jueves, 2 de diciembre de 2010

Sobre visitas y Sasha Grey

Empieza diciembre y era corta tradición de este blog hacer un corto repaso de lo mejor del año (lecturas, películas, música, etc.), pero me parece que paso. Aunque cada vez me gustan más las listas absurdas (el pez más feo del mundo, el rascacielos más bajo,  el cerdo más incontinente), cada vez odio más las listas de los mejores o los más vendidos o lo más destacado. ¿Símbolo de madurez? Espero que no.

Así que hoy no hablaremos de si tal película fue genial o tal otra un rollo o este libro es puaf... hoy hablaremos de visitas y de coños. Y no, no os explicaré aquel extraño viaje que hice a Tijuana ni esta entrada ha sido patrocinada por el bar de trae tu manta, carretera y compañía Loli's, todo lo que pueda tragar y un poco más. No. Esta entrada girará sobre las visitas a este propio blog y como éstas han aumentado de forma exponencial debido no a un aumento de la calidad de las entradas que ya todos sabemos que... bueno... este blog es el que es, sino por la aparición estelar de la fotografía de un coño.

 El clásico sofa vágina o sofá coño que no falta en todas las casas.

¿Qué a qué me estoy refiriendo? Bueno, hagamos un poco de historia.

El día 13 de noviembre de 2010 hice una entrada llamada El origen del mundo, donde realicé una comparación entre un cuadro de Courbet y una fotografía de Terry Richardson en las que se ven las piernas abiertas de una mujer y se asiste a un casi primer plano de su coño. En esta entrada proponía una sutil (e ingenua) reflexión sobre el arte y la pornografía, sobre dónde empieza uno y acaba otro y si hay diferencias o si la única diferencia es el nombre y el paso del tiempo (el cuadro de Courbet fue considerado pornográfico durante mucho tiempo y la fotografía se publicó en la revista Penthouse - de inncesaria presentación -, pero realizada por el muy prestigioso Terry Richardson). También me hacia gracia la referencia en una revista considerada pornográfica y de mal gusto a un cuadro de Courbet y entraba de lleno en ese juego de versiones y remakes al que soy tan aficionado. Esta era la intención. Poco me imaginaba que esta entrada en concreto se convertiría en unos pocos días en la más visitada del mes y en la segunda más visitada de la historia de este blog. Vamos, que esta entrada en concreto ha recibido cerca de tres mil visitas en unas tres semanas. Y para este blog es todo un record. Según parece hay mucho amante del arte de finales del siglo XIX suelto por el mundo.

¿Y quién es el culpable de todo esto? Bueno, pues resulta que el culpable es lo que la encantadora señorita Sasha Grey tiene entre las piernas.

Sasha Grey, actriz. 

Para quien no la conozca, Sasha Grey es actriz, modelo y ocasional cantante. Es una de las actrices más conocidas y prestigiosas del circuito del cine porno y está especializada en los que se conoce como sexo muy duro (bondage, dilatadores anales extremos, algunas tortas, mucha gente, etc.), aunque también se la ha visto en escenas más convencionales (y agradables). Compagina esta exitosa carrera con incursiones en el cine comercial (película pseudointelectual de Sodenbergh incluída) y se declara fan de Goddard, de Dostoievski, de Herzog y tiene algún título universitario de esos con muchas esdrújulas. Vamos, que es el sueño hecho carne de muchos gafapastas e intelectualillos de bar. Lo que tiene entre las piernas ya lo vieron en la entrada del día trece de noviembre, no lo vamos a repetir que sería gratuito aunque haya sido él lo que me esté proporcionando tanta visita. 

Porque resulta que por esos grandes misterios de Internet y de los señores de trajes oscuros y que no hablan nunca cuando descuelgan su teléfono y que aparecen siempre cuando hay desgracias y dicen eso de no, no ha sido un extraterrestre o un experimento fuera de control, sino una explosión de gas, al haber puesto en la entrada del día 13 el nombre de Sasha Grey, de Penthouse y de Terry Richardson inmediatamente han colocado mi blog en no sé que buscadores y en no sé que páginas de erotismo y pornografía. Y de repente un montón de personas (imagino que en su mayoría hombres y que están solos en sus casas o lugares de trabajo) han entrado en masa en mi blog esperando encontrar el coño de Sasha Grey y sí, se lo han encontrado, pero junto con un montón de tontás más.

El día que me entretuve a ver las estadísticas del blog y vi esto me hizo una gracia tremenda. Mejor dicho, lancé una carcajada enorme y decidí que un día comentaría esto. Me sorprende y me divierte y me confirma lo que siempre he sospechado. Para que lo que hagas tenga cierta repercusión lo que tienes que hacer es meter desnudos. Y ya está. Si sin desnudos lo mira una persona, con desnudo lo mirará seis. Aunque sea para criticarlo y decir, mira un desnudo qué vergüenza. Y si a esto le añades la expresión "barra libre", éxito seguro. Así que para que visiten vuestros blogs poned una foto del desnudo de alguien conocido aunque no venga a cuento con la temática de vuestra bitácora y olvidad concursos, sorteos, coacciones o dibujitos de esos que mendigan un comentario.

Pero me queda una duda... si en vez de una foto de la entrepierna de Sasha Grey hubiese puesto una foto de la entrepierna de Carmen de Mairena, ¿el éxito hubiese sido el mismo? ¿Recibiría tal cantidad de visitas? Sólo hay una forma de saberlo... Sí, voy a poner una foto del coño de Carmen de Mairena... aquí, va.

Imagen del secretum de Carmen de Mairena. 
Una escena de su película Soy puta pero mi coño lo disfruta.

3 comentarios:

Carlos Pérez Cruz dijo...

Me declaro un degenerado, un vicioso que, en efecto, entra en este blog en busca del placer más primario, el que a todos nos mueve. Gracias por estas sesiones de onanismo literario que tantas carcajadas me arrancan. Es usted, sin duda, un provocador en tiempos tan grises.

Jorge dijo...

Gracias por sus amables palabras y por lo del onanismo, me ha gustado. Lo de provocar carcajas es genial. Objetivo de mi vida desde aquel día en que me di cuenta de que todo lo que escribía acababa en parodía y que lo que más me gustaba de la ópera era la bufa.

Un abrazo.

Eso sí, no soy consciente de ser provocador. Me sale así.

Carlos Pérez Cruz dijo...

Pues S. puede dar fe de que pártome a carcajada limpia en muchas ocasiones... ¿De qué te ríes? dice S. Del de Igualada, digo yo. Sinónimo de risas, claro.