domingo, 11 de enero de 2009

Sobre los peligros de la lectura

Según afirmaba el pedagogo Karl G. Bauer en 1791,

La falta total de movimiento corporal durante la lectura, unida a la diversidad tan violenta de ideas y de sensaciones sólo conduce a la somnolencia, la obstrucción, la flatulencia y la oclusión de los intestinos con consecuencias bien conocidas sobre la salud sexual de ambos sexos, muy especialmente del femenino.

Quiere decir, entre otras cosas, que la estimulación imaginativa que produce la lectura sólo puede conducir a la enfermedad o a algo mucho peor como quiso advertir el pintor Baudouin a las jóvenes damas en su famoso cuadro La lectura (hacia 1760):

Una mano en el libro y la otra... la otra... ¿qué está haciendo la otra?

O la lectura como primer paso hacia la infidelidad como en el cuadro de Feuerbach, Paolo y Francesca (1864)


Si es que leer por placer solo puede llevar al placer...

donde los jóvenes amantes están a punto de dejarse llevar por los sentimientos que les ha inspirado la lectura de una simple novela de caballerías. El punto en suspenso antes del famoso beso. Y pensar que por una intensa lectura, el propio Dante los condenó al infierno en su Divina Comedia...

Si es que por culpa de la lectura hasta llegamos a ser desagradecidos y nos podemos llegar a convertir en personas desagradables. Si no que se lo digan a la mismísima virgen María tal como la retrató Simone Martini en su retablo Anunciación (1333).

La cara de María es un poema... por mucho que venga un ángel a a anunciarme, a nadie le gusta que le interrumpan cuando leen.

Porque seamos sinceros, salvo contadas ocasiones, la lectura es un placer íntimo y secreto. Y molesta mucho que te interrumpan por cosas tan tontas como preguntar la hora, el aburrimiento del interlocutor o un milagro. Durante los segundos después de la interrupción no somos buenas personas.

2 comentarios:

Bellota dijo...

Menos mal que ha venido el buen señor Bauer a diagnosticarme aquello que los medicos no alcanzaban...

Bruixadesol dijo...

Vas temptant els perills últimament: dones amb ganivets d'IKEA, els perills de la lectura, els dies lliures aptes a viure... Vigila amb la frase "Era una noche convencional", que també presagia el perill d'una narració apassionant... A veure si hi ha sort i l'escrius.