sábado, 6 de diciembre de 2008

Sobre puentes y fríos

De puente.


Dos días festivos por delante... pero como si nada. ¿Y por qué? Pues todo gracias al intenso frío que he pasado estos días en el almacén de la librería (no hay calefacción... quiero decir, en el resto de la tienda sí, pero en el almacén, no. Nadie recordó que existe la ley universal que todos los almacenes son fríos para putear al que se pasa horas allí dentro. Y este almacén no iba a ser una excepción. No. A joderse... Os aseguro que ha habido momentos estos dos últimos días que tenía los pezones de tal manera que podría haber tallado un diamante con ellos). ¿Y cuál ha sido el resultado? Un más que importante dolor de cabeza, fiebre por las noches, un cuello que parece sembrado de alambre de espino, la cabeza embotada, sueño durante todo el día, pero por la noche los ojos abiertos como los de un voyeur en un congreso de exhibicionistas y muy poca concentración... No puedo fumar, no puedo tomar cosas ni muy calientes ni muy frías, evitar la calle, etc. Vamos, una mierda.

Así me encontrarán un día entre las últimas novedades. Y no, no soy un exagerado.

¿Y todo esto por qué ha pasado? Por una sencilla razón... es invierno. Y en invierno hace frío. Y, a veces, tienes que trabajar pasando frío. Y por eso odio el frío. Y el invierno.

Lo siento. Odio el invierno. Ya me se todo eso de la nieve en las calles, la taza de chocolate caliente, de los árboles desnudos, del color del cielo, de los días de navidad, de fin de año... Ya me sé todo eso de la renovación de las estaciones, entrar en casa y sentir la bienvenida de la calefacción... y... y... (estoy intentando recordar alguna cosa que esté bien del invierno... alguna imagen, pero no se me ocurre nada más). Pero lo odio.

Odio sentir el frío en los huesos. Tener que ponerme ropa de más, levantarme por las mañanas en esa habitación congelada, la nariz que gotea, no poder pasear por la ciudad porque uno entra en esas "esquinas de la muerte" donde cada dos o tres días hay que recoger los cadáveres de aquellas personas que no superaron el viento, las muchachas llevan capas y capas de ropa una encima de otra, cancelar las largas conversaciones nocturna con Jordi por miedo a la congelación, entrar a trabajar temprano y que el sol se convierta en un mito, que no haya terrazas y cerveza fría, que las muchachas lleven tanta ropa puesta, los eternos resfriados, los eternos resfriados de los demás, la navidad, las cenas familiares, el frío, el frío, el frío y que las muchachas tengan que llevar tanta ropa encima (¿lo dije antes, ya?). Y muchas más razones que por culpa del resfriado se me atropellan en la cabeza como una cacofonía informe.

La única manera en que concibo pasar un buen invierno sería entre las sábanas con una bella muchacha que me quisiera y a la que quisiera. Tres meses en la cama con el calor de nuestros cuerpos.


Pero como, de momento, esto no es posible no acabo de verle la gracia a estos días de frío.

Y eso que, oficialmente, hasta el 21 de diciembre no entramos en la estación invernal. Lo que me queda...

P.S. A La Habana ya volveremos, pero hay que empezar a hablar de otras cosas... y lo que quiero explicar ahora sobre Cuba necesita mucha calma y mucha escritura... Y pensar que ellos tienen un invierno con 20º de temperatura por las noches...

3 comentarios:

La chica automática dijo...

Cuanta exageracion! jaja. Acaso se te hace de noche a las 4 de la tarde y amanece a las 9 de la mannana? Acaso trabajas los miercoles y los sabados en un puesto de libros al aire libre, teniendo que turnarte con los compis cada 30 min maximo por temor a una hipotermia asegurada? Acaso vives en un lugar donde sabes que es verano no solo porque lo dice el calendario? Acaso aun tienes amigas con el pelo encrespado? Lo siento muchacho: es lo que toca.

Animos varios, con el resfriado y con el invierno. Yes we can!

Jorge dijo...

Yes, we can. Y no nos vencerán. Y no pasaré a la historia por ser sutil o comedido, de acuerdo. Pero, jo, de vez en cuando, qué gusto da quejarse solo por quejarse (y ese almacén es el infierno... de verdad...). Y cada uno se queja de su entorno y su realidad... si digo que con 20º se quejaban del frío en Cuba... y en Londinium es otro mundo... (miércoles y sábados en un mercado... je je... lo siento... y en otoño/invierno inglés... no, no se que es eso... solo lo hago por Sant Jordi y ya es primavera).

Laura dijo...

Jolines...tres dies sense internet i masses entrades per llegir...

Doncs a mi l'hivern m'encanta...

Petons