la calle Sant Josep. La librería está en el número 14.

- ¿Allí un santo?
- Sí. Resulta que el próximo 25 de abril lo beatifican.
- Joder... justo después de Sant Jordi.
- Sí, y resulta que a lo mejor viene el Papa a Igualada.
- ¡Venga ya!
- Qué sí, como por esos días estará en Barcelona por no sé que mierda... supongo que visitando la Sagrada Familia antes de que la tiren para poner pistas de esquí para las olimpiadas de invierno... y luego se hace Montserrat pues no le cuesta nada pasar un momento por Igualada para ver al nuevo santo.
- Joder... que follón se montaría si viene Ratzi.
- Sí.
- ¡Y con lo estrecha que es la calle!
- Bueno, puedes aprovechar para venderle un libro.
- O hacer la presentación de alguno suyo. Vendría gente.
- Eso sí.
- Y hasta es posible que tengamos que cerrar por lo de la seguridad y eso.
- ¿Te imaginas? Un montón de cristianos visitando al papa


- Se montaría una... ¿Pero no es el 25 que se hace la consulta por la independecia en Igualada?
- Hostia, pue sí... es que se junta todo.
- Tengo que pasar un momento por el banco.

Y cambiamos de tema.

Pero durante la cena volvió a salir.

- Así que el santo está incorrupto.
- Yo no he dicho eso.
- Bueno, si es santo estará incorrupto, ¿no?
- Joder... no sé... lo que da es mal rollo pensar que lo tienen allí enterrado.
- ¿Dónde?
- Allí, al lado de la tienda.
- Venga ya.
- En serio.
- Que sí, lo tienen en una cripta.


- Vamos a verlo.
- No dejan entrar.
- Y abrimos la tumba.
- ¿Qué dices?
- Así veríamos si de verdad está incorrupto. Venga, Jordi, no me jodas... siempre has querido abrir una tumba.
- Ya... pero...
- Es sencillo. Hacemos un tunel desde la librería hasta la cripta. Será un momento.
- No debe ser tan sencillo.
- ¡Pero si está al lado!

Observad a la derecha. Una verja verde... pues detrás de esa verja... ¡¡¡Vive una señora!!!
Y tras la señora, el patio de la librería. Vamos a dos pasos.

- No sé, Jorge... no sé... recuerda que no tenemos muy buenas experiencias de túneles en la libreria...
- Ya...
- ¿Y un puente?
- No es mala idea.

Momento de silencio y acabamos la cena.

Pero tomando un café en un bar antes del cine... la solución.
- Joder.
- ¿Qué?
- Ya está.
- ¿Qué?
- Teníamos la solución delante de nuestras narices y nos nos hemos dado cuenta. Si hasta hemos hablado de eso esta noche.
- ¿El qué?
- Para entrar en el convento y ver al santo.
- Es una casa de acogida.
- Lo que sea.... Rossini.
- ¿Qué?
- Rossini tiene la clave. Le comte Ory.
-...
- Sí, tío, ¿qué hace el conde Ory cuando quiere entrar en el convento donde vive la condesa o marquesa o lo que sea para tirársela?
- Pues... claro... es tan sencillo... tan fácil...
- Y efectivo.
- Una buena idea.
- ¿Qué? ¿Nos ponemos?
- Sí... podría resultar.
- Vamos para allá que se hace tarde.
- Sí, vamos.

¿Qué cual es la idea para entrar en el convento/casa de acogida y ver el presunto cuerpo incorrupto del futuro santo? Fácil. A ver si la pilláis.

4 comentarios:

Casteee dijo...

Vestiros de monjas?..., demasiado arriesgado para ver un simple muerto xD

Besos

Anónima de las 9:59 dijo...

Mucho más sencillo es un plan tipo "Misión Imposible". La cripta se parece mucho a una cámara de sguridad de esas que no se pueden pisar... :P

enrojecerse dijo...

Mmm.. pues no sé, pero algo del cine tiene que ver, ¿no? ajaja!
pd: podríais tocar la ataúd como si fuera una puerta, aver si os abre.

Bellota dijo...

Oye, como mola el plan. Si necesitáis a alguien que pegue hostias como panes me apunto.