miércoles, 9 de septiembre de 2009

Historia de Igualada. Prólogo... o algo parecido

Igualada... Igualada... tierra legendaria que durante años compitió con Mordor por la capitalidad de la Tierra Media y que un ridículo tema de partición territorial acabó con Igualada derrotada y enclavada en la comarca de l'Anoia, famosa en el mundo entero por su creciente colección de molinos de viento para dar electricidad a un par de capitales, sus vertederos y sus garbancitos. Situada casi en el centro de Catalunya, l'Anoia tiene su índice de paro más alto, es una gran desconocida para sus propios habitantes y antiguamente formó parte de la marca hispánica de Carlomagno. ¿Interesante? No mucho.

La de rojo es la comarca de l'Anoia. Los otros colores son sus barrios periféricos y alrededores.

Pero todos os preguntaréis lo mismo, ¿qué es Igualada? Bueno, pues Igualada es una ciudad de casi cuarenta mil habitantes. Que no está nada mal. Eso sí, si paseáis por sus calles seguramente lo que más oiréis son expresiones del tipo:

- Es que Igualada es un pueblo.
- Este pueblo.
- Pueblo roñoso de mierda.
- Tiene lo mejor del campo y lo mejor de la ciudad.
- Pueblo.
- Pueblo.
- Pueblo.

Es que sus habitantes no suelen valorarla como merece. No confían en las posibilidades, en su futuro y su proyección. Para que nos entendamos, Nueva York hace un siglo tenía los mismos habitantes que Igualada. Y mira donde está ahora. Sí, en América. Pues si los habitantes de Igualada confiarán más en su ciudad a lo mejor dentro de un siglo también nosotros estaríamos en América albergando rodajes, teniendo tribus urbanas viviendo en elsubsuelo y mirando con desperecio al resto del mundo porque no son Nueva York (o lo que se dirá en el futuro, porque no son de Igualada).

¿Y dónde está Igualada? Difícil pregunta, de verdad. Se dice o se rumorea que a unos 63/65 kilómetros de Barcelona. Mentira cochina. Quizá sí que Igualada está a unos 65 kilómetros de Barcelona, pero Barcelona parece estar a unos 473 kilómetros de Igualada. O por lo menos esa es la percepción que se tiene desde la ciudad condal cuando se propone una excursión al interior. Y así con el resto del mundo. Cosas de las paradojas temporales.

¿Y por qué me ha dado por escribir la historia de Igualada? Bueno... es una historia complicada de explicar, pero intentaré resumirla. Mi buen amigo Jordi, a quien supongo conoceréis de este blog por sus "oportunos" comentarios, su agria polémica con Maria Grazia Cuccinota (tenéis que solucionar lo vuestro, de verdad) y ser la voz en cabeza de Crónica de una obra, también tiene su blog. Se llama A recer de Montserrat y entre otras cosas habla de curiosidades histórica de esta ciudad, que existir, existe. Jordi se está convirtiendo libro a libro y día a día en una autoridad en historia igualadina y de la comarca y creo que algún diario digital de l'anoia debería proponerle algo. Jordi, aunque no lo parezca en sus habituales comentarios, es un tipo listo y se expresa bien, sin faltas de ortografía y con amor a su lengua. Leyendo sus crónicas me ha empezado a fascinar la historia de mi ciudad y decidí que yo también quería aportar mi granito. Bueno, en verdad me picó. Es que soy muy picajoso. Y pensé, "pues yo también quiero saber cosas de la historia de Igualada para ponerlas en mi blog y quedar de tio listo". Y con esta convicción me fui a la biblioteca de Igualada, situada en la plaça de Cal Font, plaza que yo conocía sobre todo por sus bares.

El edificio del fondo es la biblioteca.
No conozco a la señora. Debe ser un mimo.

Era un día gris. Las nubes amenazadoras envolvían en su manto la biblioteca de Igualada. Mi paso se fue haciendo cada vez más lento hasta que una señora que iba detrás me dió con su paraguas diciendo que moviera el culo que tenía que pasar. El edificio se presentó como una amenaza ante mí. Presentía que quizá no había sido una buena idea y que no tenía que entrar. "A lo mejor el suelo está recién fregado". Pero no era eso. No... no... no... Algo en mi interior me decía que mejor no entrés que luego te metes en problemas. ¿Le hice caso a la voz? Naturalmente que no. Era la misma voz que me dijo que estudiara filología hispánica, que leyerá Crespúsculo y que tirar de la cola a un doberman cuando está comiendo podía ser divertido.

