viernes, 15 de octubre de 2010

Novedades literarias de octubre. Las hojas se caen o se pasan, eso ya vosotros

Como estoy de vacaciones...
De vacaciones, sí, de vacaciones. ¿Cómo estoy? De vacaciones. Repitámoslo todos juntos. ¿Cómo estoy?... ¡Venga chicos! ¿Cómo estoy? De vacaciones ¡Más fuerte! ¿Cómo estoy? De vacaciones ¿Cómo? Gilipollas. Sí, de vacaciones.
Memento mori.
Me la pela, porque de momento estoy de vacaciones
... pues estoy leyendo mucho. Me levanto y lo primero que hago antes de hacer un pipi o desayunar o ponerme desnudo delante de la ventana abierta para que el frío de la mañana me alegre los pezones e Igualada se admire u horrorice (que aun no lo tengo claro) con este cuerpo olímpico o venusiano que Monica Bellucci me ha dado, es coger un libro y pam me lo leo. Así como quien no quiere la cosa. Y abro la nevera para pillar la leche y prepararme un cappuccino con moka y naranja mientras suena Schubert por todo el piso y pam ya me he leído otro libro. En este momento hago una pausa para descansar los ojos de tanta lectura y aprovecho para leer la prensa nacional e internacional (quince periódicos en papel más una veintena mal on-line) de diferentes y variados puntos de vista para así, por medio de tantos puntos de vista diferente, formar el mío. Inmediatamente después de esto, y con el cappuccino todavía caliente, escribo en mi blog de acutalidad política y palabras esdrújulas y con h intercaladas. Y después de esto sigo leyendo no sin antes empezar a preparar la comida y llamar al club de polo para confirmar la reserva de la pista para la clásica competición bianual de libreros con gafas contra libreros palmípedos (hacia tiempo que no utilizaba esta palabra). Y sigo leyendo mientra conduzco mi coche así como grande con ruedas que giran y que gasta gasolina porque que se joda el medio ambiente y cuando toco la bocina se oye los quinientos primeros compases de la escena de la coronación de Boris Gudonov. Y leo mientras troto encima de mi yegua Dionisiaca y cuando regreso a casa y me visto para cenar con smoking hecho a medida por unos monjes ciegos senegaleses que se lo enseñaron todo a Armani. Y también mientras preparo unos martinis bien secos para antes de una cena basada en frutos del mar que bien nos merecemos. Leo, leo y leo y esto que viene ahora es lo último que he leído y que considero indispensable que leáis vosotras, pequeñas mentes por educar.***

Antonio Garcia. Vidas vecinales.  Juan de Pablos Garrafal, ed. Huerga y Fierro, 2010

El conocio y famoso autor leones Juan de Pablos Garrafal continúa con la que está considerada desde su mismo origen uno de los proyectos literarios más absurdos de la literatura española contemporánea, pero que en ciertos círculos del barrio del autor goza no solo de predicamento, si no también de dos lectores.

En este volumen sesenta y tres de su mirianologia Vidas vecinales, Juan de Pablos Garrafal reconstruye la vida de otro de sus odiados vecinos partiendo de los relatos que la Antonia y la Paca le han hecho de los pecadillos y veleidades de ese Antonio Garcia. Entre lo que se explica está el dramático momento en que le quitó un palo de polo Drácula premiado con un polo gratis a su hermano pequeño Matías. Aquella vez que acertó diez en una quiniel. O cuando se tiró un peo en el funeral de su suegra y todo el barrio dijo que anda, anda, anda que ya le vale menudo respeto a mostrado. Una nueva biografía de un completo desconocido que no ha hecho nada de provecho en toda su vida. Una exhaustiva reconstrucción de las vacaciones en Torremolinos con extenuantes descripciones de esos quince días de levantarse temprano, ir a la playa a coger sitio, esperar a la familia, ir a comer a las dos al apartamento, volver a la playa a las cuatro después de una corta siesta, estar hasta las siete que vuelve uno al apartamento y se ducha y se sale a dar una vuelta para comerse un helado y luego pues se va a cenar al apartamento y se queda viendo la tele hasta las doce que para la cama que mañana es otro día, todo amenizado con viajes al chiringuito, arena en la planta de los pies y miradas furtivas a la vecina de toalla que hace top-less.

Una cosa sin género propio (ya que bascula entre la ficción y la realidad de los rumores) que no es ni apasionante ni imprescindible ni necesaria, pero sí larga de cojones.


Callejeros. El libro. Autor desconocido (posiblemente un becario), El Pais Aguilar, 2010

¡Por fin llega a nuestras librerias el libro de pura realidad que todos estábamos esperando - yo no - que casi todos estábamos esperando! La versión en libro del conocido y multipremiado programa de televisión que semana tras semanas nos cuenta cómo es esta realidad en realidad y cómo es el país de verdad de la buena que entre todos hemos construído, un lupanar de yonkis, prostitutas, prostituyas yonkis, borrachos prostitutas yonkis, yonkis borrachos que van con prostitutas, gente que odia Catalunya y ultraricos de los de justificar con una respiración una revolución de las de cortar cabezas así, halá, a lo bruto. Callejeros, el programa que nos enseña que la realidad de la tele es más real que la realidad de la calle y que si en la tele salen que los inmigrantes fuman crack y cantan coplas, pues la realidad de los inmigrantes es así y punto pelota y cierra el pico que lo han dicho los de la tele.

