
Una historia de misterio, honor, sectas, muerte, sangre y superstición.
Y todo por el módico precio de perder unos minutos delante del ordenador.
"¿Parecemos el tipo de individuos que entrarían en un campamento en la noche, a hurtadillas, anestesiar a alguien amputarle una pierna y llevársela?". Monty Phyton, El sentido de la vida.
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