viernes, 2 de julio de 2010

Solo un sueño o el sentido de mi vida

Ya sabéis que mis sueños suelen ser complicados, cinematográficos, detallistas y extenuantes. Ahora, a todo eso se le debe añadir un nuevo adjetivo que dejo a vuestro discernimiento. ¿A qué viene esto? Pues nada, el lunes por la noche tuve un sueño.

Soñé que Natalia, amiga, misántropa y librera,

Como no tengo permiso para poner una foto suya, pongo una de Anne Sexton esperando que no le moleste. Es que al pensar en una escritora, pues me ha venido a la menta ella.

junto con G.K. Chesterton, escritor, crítico, genio y padre del Padre Brown,


junto conmigo mismo
Yo versionado por el gran Pablo Auladell.
Pablo, ¿tú me has visto, no?

estábamos sentados en el suelo de una gran sala con enormes ventanales, tomando café y discutiendo amigablemente. Bueno, Natalia y Chesterton discutían y yo intentaba llamarles la atención. ¿El tema de la discusión/debate/intercambio de ideas?

El sentido de mi vida y mi existencia.

O sea, si yo, Jorge Jiménez del Moral, tengo sentido o no. Si mi vida y mi existencia tiene algún significado profundo, algún sentido real en el marco del mundo contemporáneo, o si en verdad mi vida es absurda y carente de todo propósito.

Natalia defendía que, aunque ella desconocía si mi vida tenía sentido, estaba segura de que algún propósito o razón para existir tenía porque algo tan absurdo como yo no podía ser solo azar en un universo donde se había demostrado que hasta lo más abyecto y repulsivo tenía una lógica y un significado.

Chesterton decía que yo era algo absolutamente absurdo en un mundo con sentido. Que en el momento actual en el que todo tenía sentido, en el que se habían desvelado los grandes misterios de dios, el tiempo, la física y el propósito último y verdadero de todo, mi vida, mi existencia y mi sentido eran lo único que quedaba por descubrir. Que yo no era más que una aberración sinsentido. Simpática, pero carente de lógica.

Por mi parte, yo no sabía si sentirme halagado porque dos personas tan ilustres como esas discutieran sobre mi vida, u ofendido por todo lo que implicaba.



Por cierto, me desperté antes de que llegaran a alguna conclusión.

3 comentarios:

enrojecerse dijo...

¿y no intentaste volverte a dormir para saber el resultado de tal discusión? ya te vale

Jorge dijo...

Enrojecerse, es que volvía a dormir e intenté llegar al final de la discusión, pero me encontré encerrado en una reunión para dar premios a unos libros que versaba en sabe en que restaurante íbamos a ir a comer. Y no, no sé que restaurante se eligió al final porque me desperté.

FlOpaZ dijo...

tenes muchas razones por estar aca! :)
Jorge, como andas mi alejado amigo?, espero que andes muy bien.

Volvi a las andanzas del mundo bloggero :)..
te leoo , besos