jueves, 3 de junio de 2010

Un añito...

Hoy hace un año exáctamente que A. y yo nos vinimos a vivir a este piso. Un año del día que nos dieron las llaves, entramos emocionados en nuestra primera casa, recorrimos las habitaciones, valoramos las posibilidades, propuse mis primeras ideas de decoración y abrimos uno de los cajones de la cocina.

- ¡AAAAAAAAHHHHHHH!
- ¿Qué pasa, Jorge?
- Mira... mira...
- Joder... ¿pero cómo han podido dejarlo así?
- Quítalo, quítalo.
- Por dios... ¿pero no nos han dicho que no permitían tener animales en el piso?
- Es que no creo que sea un animal.
- ¿Entonces?
- Creo que es un innombrable... un primigenio... creo que hemos despertado a Cthulhu.
- Es mono.
- Pues sí... un poco sucio, por eso. ¿Nos lo quedamos?
- Venga.

¿A qué es mono?

Pues sí. Ya ha pasado un año desde que empezamos la mudanza y encontramos a Cthulhu en uno de los cajones de la cocina. Ahora vive con nosotros, colabora con el alquiler y elimina a los mosquitos. Y me hace muy popular entre los frikis, los góticos y los adictos a las novelas del terror. No todo el mundo puede decir que vive con un primigenio, ¿no?

Ha sido un año delicioso. Aunque... bueno... siempre ha habido un tema que ha sido fuente de problemas. La decoración. Es que... bueno... digamos que sistemáticamente mis ideas para hacer del piso un lugar más colorido, vistoso y gracioso han sido... dejadas a un lado. Ya sé que cuando se empieza la vida en común se debe ser prudente y funcional y que luego, poco a poco, ya se irá haciendo el piso como uno quiere, pero un esfuerzo no cuesta nada y menos cuando la idea es tan buena. Quiero decir... que todo el mundo tiene una mesa de cuatro patas. Más alta o más baja, así o asá, de aquella manera o de aquella otra. Pero, seamos sinceros, ¿no es mucho mejor esta otra mesa? ¿No causará sensación y familia y amigos hablarán de ella?


O uno de estos dos sofás...



O un lavabo algo más divertido...


con pegatinas de cara asustadas... anda que no sería cachondo ir al baño y ver unos ojos asustados que te miran desde dentro y tú ahí, ja, toma fuente... O al menos una cachonda alfombrilla de baño


Pero no... A. me dice con todo su cariño y todo su amor a las propuestas que hago lo siguiente:
- Ni de coña.

Así que de momento ni picas con forma de piernas, ni lámpara forma de mujar con pezones que se encienden, ni cabezas de ciervo, ni pecera con peces disecados, ni reproducción en tamaño real de Godzilla, ni luces de destelleo rápido y continuo en la nevera, ni nada de eso. Pero sé que algún día... algún día A. estará despistada y se encontrará en casa esa lámpara con la que sueño y que ahora ya sé en qué tienda la venden.


Próximamente, ya haremos una visita guiada a cómo es el piso a hoy en día.

NOTA: Tras leer la entrada, A. me ha dicho que la alfombrilla de baño le ha hecho gracia. Que tiene un punto. Al resto me ha mirado, su hermoso rostro se ha iluminado y sus labios han formado las palabras.

- Ni de coña.

4 comentarios:

Annabel M. Z. dijo...

muy simpático tu post.
¡y enhorabuena a ambos!

Bellota dijo...

Ya sabes que te tengo especial aprecio. Que considero que tienes especial gusto, elegancia y saber estar en cuanto a cine, libros y música. Pero lo de la decoración mejor déjaselo a A.
Consejo de amiga Bellota.

Girl From Lebanon dijo...

Ya se que la decoracion debe ser una cosa de consenso entre los dos, pero mi respuesta en estos casos seria del tipo de la de A..."no te pega ni el aire compañero" :)

buen finde!!

Bss!!!

Jorge dijo...

Gracias por las enhorabuenas y los deseos. Y, queridas mías, tengo un gusto diferente, más sofisticado y acorde con mi fomra de ver el mundo. Pero, ¿me podríais negar que sería genial y curioso de ver un piso con todo lo que quiero?