Entré y me dirigí a la sección de literatura local y me agencié la biblia para cualquiera que quiera conocer la historia de Igualada. Història de la ciutat d'Igualada, de Ramon Torelló i Calaf. Si alguien quiere disfrutar de verdad con un libro de historia y gozar de la lengua catalana desarrollada en toda su belleza y riqueza, éste es su libro. Imprescindible.

Me senté en una silla y empecé a leer. A los diez minutos estaba dormido. Y soñé. Estaba en una sala óscura sentado en una silla. Desnudo. Del todo.

Foto de Jorge desnudo no cargada. Lo siento.

De las sombras emergieron tres figuras. Eran unas bellas muchachas muy ligeras de ropa que llevaban en sus manos un espectacular cargamento de dildos, bolas chinas, aceites corporales, consoladores, cuerdas y un cerdo vietnamita. Una de ellas habló con voz dulce.

- Necesitamos ayuda... somos unas pobres chicas muy inocentes, pero muy curiosas que nos hemos perdido y necesitamos que alguien nos ayude a usar todo esto porque nosotras solas no sabemos. ¿Podrías ayudarnos?
- Bueno, si insistís tanto.
Y empezaron a quitarse la ropa. Entonces una voz recia emergió de las sombras y dijo:
- No, no puede.
- Que sí, hombre, que sí puedo.
- No. Jorge ha sido designado para una misión alta y honorable. Es el elegido.
- No, joder, otra vez el elegido no.
- Sí, Jorge, es tu destino.

Las muchachas desaparecieron y ante mí me encontré con Kraken. Cojonudo. El pesado éste de los cojones otra vez*.

- Jorge, has sido designados por Los Altos Tipos Que Piensan para una misión.
- No jodas...
- Sí, pero luego y con las mozas ésas. Pero tú tienes una misión. Tienes que desvelar al mundo la verdadera historia de Igualada. Pero la de verdad de la buena, la que ha sido ocultada por siglos de opresión, de injusticia, de envidia y rencores. La que rebela de verdad de dónde venimos, quiénes somos y cuál es nuestro destino.
- ¿Y por qué no llamas a Jordi? Él escribe de puta madre historia y se conoce todo esto al dedillo.
- No, Jordi tiene otra misión de la que sólo puedo decirte una cosa: madalenas. Ésta es tuya, cúmplela bien.
- ¿Y cómo lo hago?
- Llevate este libro. Leelo y escribe en tu blog para que el mundo conozca la verdad.
- ¿En mi blog? Si tampoco lo lee tanta gente.
- Más de la que piensas... más de la piensas... más de la piensas...
Y empezó a desvanecerse.
- Pues vale...
Kraken volvió a aparecer.
- Y, por cierto, a ver si devuelves el libro que cogiste de mi biblioteca. Que se ha pasado el plazo y hay otras criaturas que quieren leer la segunda parte de La montaña mágica.
- Sí, es que he estado ocupado... mañana te la llevo.
- Vale.
Y se fue.

Y me desperté. La baba que me caía de la comisura del labio formaba en la mesa la figura de una pera. Ahí estaba la clave de algo que no entendí.

¿Una señal de algo o es que tenía hambre?
Misterios inexplicables siempre me rondan.

Y por eso empiezo esto. Para decir la verdad, para dar al mundo noticia de la grandeza de esta ciudad. Así que dentro de unos días hablaremos de la puerta de Anubis, Ramses II y lo increíblemente sacrílega que es la Basílica de Santa María. Hasta entonces que Monica Bellucci os acoja en su generoso seno.

* Conocí a Kraken, el bibliotecario en una de las aventuras que viví en mi viaje a Aqualata. Ya hablaré de él y de su biblioteca cuando llegue el momento.

2 comentarios:

Capitán Chistorra dijo...

Me apunto la visita a la biblioteca y el libro somnífero ese de la historia de Igualada. Espero tener el mismo sueño que tu! Y, como no recuerdo tener ningún libro de Kraken... ya les ensañaré a las 3 muchachitas como se juega con esos aparatitos que comentas.
Uuuufffff... palote, palote me estoy poniendo!

Saludos y pajillas

Kraken dijo...

Mola aìxò de ser bibliotecari...

Ah! Si et vaig prohibir fer res amb les noies es perque venien amb mi ;-)