lunes, 2 de febrero de 2009

Dos películas para el fin de semana y una lectura entretenida

Poco más que añadir a lo dicho en el título. A parte de otras cosas, este fin de semana lo he dedicado a ver algo de la montaña de películas que tengo pendientes en casa y a leerme casi de un tirón una novela. Así que vayamos por partes.

Primera película. Viernes noche sabiendo que al día siguiente me levantaba temprano para ir a trabajar. Pero hay cosas más importantes que ir descansado y fresco a la librería (total, ese sábado en la librería hice de todo menos de librero, léase arreglar muebles, tunear una estantería o ir a ver los desperfectos que ocasionó el viento, etc.). Y esta película era una de esas cosas más importantes.


Por fin. Después de años de espera alguien se decide a editarla en DVD. Y, naturalmente, Jorge que se la compra solo salir. Es que estamos hablando de una de mis películas favoritas. Scaramouche (George Sidney, 1952), una puñetera obra maestra del cine de aventuras y del cine en general. Y una de las películas que más me han influido desde que la vi de muy chiquito un sábado por la tarde (soy de aquella época en que los fines de semana ponían sin vergüenza cine clásico de aventuras en vez de horribles telefilmes de niños con alguna enfermedad terminal, hijos de padres divorciados que acabarán reconciliados mientras esperan que llegué algún órgano que tiene que cruzar unas montañas en medio de una tormenta de nieve y seguro que hay algún psicópata que les persigue y habrá un juicio y cosas así con una fotografía como anaranjada que tanta rabia da). Dirigida por George Sidney, posiblemente el único director de la historia que jamás dirigió una película aburrida. Un buen reparto con Steward Granger, Janet Leigh y Mel Ferrer. Y Eleanor Parker, una de las mejores y más injustamente olvidadas actrices que nos legó el cine de los cincuenta (nota: frase añadida varias horas después del redactado original de esta entrada y motivado por una innecesaria, cruel e injusta bronca del señor Jordi Vivancos. Para más información y abucheos a su persona ver los comentarios de esta mista entrada. Gracias por su atención). Cine de aventuras, comedia, chicas guapas, caballos, acción, duelos de espada que parecen escenas de baile, un final apoteósico en un teatro, dramas familiares increíbles, un héroe canalla, una chica tímida y hermosa y la muchacha preferida de todos, una espectacular pelirroja malhablada, vulgar, cizañera, hermosísima, irónica y con mucho carácter.


Eleanor Parker. Diosa. Y punto.

El sábado lo dediqué a la lectura. Fetish de Tara Moss (El Anden, 2008). Una novelita de acción e intriga absolutamente prescindible, pero muy entretenida. Un psicópata que mata modelos, una tía buena que no está contenta con la investigación, un poli cachorras con mal carácter, asesinatos sangrientos e imposibles, personajes secundarios sin entidad, etc. Pero es entretenida. La típica novela "que engancha". ¿Por qué la lei? Bueno, estoy en una etapa de mi vida que pido que me entrengan. Y me gusta el género negro, la novela de intriga. Y me lo trago todo.

Y el domingo por la tarde estaba a punto de ver una película de los Taviani que le tengo que devolver a un amigo (un día de estos la veré, de verdad) cuando me venció la pereza y me incliné por un thriller que no había visto. The french connection (William Friedkin, 1971).


La verdad, no sé qué tiene el género negro, los thrillers, las películas de polis o, como decía mi abuela, las historias de ladrones y serenos que me fascinan tanto. Y ésta me gustó mucho porque es como tienen que ser las historias de polis. Al grano. Una película directa, dura, fría, violenta, sin entramados sentimentales o historias de amor. Hay un malo (enorme Fernando Rey) y hay que detenerlo. Y punto. Nerviosa, rápida, casi documental, interpretaciones naturalistas. Y una pedazo de persecución de coche que para mí está entre las tres mejores de la historia (demostrando que para que una escena tenga nervio y ritmo no es necesario hacer millones planos de segundo y medio, ponerle muchas explosiones, meterlo en una coctelera en montaje y lo que salga, sino que consiste en algo tan sencillo como saber dónde poner la cámara... lo que es muy difícil). Y Gene Hackman demuestra porque es uno de los mejores. Jo, qué grande fue el cine policíaco de los setenta.