¡Y si el programa de la tele ha creado una realidad que es más real que la misma realidad, qué no hará el libro que tiene más prestigio que la tele! Un libro donde recorremos las ciudades de España conociendo a todos los yonkis, prostitutas y etc. que han hecho de esta tierra, un sindios. Con muchas fotos así en blanco y negro granulado (recordemos que estamos hablando de un libro editado por Cuatro y El País Aguilar) donde veremos a los mejores yonkis de este país diciendo frases graciosas que se pondrán de moda una semana y pinchándose en lugares que creíais imposibles. Un libro imprescindible para entender este país de putas y yonkis y de inmigrantes problemáticos que el programa enseña por la tele. Y si lo enseña, es que es verdad.

Con un prólogo del genial científico loco Flipy, del que yo me pensaría muy mucho si dejarlo ser amigo de los niños

Amor highlander acuático, Claudia del Moral, ed. Terciopelo, 2010

¡Por fin una nueva novela de Claudia del Moral, solo la tercera de esta semana! Sus fans ya se estaban preguntando cuándo aparecería una nueva entrega de su excitante saga de highlanders en bañador.

Megan es una morena, aguerrida e independiente diseñadora de uñas para grandes estrellas de rock que tiene tantos secretos y problemas en su vida que hasta ella se olvida de que los tiene. Además, desde que un ex-novio le partió el corazón y la estatuilla de Lladró de la pastorcilla con el canario que ya no se fía de ningún hombre y se niega una y otra vez a que la toquen por debajo de la cintura y le acaricien la parte interior del muslo, suave como la piel del melocotón, pero sin ser urticaria. Aunque adora su trabajo, siente que algo no funciona en su vida y se siente incompleta. Una amiga que mira así como en diagonal y que es un némesis capilar la invita a pasar unos días en un pequeño pueblo pesquero de la costa escocesa. Allí descubrirá que en verdad ella es mitad sirena, mitad golem de ceniza, mitad hada de los bosques y mitad galleta de chocolate viviente. Y conocerá a Agnus McLaren un atractivo y peligroso highlander en bañador con el poder de convertirse en la Angus, la vaca típica escocesa. Juntos viviran peligrosas y emocionantes aventuras luchando contra un ejercito de babosas mutadas del espacio interior que poseen espiritualmente a todo turista que visite castillos escoceses. Tendrán tiempo de enamorarse y conocer la pasión que se desata entre un highlander convertido en vaca y una bella diseñadora de uñas convertida en foca.

Claudia del Moral lo vuelve a conseguir. Otra vez consigue sólo con su talento para poner una palabra detrás de otra con un espacio entre ellas para que se puedan leer mejor, transportar al lector a un universo de sensaciones que no tienen parangón en la literatura de highlanders. Todo el erotismo de un bañador escoces mojado apretando una fuertes y varoniles nalgas que hace unos momentos eran los cuartos traseros de una vaca. El erotismo que destila el cuerpo desnudo de una mujer que vuelve a ser fémina después de ser foca dejando tras de sí un fuerte olor a pescado. El peligro de que el sonido chirriante de las pieles sudorosas frotándose entre sí (carne contra carne, pezón contra pezón, pelo púbico contra pelo púbico) atraíga a las babosas con ansias de beberse todo el jugo del deseo que desprenden las personas enamoradas y cachondas.

"Una obra maestra de Claudia del Moral y la mejor novela escrita sobre highlanders en bañador", Variety.
"El sueño de toda mujer es Agnus McLaren. ¡Quién de nosotras no ha soñado con que la monte una vaca!" Stella Collins, editoria del blog Mujeres que leen así de corrido.
"Claudia del Moral lo ha vuelto a conseguir. ¿Para cuando un club de fans en facebook?". Nadie importante.


*** En este párrafo Jorge ha dicho unas cuantas mentiras. La persona que adivine cuántas se llevará un estupendo y fantástico regalo. No es una broma. Este concurso va en serio. Muy en serio.

1 comentario:

Carlos Pérez Cruz dijo...

No sé cuántas mentiras has proferido, querido, pero sin duda una muy evidente es la de Armani. Todos sabemos que no fueron los monjes ciegos senegaleses quienes se lo enseñaron todo a Armani sino a la inversa. Y pasó lo que pasó. Que antes de eso eran sólo monjes senegaleses.

¿Gilipollas dijo el del coro? Yo subiría la gradación del insulto: cab........ rón!!!! Ahí se te queden pelaos los pezones una de estas mañanas de vacaciones. Vaya sensibilidad la del librero ocioso...