9 comentarios:

Girl From Lebanon dijo...

Scaramouche la vi hace poco...hasta que no terminó no supe lo que estaba viendo...a mi estas peliculas también me recuerdan a los sabados por la tarde...

Bss!!

Jordi Vivancos dijo...

No me dejas alternativa: tengo que darte un tirón de orejas, y de los fuertes. Hasta puede que deje de hablarte... Pero no, espera: ¡eso es lo que quisieras tú! Pues nada, nada, aunque sólo sea para fastidiarte, te seguiré hablando, hasta puede que mucho, pero del tirón de orejas no te salvas. Dices de Scaramouche: "Un buen reparto con Stewart Granger, Janet Leigh y Mel Ferrer", y te quedas tan ancho. Y digo yo: ¿no te olvidas de alguien? ¿Dónde está la espectacular pelirroja malhablada, vulgar, cizañera, hermosísima, irónica y con mucho carácter? ¿¿Cómo coño has podido olvidarte de nombrar a Eleanor Parker?? ¿¿Cómo has podido?? Ya me lo decían, ya: "No te fíes de una persona a la que no le guste "Titanic", que no puede ser una buena persona de ninguna manera"... ¡Qué ciego he estado!

Pero si errar es humano, perdonar es divino. Así pues, divino como soy, te perdono. Pero que no pase más.

Anónimo dijo...

Sólo porque los videoclubs por desgracia tienen los días contados, que si no en vez de ponerte un pisito como se decía antes, te ponía un videoclub y una cafeteria sólo para que fueras feliz hasta el fin de tus días.

Jorge dijo...

Jordi, era para destacar a la diosa y no mezclarla con la plebe. ¿Has seguido leyendo? ¿No has visto que la he destacado y he puesto foto y nombre a parte? Tantas dosis de glamour te están entorpeciendo el cerebro... ¿Y en serio me seguirás hablando? Mierda...

Jorge dijo...

Lebanon: pos una peli de aventuras. El argumento es lo de menos. Espero que te gustase.

Jordi: lo dicho... está medio corregido, pero no para darte la razón sino para ponerte en evidencia y que te abucheen.

Anónimo/a: usted me conoce. Solo me faltaría tener al lado un estanco y largas charlas con los clientes.

Anónimo dijo...

Ah no, sintiéndolo mucho no financio ni regalo productos nocivos para la salud. Prefiero que pases a mejor vida por culpa de un maratón de 154 horas interrumpidas de tus clásicos favoritas que por el maldito vicio que es el tabaco.

Sin rencor eh.

Jordi Vivancos dijo...

Aguantaré con estoica humildad cuantos abucheos tus dilectos lectores consideren que merezco (me llevo una mano a la frente mientras cierro los ojos y me muerdo el labio inferior en un gesto de dolor espiritual). Todo sea porque el nombre de Eleanor Parker, injustamente olvidada en la historia del cine, por lo menos aparezca dos veces en tu entrada.

A lo largo de su carrera nos demostró algo que muchos ya sabíamos: que una mujer malhablada, cizañera e irónica es, a su vez, la más grande de las señoras.

Siempre a sus pies, Sra. Parker.

Albert {in itinere} dijo...

En que Scaramouche es típica de aquellos sábados por la tarde (se llamaba "sesión de tarde", no?)creo que estaremos todos de acuerdo. Vaya dos películas! Mi único "pero" es Steward Granger, tenemos una tensa relación.

Libélula dijo...

Hola Jorge,

The French Connection es increíble. Gene está impecable y como has dicho, el cine negro es lo más. Por suerte mi videoclub "amigo" tiene toneladas y toneladas de clásicos en DVD con lo que puedo darme el lujo de ver un montón de films que no conseguiría en ningún lado. Estoy segura que si vinieses, te darías una panzada en el videoclub! (Por supuesto con alguna cerveza o vino)

Besos!! Libélula.